Las plazas de Roma

«El centro de la vida romana»

Conocidas por su animado ambiente o por sus espectaculares fuentes, las plazas de Roma son el centro de la vida diaria de los habitantes de la ciudad. A continuación os hablamos de las más animadas y famosas.

La Plaza Navona

Dotada de un estilo barroco muy elegante, la Plaza Navona es una de las plazas más bonitas y populares de Roma. Sin duda su mayor atractivo son las tres fuentes construidas bajo el mandato de Gregorio XIII Boncompagni. Hasta mediados del siglo XIX, cada verano se cerraban los desagües de las mismas y la parte central de la explanada se inundaba para convertirse en «El Lago de la Plaza Navona».

La plaza está rodeada de restaurantes y terrazas. Siempre hay mucho ambiente. Se trata de una zona muy animada. Allí es posible disfrutar de las actuaciones de diferentes artistas callejeros, como magos o bailarines, prácticamente a cualquier hora del día.

Los dos edificios más importantes que presiden la plaza son el Palazzo Pamphili y la Iglesia de Santa Agnes.

La Plaza Navona, en Roma

La Plaza de España

Representa uno de los lugares más concurridos de Roma. Su monumental escalinata es punto de encuentro de romanos y turistas. Ha sido escenario de un sinfín de películas. El nombre (Piazza Spagna) viene dado por la ubicación de la embajada española ante la Santa Sede allí desde el siglo XVII.

La plaza está ubicada en una de las mejores zonas de Roma, donde concurren la Via dei Condotti (famosa calle para ir de compras), la Via Frattina y la Via del Babuino (con varios palacios del siglo XVII y XVIII). Son algunas de las calles más destacadas de la ciudad.

La fuente del centro se denomina La Fontana della Barcaccia. Fue diseñada por Pietro Bernini para el Papa Urbano III. Su construcción concluyó en 1627 a manos de su afamado hijo, Gian Lorenzo Bernini. Posee forma de barco y tiene grabados los emblemas de la familia Bernini: soles y abejas.

La Plaza de España de Roma

Campo dei Fiori

El Campo dei Fiori (campo de flores) es una de las principales plazas de Roma. Está animada tanto de día, con su particular mercadillo, como durante la noche, cuando sus terrazas se llenan de turistas y locales.

La plaza fue construida en el año 1456 por encargo del Papa Calixto III. Era el lugar donde se ubicaba un campo de flores. De ahí tomó su nombre.

El Campo dei Fiori se convirtió en un sitio muy próspero, repleto de talleres artesanos y albergues. Allí se montaban mercados de caballos dos veces por semana. También era el lugar en el que se celebraban las ejecuciones públicas, algo que se encarga de recordar la impresionante estatua de Giordano Bruno situada en el centro. Este filósofo fue quemado allí en el año 1600 acusado de herejía. En 1889 se levantó el monumento en su honor.

Piazza Campo dei Fiori, en Roma

La Plaza del Campidoglio

La Plaza del Campidoglio o Plaza del Capitolio está situada en la cima de la Colina Capitolina y es la primera plaza moderna que se construyó en Roma. El diseño es de Miguel Ángel.

Es uno de los principales focos turísticos de la ciudad, no sólo por su céntrica situación o porque en ella se encuentran situados los Museos Capitolinos, sino porque en la esquina entre el Palazzo Senatorio y el Palazzo Nuovo se encuentra situada la escultura de la mítica Loba Capitolina que forma parte de la Leyenda de Rómulo y Remo.

Hay que recordar que la loba que se encuentra sobre la columna es sólo una copia, ya que la original está resguardada en los Museos Capitolinos.

Plaza del Capitolio, en Roma

La Plaza Barberini

La Plaza Barberini es una de las más emblemáticas de Roma. Es conocida por albergar las fuentes del Tritón y de las Abejas, realizadas por Bernini. Se encuentra situada al final de la Via Veneto. A escasa distancia de la plaza se encuentra el Palacio Barberini, un espléndido palacio barroco en el que se ubica la Galería Nacional de Arte Antiguo.

Fuente del Tritón, en la Plaza Barberini de Roma
Fuente de las Abejas (Fontana delle Api), en la Plaza Barberini de Roma

La Plaza de la República

Construida durante el desarrollo urbanístico llevado a cabo tras la capitalidad de Roma, la Plaza de la República (Piazza della Repubblica) es una de las principales plazas de la ciudad y una de las más bellas.

Está formada por una gran rotonda en la que se sitúa una preciosa fuente, rodeada por imponentes edificios a un lado y un templo con apariencia derruida al otro.

También es conocida como la Plaza de la Exedra, ya que se encuentra situada en el lugar en el que se construyó una exedra (construcción descubierta de planta semicircular con asientos) en tiempos de Diocleciano.

Plaza de la República, en Roma

La Plaza del Popolo

Ubicada junto a la puerta norte de la ciudad, la Piazza del Popolo (Plaza del Pueblo) es otra de las plazas más populares de Roma.

Se encuentra situada al comienzo de la Vía Flaminia y constituía la entrada a la ciudad en tiempos del Imperio. Actualmente continúa siendo un importante cruce de caminos. Mirando en dirección sur, desde la plaza nacen tres importantes calles. A la izquierda la Vía del Babuino, a la derecha la Vía di Ripetta y en el centro la Vía del Corso, una de las principales arterias comerciales de la ciudad.

Gran parte de los turistas que se acercan hasta la Piazza del Popolo lo hacen para visitar la Iglesia de Santa María del Popolo, en la que se pueden ver dos magníficas obras de Caravaggio además de interesantes obras renacentistas.

En la plaza se encuentran además las iglesias de Santa María dei Miracoli y Santa María in Montesanto, dos templos aparentemente gemelos que ocultan algunas diferencias.

Las mejores vistas de la plaza se obtienen desde los Jardines del Pincio, subiendo por las escaleras de su parte este.

Plaza del Popolo, en Roma

La Plaza Colonna

Situada sobre la Vía del Corso, la Plaza Colonna debe su nombre a la impresionante columna de mármol que se encuentra en ella desde el año 193. Es una plaza rectangular rodeada por imponentes edificios entre los que destacan el Palacio Chigi (sede del gobierno italiano), la Iglesia de Santi Bartolomeo ed Alessandro dei Bergamaschi, el Palacio Wedekind y el Palacio Ferraioli. En la Plaza Montecitorio, situada a escasos metros, se encuentra la sede del Parlamento.

En uno de los laterales de la Plaza Colonna hay una fuente construida en 1577 por Giacomo della Porta, en la que se pueden ver dos grupos de delfines con las colas entrelazadas.

La columna de mármol que le da nombre fue levantada entre los años 176 y 192 y erigida tras la muerte del emperador Marco Aurelio, para celebrar sus victorias en las Guerras Marcomanas. Está construida con un relieve en espiral con un estilo similar al de la Columna de Trajano. En la parte superior se encuentra una estatua de bronce de San Pablo que fue colocada allí en 1589.

La Plaza Colonna, en Roma

La Plaza del Quirinale

Situada en la más alta de las siete colinas de Roma, la Plaza del Quirinale ofrece unas espléndidas vistas de la ciudad. Tres de sus lados se encuentran flanqueados por imponentes edificios.

Uno de los elementos más llamativos de la plaza es el obelisco que se encuentra situado junto a las estatuas en las que Cástor y Pólux, patronos de los jinetes, aparecen domando a unos caballos. 

Sin duda, la construcción más importante de la plaza es el Palacio Quirinale. Construido en 1573 como residencia de verano para el papado, se convirtió en la residencia real italiana tras la unificación de Italia. Desde 1947 el edificio funciona como residencia para el presidente de la República. Allí todos los días a las 15:00 horas tiene lugar la ceremonia del cambio de guardia. Aunque no es tan conocido como el cambio de guardia de Londres, merece la pena acudir para ver el espectáculo disfrutando de la música festiva que toca la banda.

La Plaza del Quirinale, en Roma

La Plaza Venezia

Está situada a los pies de la Colina Capitolina, donde se cruzan cinco de las calles más importantes de la capital italiana: la Via dei Fori Imperiali, la Via del Corso, el eje Via Cesare Battisti-Via Nazionale, el eje Via del Plebiscito-Corso Vittorio Emanuele II y la Via del Teatro di Marcello.

Entre la plaza y la Colina Capitolina se encuentra el monumento nacional a Víctor Manuel II, también conocido como Altare della Patria, o simplemente Il Vittoriano. Es un enorme monumento conmemorativo de la ciudad en honor del primer rey de la Italia unificada, Víctor Manuel II. 

Monumento a Victor Manuel II, en Roma

Las iglesias de Roma

«Visitas imprescindibles»

Roma cuenta con más de 900 iglesias. Si en toda Italia merecen la pena, en Roma, sede de la Iglesia Católica, su visita se vuelve imprescindible.

Hemos hecho una selección entre las que nosotras conocemos y las más destacadas. Todo dependerá del tiempo que tengáis, pero os recomendamos que al menos dediquéis un día a la visita de las iglesias de Roma, ya que constituyen sin duda uno de los símbolos de la capital italiana.

Basílicas mayores

En el mundo hay cuatro basílicas mayores y todas están ubicadas en Roma. Estas basílicas cuentan con un altar mayor para uso exclusivo del Papa.

Además de la Basílica de San Pedro, las tres siguientes cuentan con esta clasificación.

San Pablo Extramuros

Erigida en el siglo IV d.C., la Basílica de San Pablo Extramuros (Basilica di San Paolo fuori le Mura) es una de las cuatro basílicas mayores de Roma, la segunda en tamaño por detrás de la de Basílica de San Pedro. Es el lugar de sepultura del apóstol San Pablo.

Aunque no está situada en el centro de la ciudad, si tenéis tiempo suficiente recomendamos que os desplacéis hasta ella para contemplar sus impresionantes mosaicos. La Basílica de San Pablo Extramuros es una de las iglesias de Roma más llamativas.

Basílica de San Pablo Extramuros

San Juan de Letrán

Erigida en el siglo IV en honor a San Juan Bautista y al evangelista San Juan, la Basílica de San Juan de Letrán (Basílica di San Giovanni in Laterano) es la más importante de las cuatro basílicas mayores, además de ser la Catedral de Roma.

A pesar de que con el paso de los años la iglesia ha sufrido las consecuencias de un terremoto y varios incendios, se ha visto expuesta a diversas reconstrucciones, por lo que aún conserva su forma primitiva, además de un bello claustro del siglo XIII y un antiguo baptisterio que se encuentra profundamente restaurado.

Interior de la Basílica de San Juan de Letrán
Claustro de la Basílica de San Juan de Letrán, en Roma

Santa María la Mayor

La Basílica de Santa María la Mayor (Basilica di Santa Maria Maggiore) es una antigua basílica católica considerada la más grande de las iglesias dedicadas a la Virgen María en Roma siendo una de las cuatro basílicas mayores de la ciudad.

Edificada sobre un templo pagano que rendía culto a la diosa Cibeles, la Basílica de Santa María la Mayor fue construida a mediados del siglo IV bajo las órdenes del Papa Liberio. Según la leyenda, la Virgen apareció ante el Papa indicándole las instrucciones para la construcción de la iglesia, y la forma de la planta fue diseñada por una milagrosa nevada.

Probablemente lo más llamativo de la Basílica de Santa María la Mayor sean las diferentes partes que contiene pertenecientes a periodos tan variados de la historia. Al igual que si estuviera formada por retales, la iglesia resume las etapas más importantes por las que pasó el arte cristiano en Roma.

Basílica de Santa Maria la Mayor

Basílicas menores e iglesias más recomendables

Entre las Basílicas menores y otras iglesias importantes, destacamos las siguientes.

San Clemente

La Basílica de San Clemente es un templo cristiano temprano dedicado al Papa Clemente I. La iglesia funciona como registro arqueológico de la historia de Roma desde los comienzos del cristianismo hasta la Edad Media.

Es un templo impresionante, ya que ofrece la posibilidad de recorrer las diferentes construcciones que se realizaron en el mismo lugar durante los siglos anteriores. Resulta una interesante experiencia perderse entre sus laberínticos y húmedos pasadizos para dar un paseo a través del pasado del lugar.

Interior de la Basílica de San Clemente

Santa Maria de la Concepción

La Iglesia de Santa María de la Concepción de los Capuchinos (Santa Maria della Concezione dei Cappuccini) fue construida entre 1626 y 1631 bajo las órdenes del papa Urbano VIII. Es una de las iglesias más especiales de Roma por lo que se alberga en su interior.

La cripta se encuentra dividida en seis pequeñas capillas decoradas con los huesos de más de 4.000 hermanos capuchinos fallecidos entre 1528 y 1870. Los huesos, que fueron mandados trasladar por Fray Antonio Marcello Barberini, están ordenados de un modo siniestro y muestran diferentes elementos decorativos que resultan tan sorprendentes como macabros. Si bien éste es un punto que impacta al visitante, puede que no sea muy recomendable para personas muy sensibles. 

Cripta de los Capuchinos, en la Basílica de Santa Maria de la Concepción

Santa María in Cosmedin

La Iglesia de Santa María in Cosmedin es una iglesia medieval construida en el siglo VI sobre los restos del Templo de Hércules en el Forum Boarium.

Uno de los principales tesoros que se conservan en la iglesia es el relicario de cristal que guarda el cráneo de San Valentín, patrón de los enamorados.

La fachada, restaurada con un aspecto medieval temprano, tiene un pórtico con siete arcos en el que los turistas se agolpan para introducir la mano en la mítica Boca de la Verdad. Es una enorme máscara de mármol de fama mundial, de la que se cuenta que mordía la mano de aquél que mentía. Con un diámetro de 1,75 metros, está dedicada al Dios del Mar representado por un rostro masculino con barba, con los ojos, la nariz y la boca perforados. Son muchas las leyendas que giran en torno a este lugar.

Junto al porche de la Iglesia se alza un esbelto campanario románico que fue añadido al templo en el siglo XII.

Boca de la Verdad, en la Iglesia de Santa Maria in Cosmedin

Santa María en Trastevere

Fundada por el Papa Calixto I en el siglo III, cuando el cristianismo aún era un culto minoritario, la Basílica de Santa María en Trastevere conserva su carácter medieval a pesar de las reformas sufridas con el paso de los años.

Exteriormente la iglesia destaca por los impresionantes mosaicos dorados de la fachada y por su campanario, que data del siglo XII. Una vez en el interior, el edificio se divide en tres naves por medio de una veintena de columnas procedentes de las Termas de Caracalla. 

La Iglesia de Santa María en Trastevere está situada en un emplazamiento muy especial, en el bohemio y encantador barrio del Trastevere, por lo que lo más común es pasar en diversas ocasiones junto al templo, que bien merece una visita.

Basílica de Santa Maria en Trastevere

Roma, historia y piedra

«La ciudad eterna»

Roma, la capital de Italia, es uno de los puntos más visitados del mundo. Conocer «La ciudad eterna» es sin duda una experiencia fascinante. En general varias ciudades italianas son como museos al aire libre y, en este sentido, Roma no resulta una excepción. Sus plazas, fuentes, monumentos e iglesias, junto con la excelente gastronomía y su marcada historia, hacen de este lugar una visita imprescindible. Admirar la belleza de cada rincón, teniendo la verdadera sensación de retroceder en el tiempo, es desde luego un auténtico placer para el viajero.

Varias son las artes que han tenido a la capital italiana como telón de fondo…entre ellas, por supuesto el cine. Podríamos nombrar muchos títulos rodados o ambientados en Roma…pero entre ellos, no pueden faltar «Ladrón de bicicletas» (1948), «La Dolce Vita» (1960) y, más recientemente, la impactante «La Gran Belleza» (2013).

Hemos tenido la oportunidad de estar en Roma un par de veces. Las dos fueron en verano, por lo que padecimos el calor que siempre hace en esta parte en esa época. Cualquier momento es bueno para visitar la bella ciudad italiana pero, si queréis gozar de la temperatura perfecta, la primavera es sin duda el mejor periodo.

Consideramos Roma, por supuesto, una visita totalmente obligada en Europa, una ciudad diferente e impactante.

¿Qué ver en Roma?

Como siempre decimos, el tiempo de estancia en un lugar depende de cada uno. Cuatro o cinco días son suficientes para conocer lo más representativo de la capital italiana….pero sin duda nos encontramos ante una ciudad en la que podríamos estar hasta dos semanas admirando todas las atracciones que ofrece. A continuación os hablamos de los puntos imprescindibles que no os podéis perder en vuestra visita. 

La Fontana di Trevi

Es indiscutiblemente uno de los símbolos de la ciudad y el que más turistas atrae. Constituye una de las mayores fuentes monumentales del Barroco en Roma. Ha salido en varias películas y siempre será uno de los puntos más emblemáticos de la capital italiana. Durante los últimos años se vio sometida a varios procesos de restauración, luciendo hoy en día en su máximo esplendor. 

Una leyenda tradicional sostiene que los visitantes que arrojan una moneda a la fuente aseguran su regreso a Roma. Una interpretación actual es que, además, dos monedas llevan a un nuevo romance y tres aseguran un matrimonio o un divorcio. Otra versión de esta leyenda es que trae suerte arrojar tres monedas con la mano derecha por encima del hombro izquierdo a la fuente. Se desconoce si hay informaciones fidedignas que avalen mínimamente tales leyendas, pues podrían acabar desvirtuadas y relegadas por la decepción al olvido….lo que está claro es que todos creemos en ellas….¡pues seguro que habéis arrojado alguna moneda a la fuente!.

La Fontana Di Trevi, en Roma

El Coliseo

Es otro de los puntos que representan a la ciudad. El Coliseo o Anfiteatro Flavio es un anfiteatro de la época del Imperio romano, construido en el siglo I y ubicado en el centro de Roma. Su denominación original, Anfiteatro Flavio, hace referencia a la dinastía Flavia de emperadores que lo construyó. Su nombre posterior, Coliseo, y por el que es más conocido en la actualidad, se debe a una gran estatua que había cerca, el Coloso de Nerón, que no ha llegado hasta nosotros.

Por su conservación e historia, el Coliseo es uno de los monumentos más famosos de la Antigüedad clásica. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1980 por la Unesco y una de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno el 7 de julio de 2008.

No solo el exterior, sino también el interior, resultan una auténtica maravilla.

El Coliseo de Roma

El Arco de Constantino

Construido a partir de piezas de edificios anteriores, el Arco de Constantino es el más moderno de los arcos de triunfo que se realizaron en la antigua Roma. Tiene una altura de 21 metros, una anchura de 25 y está compuesto a su vez por tres arcos. Se encuentra situado cerca del Coliseo. 

Arco de Constantino, en Roma

El Palatino

Ubicado a 40 metros de altura sobre el Foro Romano, el Monte Palatino es la más céntrica de las siete colinas de Roma y compone una de las partes más antiguas de la ciudad.

Cuenta la mitología romana que la cueva en la que vivía Luperca, la loba que cuidó de Rómulo y Remo, se encontraba situada en el Monte Palatino. Según la leyenda, cuando los hermanos crecieron decidieron formar una ciudad a orillas del río pero, al no ponerse de acuerdo en algunos puntos de la decisión, Rómulo mató a Remo y fundó la ciudad de Roma.

En el Monte Palatino hay varias atracciones que visitar. Es un lugar muy agradable para recorrerlo con calma, paseando bajo la sombra de los árboles mientras se recorren muchos de los rincones que se conservan de la antigua Roma. 

El Palatino, en Roma

El Circo Máximo

Los circos romanos constituían las instalaciones lúdicas más importantes de las ciudades romanas, además de los teatros y anfiteatros. Se trataba de un recinto alargado en el que se celebraban los juegos públicos, consistentes en carreras de carros y diferentes espectáculos.

El Circo Máximo de Roma (Circo Massimo), situado entre los montes Aventino y Palatino, era un recinto alargado con espacio para 300.000 espectadores. La pista de arena, con unas dimensiones de 600 metros de longitud y 225 metros de anchura, hacía del Circo Máximo el mayor de Roma, por delante del Circo Flaminio y el Circo de Majencio.

Actualmente apenas quedan restos de lo que fue el Circo Máximo, tan sólo se puede observar la enorme explanada que conserva la forma que tuvo en su día el recinto, lo cual suele provocar decepción en los turistas que lo visitan tratando de encontrar al menos las ruinas del recinto.

El Circo Máximo de Roma

El Vaticano

El Vaticano es por supuesto uno de los puntos fuertes e imprescindibles de la visita a Roma. De hecho, la Ciudad del Vaticano, oficialmente Estado de la Ciudad del Vaticano o simplemente El Vaticano, es un Estado soberano sin salida al mar, cuyo territorio consta de un enclave ​dentro de Roma. Es uno de los seis microestados europeos. En este enlace tenéis lo fundamental que visitar allí.

El Panteón de Agripa

El Panteón de Agripa o Panteón de Roma es un antiguo templo romano, en la actualidad una iglesia, situado en el lugar de un anterior templo encargado por Marco Agripa durante el gobierno de Augusto. Fue terminado por orden del emperador Adriano y dedicado alrededor del año 126. Su fecha de construcción es incierta porque Adriano optó por no inscribir el nuevo templo, sino que conservó la inscripción del templo más antiguo que se había quemado.​

El nombre procede del griego pantheion, que significa «todos los dioses». La mayoría de autores latinos emplean la forma griega Pantheon

El Panteón es sin duda una de las visitas imprescindibles en Roma. En el interior del monumento se encuentra la tumba de Rafael. 

El Panteón de Agripa, en Roma

Las plazas

Roma cuenta con algunas plazas impresionantes, os iréis topando con ellas en vuestro recorrido. En este enlace tenéis información de las más importantes. 

Las iglesias

Como toda ciudad italiana, Roma también posee de las mejores iglesias del país. En este enlace encontraréis una selección de las más destacadas.

El Trastevere

Es uno de los barrios más famosos y bonitos de la ciudad, repleto de rincones llenos de encanto, tiendas artesanales y tabernas con aire bohemio. ¡Un auténtico imprescindible!. Puede ser una buena zona para vuestro alojamiento.

Un plan estupendo es ir allí a cenar, tras las visitas del día. El Trastevere ofrece muchísimos restaurantes, ¡os costará elegir!. Además, en el centro del barrio se encuentra la bonita Basílica de Santa María en Trastevere, otro de los lugares que no os podéis perder. 

Calle en El Trastevere, en Roma

El Foro Romano

El Foro Romano representa el centro neurálgico de la antigua Roma. En el él se desarrollaba la vida pública, cultural y económica de la época republicana y el Imperio.

Al finalizar el Imperio, el Foro Romano se dejó en el olvido y poco a poco quedó enterrado. Aunque en el siglo XVI ya se conocía la existencia y la ubicación del Foro, no fue hasta el siglo XX cuando se realizaron las excavaciones.

Caminar por el foro es uno de los puntos mas interesantes e imprescindibles de la visita a Roma. La Vía Sacra es la arteria principal, pero además encontraréis templos, arcos, etc…

Foro Romano
En el Foro Romano

El Castillo de Sant’Angelo

Conocido como Mausoleo de Adriano, el Castillo Sant’Angelo es una fortaleza situada en el margen derecho del río Tíber, a escasa distancia de la Ciudad del Vaticano.

La construcción del edificio comenzó en el año 135 bajo las órdenes del emperador Adriano, que pretendía utilizarlo como mausoleo para él y su familia. La edificación concluyó en el año 139. En el año 590, mientras una gran epidemia de peste devastaba la ciudad, el Papa Gregorio I tuvo una visión del Arcángel San Miguel sobre la cima del castillo, anunciando el fin de la epidemia. En recuerdo de la aparición el edificio se encuentra coronado por la estatua de un ángel. Además, posteriormente, en el siglo XIII, se construyó un corredor fortificado de 800 metros de longitud que conectaba el castillo con la Ciudad del Vaticano.

El castillo por supuesto es espectacular, pero en nuestra opinión, visitar el interior no merece mucho la pena. Encontraréis salas más bonitas en cualquiera de los museos de la ciudad. 

Castillo de Sant’Angelo

El Mercado de Trajano

Construido entre los años 100 y 110 d.C., el Mercado de Trajano es el primer centro comercial cubierto de la historia. Acoge en la actualidad el Museo de los Foros Imperiales. Fue construido entre los años 100 y 110 d.C., en ladrillo, y estaba formado por seis plantas a lo largo de las cuales se distribuían más de 150 locales comerciales.

Aunque no goza de tanta fama como el Coliseo, el Mercado de Trajano conserva una importante parte de su aspecto original y constituye una visita realmente interesante.

Mercado de Trajano, en Roma

Las Termas de Caracalla

Las termas eran uno de los pasatiempos preferidos de los romanos, que acudían a ellas con regularidad tanto para mantener su higiene, como para mejorar sus relaciones sociales.

Construidas entre los años 212 y 216 bajo el mandato de Marco Aurelio Antonino Basiano, más conocido como el emperador Caracalla, las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores y más espectaculares centros termales de la antigüedad.

Tras permanecer en funcionamiento durante más de trescientos años, dejaron de utilizarse de forma obligada en el año 537 cuando los acueductos que abastecían de agua a la ciudad fueron destruidos por los bárbaros. Las esculturas y materiales valiosos que decoraban las termas fueron saqueados y, posteriormente, en el año 847 un terremoto sacudió el edificio destruyendo parte de él.

Termas de Caracalla, en Roma

Los Museos Capitolinos

Los Museos Capitolinos (Musei Capitolini) están situados en la Plaza del Campidoglio y constituyen el principal museo municipal de Roma.

El museo está compuesto por dos imponentes edificios: el Palacio de los Conservadores (Palazzo dei Conservatori) y el Palacio Nuevo (Palazzo Nuovo). Ambos edificios están unidos por medio de la Galleria Lapidaria, un paso subterráneo que atraviesa la plaza sin necesidad de salir de los museos. Ofrecen una impresionante colección de obras pictóricas y escultóricas romanas expuestas para el deleite del visitante. Una visita imprescindible.

Los Museos Capitolinos de Roma

La Galería Borghese

La Galería Borghese, situada en los jardines de la Villa Borghese, es uno de los museos de arte más reputados del mundo. La galería expone gran parte de la colección iniciada por el cardenal Scipione Borghese (sobrino del papa Pablo V), entre 1576 y 1633. Allí encontraréis importantes obras de artistas de gran renombre, como Tiziano, Rafael, Caravaggio, Rubens o Botticelli.

La Galería Borghese es uno de los mejores museos del mundo y su visita es prácticamente obligada. No os defraudará.

Debido a la gran cantidad de turistas que acuden al museo, sólo es posible conocerlo con reserva previa, que puede hacerse tanto por teléfono como por internet. Es recomendable realizarla con varios días de antelación, ya que es un lugar bastante concurrido.

La Galería Borghese, en Roma

Las Catacumbas

Las Catacumbas son galerías subterráneas que fueron utilizadas como lugar de sepultura durante varios siglos. Los enterramientos de los ciudadanos paganos, judíos y los primeros cristianos de Roma en las catacumbas comenzaron a realizarse en el siglo II y no se verían finalizados hasta el siglo V.

En Roma existen más de sesenta catacumbas compuestas por cientos de kilómetros de galerías subterráneas, que alojan miles de tumbas. En la actualidad sólo se encuentran abiertas al público cinco de ellas: San Sebastián, San Calixto, Domitila, Priscila y Santa Inés. Como no es fácil llegar hasta ellas, reservar una visita incluyendo transporte es la mejor opción para ir. 

Catacumbas de Roma

Transporte en Roma

Como siempre decimos, recomendamos caminar todo lo que se pueda para conocer las ciudades europeas y Roma no es un excepción. Veréis que hay cuestas, calzada romana y muchas…pero muchas motos…¡hay que tener cuidado al cruzar!. Aún así, andando es la mejor manera de conocer la ciudad. Solo algunos puntos de los que hemos comentado están algo alejados del centro, pero siempre tenéis la posibilidad del transporte público. Esta red, en Roma, si bien no es de las más extensas ni puntuales, es bastante cómoda y económica. La capital italiana cuenta con los siguientes transportes:

  • Metro. El más pequeño de Europa pero llega a casi todos los puntos de interés. Se complementa con los trenes suburbanos, están gestionados por la misma empresa
  • Autobuses. Una red muy amplia, con 350 líneas
  • Tranvía. No es muy recomendable ya que no circula por el centro
  • Taxi. Los taxistas romanos tienen gran fama de estafadores…así que os recomendamos que utilicéis este medio lo menos posible

Hay distintos tipos de billetes y abonos turísticos, que se compran en las máquinas del metro, estancos y kioskos.

Información general de Italia

Otros post relacionados:

Génova, capital de Liguria

«La ciudad de Colón»

Dedico este post a mis amigas Judit y Paloma, con las que recorrí Génova en aquel ya lejano Agosto de 2007. Espero que os guste, ¡un beso! – Virginia

Génova es una ciudad portuaria del noroeste de la región italiana de Liguria, de la que es la capital. Es conocida por su papel central en el comercio marítimo durante siglos. La vida de la ciudad, desde sus orígenes, estuvo unida a su puerto y a las actividades marineras que fueron el punto de referencia constante de toda su historia.

Conocida por ser el lugar de origen del famoso navegante Cristobal Colón, Génova es una interesante ciudad costera que sin duda merece una visita. El puerto os llamará la atención. Junto con el de Marsella es el más importante del Mediterráneo: por tráfico de mercancías, movimiento de pasajeros y amplitud de estructuras. Además, paseando por el centro descubriréis preciosos palacetes y plazas, perfectamente conservados, que identifican a esta histórica ciudad. Una parada por supuesto muy recomendable en vuestro recorrido por esta parte de Italia.

¿Qué ver en Génova?

Uno o dos días son suficientes para conocer lo más importante de esta bella ciudad italiana. A continuación os comentamos los puntos que no os podéis perder. Muchos de ellos nos hacen recordar el pasado de este lugar, siempre ligado al mar.

El Puerto Antiguo

Sin lugar a dudas, el punto principal que visitar en Génova es el Puerto Antiguo. Está caracterizado por la célebre Lanterna, antiguo faro símbolo de la ciudad.

El puerto ha sido testigo de numerosos proyectos de restauración y recuperación, que lo han convertido en un lugar fascinante y sorprendente donde lo antiguo y lo moderno conviven perfectamente. 

El puerto de Génova

Allí se encuentran además otros puntos de interés, como son los siguientes.

El Acuario

El acuario de Génova es el más grande de Italia y el segundo en la Unión Europea, tras el de Valencia. Fue construido para el Expo 1992. Se encuentra en Ponte Spinola, en el antiguo puerto. Posee 71 piscinas que albergan más de 10.000 ejemplares de animales marinos. Es sin lugar a dudas una atracción importante que visitar en esta ciudad.

Interior del Acuario de Génova

La Biosfera

La Biofera es una inmensa bola de vidrio, ubicada al lado del Acuario. Contiene en su interior un ecosistema tropical, con animales y plantas que no se encuentran en países templados.

La Biosfera de Génova

El Bigo

Proyectado por Renzo Piano inspirándose en las grúas del puerto de Génova, el Bigo es una estructura original que nace en las aguas. La estructura permite, de una parte sostener mediante tensión, la estructura de la Plaza de las fiestas, mientras que de la otra parte, mantiene un ascensor panorámico que se eleva hasta 40 metros permitiendo obtener una vista de toda la ciudad y del puerto.

El Bigo de Génova

Galata Museo del Mar

La Galata Museo del Mar es el museo dedicado al mar más grande de Europa, donde se podrá realizar un verdadero viaje en el tiempo y descubrir la historia de la relación del hombre con el mar a través de una exposición de barcos de todos los tipos y dimensiones, de instrumentos y mapas, cuadros y armas. Hay además un submarino atracado y muchos objetos originales.

Galata Museo del Mar de Génova

Palacio de San Giorgio (San Jorge)

El Palacio San Giorgio está ubicado en el centro del Puerto Antiguo de Génova, es uno de los edificios históricos más importantes y conocidos de la ciudad. Construido en el año 1260, este edificio fue, a lo largo de su historia, palacio de poder ciudadano, prisión, y hasta la sede originaria del Banco de San Giorgio, el primer instituto bancario del mundo. Hoy en día el Palacio San Giorgio hospita las oficinas de la Autoridad portual de Génova.

Palacio de San Giorgio, en Génova

Centro Histórico

La mejor manera de conocer Génova es caminar por el centro histórico entre sus calles, sin rumbo, ni prisas ni horarios, dejándose llevar. De esta manera disfrutaréis de cada rincón y de todos los puntos de interés de esta parte, que son los siguientes.

Catedral de San Lorenzo

Edificada en el año 1098, contiene en su interior las cenizas de San Juan Bautista, el patrono de la ciudad. Esta catedral es también muy apreciada por su belleza arquitectónica y por los museos que alberga en su interior: el Museo del Tesoro y el Museo Diocesano.

Fachada de la Catedral de San Lorenzo de Génova

Casa Natal de Cristobal Colón

Ubicada en pleno centro histórico de Génova, la casa natal de Colón es pequeña pero interesante para conocer. La casa comprende en la planta baja un amplio salón usado como bodega, un saloncito usado como retrobodega y un pequeño almacén, mientras que en el primer piso se encontraban las habitaciones.

Casa natal de Colón

Porta Soprana

De arquitectura medieval, totalmente intacta se encuentra aún la Porta Soprana, a breve distancia de la casa natal de Colón, ambas estructuras visitables todos los fines de semana y días festivos. En el arco interno, existen unas inscripciones dedicadas a Barbarroja donde se pide respeto a la ciudad de Génova.

Se dice que durante la noche, cuando la ciudad entra en silencio, se puede oír desde Porta Soprana el sonido del violín embrujado de Nicoló Paganini, pues su casa natal se encontraba en sus cercanías.

Porta Soprana, en Génova

Piazza Ferrari

Es la plaza principal de Génova. Situada en el centro de la ciudad, entre el centro histórico y el centro moderno, la Piazza De Ferrari es conocida por su fuente, que fue restaurada en los años recientes junto con una importante remodelación de la plaza.

Junto a la Piazza De Ferrari hay muchos edificios de oficinas, y sedes de bancos, aseguradoras y otras empresas, haciendo a esta zona el centro financiero de Génova, por lo que los genoveses se refieren popularmente a ella como la «City».

Piazza Ferrari, en Génova

Galería nacional

Tiene su sede en le Palacio Spinola (siglo XVI) y comprende muebles, decoraciones, pinturas y esculturas que la familia Spinola donó al Estado en 1958. El museo conserva el aspecto de una pinacoteca privada y refleja el gusto de la nobleza genovesa en los siglos pasados.

Vía Garibaldi

Hacia mediados del siglo XVI, la nobleza genovesa decidió trasladarse de la vieja a una nueva zona, creando un magnífico barrio señorial. Así nació la Strada Nuova (actualmente vía Garibaldi). Se encargó el proyecto y la realización a Galeazzo Alessi y a Bernardino Cantoni. Entre los edificios más importantes que se asoman a ella citaremos el Palacio Blanco, el Palacio Rojo y el Palacio Municipal, sede del Ayuntamiento, erigido en 1564 con proyecto de Rocco Lurago.

El Palacio Blanco toma su nombre del color de la piedra con la que fue construido en 1565 por Niccoló Grimaldi. El edificio, de estilo clásico, acoge la Galería de Palacio Blanco. También en el caso del Palacio Rojo, el color de la piedra da el nombre al edificio. Fue proyectado en 1671 para la familia Brignole-Sale, que en 1874 lo donó a la ciudad de Génova con toda su decoración. En él tiene su sede la Galería del Palacio Rojo. La riquísima colección comprende una serie de esculturas clásicas y retratos muy famosos. También jarrones chinos, muebles espléndidos, monedas y cerámicas ligures.

Vía Garibaldi de Génova

Palacio Ducal

Es uno de los principales edificios históricos. Antiguamente, fue sede por 6 siglos del ducado de la antigua República de Génova. Hoy en día es uno de los principales museos de la ciudad.

Palacio Ducal de Génova

Palacio del Príncipe

Construido en el siglo XVI por parte de Andrea Doria -Almirante del Emperador Carlos V- como demora personal, hoy en día es un museo en el que se pueden apreciar valiosísimas, telas, cuadros, y muebles de época que os transportarán a la vida aristocrática genovesa de los siglos pasados. Además cuenta con unos cuidados jardines.

Jardines del Palacio del Príncipe, en Génova

Boccadasse

Boccadasse es un antiguo pueblo de pescadores que se encuentra al final del “lungomare Corso Italia”, una larga calle que empieza en pleno centro de Génova. Es tradición genovesa comerse un helado en Boccadasse después de pasear por el Corso Italia.

Los parques

Génova tiene 82 000 m² de parques públicos en el centro de la ciudad, tales como Villetta Di Negro que se encuentra dominando el centro histórico. Hay muchos amplios espacios verdes más alejados: al este están los Parques de Nervi (96 000 m²) junto al mar, al oeste se encuentran los jardines de Villa Durazzo Pallavicini (265 000 m²). Las numerosas villas y palacios de la ciudad tienen, también, sus propios jardines, como Palazzo del Principe, Villa Doria, Palazzo Bianco y Palazzo Tursi, Palazzo Nicolosio Lomellino, Albertis Castle, Villa Croce, Villa Imperiale Cattaneo o Villa Bombrini, entre otros.

Visitas cercanas

Sin duda hay muchos puntos interesantes que conocer desde Génova. En nuestro viaje fuimos a Camogli y Portofino. Nos gustaron bastante.

Camogli

Camogli es un espléndido lugar que se asoma al golfo Paradiso, en la maravillosa Ribera Italiana de Levante. Un típico pueblo de pescadores y marineros caracterizado por las casas altas y pintadas de colores vivos que atraen la mirada. Un lugar romántico sumergido en un magnífico enclave natural que desde hace siglos encanta a los turistas de todo el mundo en busca de relax sin dejar de lado la cultura, el mar y la buena cocina.

Cuando fuimos nosotras, en pleno Agosto, estaba bastante masificado, pero sin duda es un bonito lugar al que ir desde Génova. Estuvimos un rato en su playa, dominada por la famosa Basílica de Santa Maria Asunta.

Playa de Camogli

Portofino

«Un pequeño pueblecito que se extiende como un gajo de luna en torno a esta cuenca calma”. Con estas palabras Guy de Maupassant describió Portofino, pequeño pueblo de pescadores de la Riviera Italiana, rodeado por el verde del Parque natural regional y de la Reserva Marina. Esta espléndida localidad de vacaciones, sumergida en una atmósfera antigua llena de tradiciones marineras, ha sido y sigue siendo enormemente apreciada por artistas, personajes famosos y escritores que le han dedicado distintas obras y elogios.

La ”piazzetta”, punto de encuentro de la jet set internacional, es el símbolo de Portofino, mientras que los puertos con sus típicas casas de colores vivaces son el testimonio de la gran tradición marinera de esta localidad, cuyos habitantes eran llamados por los griegos y los romanos “delfines”, por su gran habilidad como navegantes.

Portofino es sin duda un sitio que os encantará. Estuvimos tomando algo allí y el entorno era espectacular. Muy muy recomendable.

Vista del puerto de Portofino
Plaza en Portofino

Transporte en Génova

Sin duda, la mejor manera de conocer Génova es caminando. Todas las atracciones se encuentran a corta distancia de la estación de tren de Plaza Principe. Sin embargo, si no deseáis andar tanto, podéis utilizar los medios de transporte público, que son eficientes y limpios y os llevarán a cualquier lugar de la ciudad. Recomendamos no utilizar el automóvil en el centro pues os será difícil encontrar aparcamiento, aunque hay varios parkings también.

Génova cuenta con una extensa red de autobuses urbanos, así como varios ascensores y funiculares además de una línea de metro que fue inaugurada en 1990. El aeropuerto internacional Cristóbal Colón se encuentra a 6 km del centro.

Hasta aquí nuestra descripción sobre Génova, una ciudad que nos gustó bastante. Nos despedimos con un par de instantáneas de aquel viaje, en Agosto de 2007.

Información general de Italia

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La Toscana, viñedos y cipreses

«Bajo el sol de la Toscana»

La Toscana es una de las regiones más bellas de Italia. Una escapada por esta zona sobre todo os ofrecerá desconexión, pudiendo disfrutar de la tranquilidad que reina por toda esta parte del país. Preciosas praderas verdes con viñedos y cipreses se extenderán ante vuestros ojos, salpicadas por pequeños y encantadores pueblecitos medievales, a cada cual más hermoso.

Nosotras estuvimos en Agosto y hacía mucho calor, por lo que lo ideal es ir en primavera. Es cuando más bonitos veréis los paisajes. Un viaje que merece mucho la pena y del que sin duda guardaréis un recuerdo maravilloso.

A continuación os incluimos el itinerario que hicimos en aquel ya lejano verano de 2011, un «roadtrip» de 9 días. Si bien es bastante completo, por supuesto nos quedaron puntos sin ver. Así que como decimos en estos casos…no se puede abarcar todo y…¡¡volveremos de nuevo algún día!!.

Pisa

De Madrid volamos directamente a Pisa. Al llegar al aeropuerto recogimos el coche que habíamos alquilado.

Pisa constituye una de las ciudades más famosas de Italia, gracias a su curiosa Torre Inclinada. ¡Es conocida en todo el mundo!. Son infinitas las fotos graciosas tratando de “sostener” la Torre. De hecho está entre las 10 instantáneas más curiosas de visitas en Italia, ¡seguro que todos la habéis visto alguna vez!. Pero además de esto, que es su atracción principal, hay otros puntos que visitar allí. En este enlace tenéis lo más importante:). 

Lucca

Tras ver Pisa nos dirigimos hacia Lucca, nuestro siguiente punto de visita. Lucca ha mantenido intacto todo el esplendor medieval de su centro histórico. La llamada “la ciudad de las 100 torres y las 100 iglesias”, encierra en su interior infinitas perlas históricas y artísticas que merecen ser visitadas. Es famosa mundialmente por ser una de las pocas ciudades en el mundo que mantienen aún intactas sus murallas medievales pues nunca fueron utilizadas bélicamente.

En esta pequeña localidad italiana os recomendamos que paséis un día entero, contemplando todas sus atracciones turísticas, que van desde la Catedral hasta la famosa Plaza del Mercado (también conocida como la Plaza del Anfiteatro). Además, son muy características sus torres, a las que se puede subir y contemplar preciosas panorámicas de toda la ciudad. Las más famosas son la torre Guinigi y la torre de las Horas. Por último, un punto que también os puede interesar es el Museo y casa natal de Giacomo Puccini, uno de los compositores de ópera más famosos.

Lucca nos encantó y por supuesto creemos que es una parada obligada en vuestro itinerario.

La ciudad de Lucca, en la Toscana
Plaza del Mercado, en Lucca

Arezzo

Nuestra siguiente parada fue Arezzo, situada en el sudeste de la Toscana. La ciudad se levanta en la encrucijada de cuatro valles: Val Tiberina, Casentino, Valdarno y Valdichiana. Arezzo siempre mantuvo un papel importante y prestigioso en la Toscana gracias a su ubicación a lo largo de la Vía Cassia. Muchas ilustres figuras nacieron allí, incluyendo a Giorgio Vasari, Piero della Francesca, Guido Monaco, Francesco Redi y Petrarca.

Esta preciosa ciudad también se puede visitar en un día. Caminaréis por su bellísimo centro histórico y disfrutaréis de lo mejor que la Toscana puede ofrecer: maravillosos palacios medievales, excelente eno-gastronomía y mejor aún…¡menos turistas que en otros lugares!. Entre las atracciones principales se encuentran la Catedral, varias basílicas, la Piazza Grande y la casa museo de Giorgio Vasari. Además, un dato curioso es que en esta ciudad se rodó parte de la inolvidable película “La vida es bella”…¡espectacular!.

Arezzo nos gustó mucho…porque además comimos fenomenal allí. ¡Todavía recordamos aquel exquisito tiramisú!:).

En la Piazza Grande de Arezzo
En Arezzo

Florencia

Tras visitar Arezzo pusimos rumbo a Florencia, la conocida capital de la Toscana. Ni que decir tiene que la ciudad es increíble y por supuesto, merece la pena que dediquéis el tiempo necesario para visitar todas sus atracciones. En este enlace incluimos todos los detalles sobre Florencia.

Tras estar unos días allí nos dirigimos hacia la pequeña localidad de Murlo, perteneciente a Siena. Allí teníamos el alojamiento para las siguientes dos noches. La idea que teníamos era visitar los distintos pueblecitos de toda esta región.

San Gimignano

San Gimignano fue el primer pueblo medieval que visitamos por esta zona. Es de los más famosos. Se encuentra a 35 min en coche al suroeste de Florencia. Son especialmente conocidas sus torres. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1990.

San Gimignano ha logrado conservar cerca de 15 de sus 72 torres de diferentes alturas que se han convertido en su símbolo internacional. La ciudad moderna se extiende hoy algunos kilómetros fuera de la muralla.

Además, cuenta con preciosas iglesias y calles realmente bellas. Darse un paseo por este pueblo es un auténtico placer para cualquier viajero.

San Gimignano, con sus famosas torres

Volterra

Nuestra siguiente parada, aquella tarde, fue Volterra. Situada a una altura de 403 metros, este precioso pueblo se halla en el corazón de la Toscana, a escasa distancia de San Gimignano y de Siena. Está considerado como un santuario viviente de la arquitectura y del arte de los distintos períodos etruscos, romanos, medievales y renacentistas. La histórica ciudadela, rodeada por un sólido círculo de murallas, se erige en la cima de una colina a 545 m sobre el nivel del mar, dominando y separando los valles del Cecina y del Era.

En Volterra nos dimos una vuelta y aprovechamos para tomarnos un café. Tiene lugares muy interesantes para visitar como las ruinas de Velathri, la célebre Porta all’Arco dentro de su recinto amurallado de época etrusca y la necrópolis, así como la catedral de los siglos XII-XIII-XIV.

Además esta localidad es famosa por ser el lugar donde se sitúan los personajes de la famosa película «Luna Nueva», de la saga Crepúsculo.

Anfiteatro romano de Volterra

Tras visitar Volterra nos fuimos a descansar al hotel y a darnos un baño en la piscina…la panorámica era espectacular. Os recomendamos sin duda coger alojamiento en plena campiña, hay muchos en localidades pequeñas alejadas de los focos turísticos. Además, en el nuestro fabricaban sus propios quesos, vinos y mermeladas…es muy común en toda la región. ¡Estaba todo riquísimo!.

Pienza

Al día siguiente comenzamos nuestra visita por el pequeño pueblo de Pienza. La maravilla urbanística de este lugar (Patrimonio de la Humanidad) es obra de Eneas Silvio Piccolomini, más conocido como Pio II, Papa nacido allí. Reconvirtió el burgo medieval en un ejemplo arquitectónico renacentista, con el objetivo de crear la ciudad perfecta en cuanto a este arte se refiere.

Pienza es pequeñita, apenas estuvimos un par de horas. Sin embargo, nos dio tiempo a contemplar la impresionante belleza de cada rincón. Muy muy bonita.

Plaza Pio II en el centro de Pienza

Montepulciano

Montepulciano fue el siguiente lugar que visitamos. Encaramada en una cima de colinas, esta localidad se yergue al sur de la Toscana, no muy lejos de Siena, como si sus palacios renacentistas buscaran ensalzar su belleza aún más. Tierra del afamado Vino Nobile, los viñedos que rodean la ciudad, nutren de uva a las bodegas que consiguen vinos de una calidad reconocida por todo el mundo.

No es extraño que Hollywood pusiera los ojos en Montepulciano para grabar escenas de la saga Crepúsculo, en concreto de la película “Luna Nueva”. En ella sus personajes recorren con frenesí el centro histórico de la ciudad. El film ha colocado en el mapa Montepulciano, hasta el punto que un turismo asociado a las películas y que busca las localizaciones del periplo italiano de los vampiros, ha desembarcado con fuerza aquí.

Montepulciano es un pueblo precioso, como todos lo demás del itinerario que hicimos. Allí aprovechamos para comer y descansar un poco.

Piazza Grande, el centro de Montepulciano

Cortona

Cortona fue el último pueblo que visitamos aquel día. Conocida especialmente desde que se convirtió en el escenario de la película «Bajo el sol de la Toscana», es una ciudad tranquila, cargada de historia que ofrece una excelente combinación entre arte, naturaleza y gastronomía.

Allí el tiempo parece pasar sin prisa para permitir que sus habitantes y visitantes disfruten del arte, la historia y de los atractivos paisajes de la Toscana.

Construida por el pueblo etrusco, Cortona combina su aspecto antiguo y medieval con numerosos rasgos del Renacimiento y la época moderna, por lo que constituye un destino sorprendente y con mucho que ofrecer a sus visitantes.

Además de perderse por sus agradables callejuelas hay algunos lugares que merecen especial atención durante una visita a Cortona, como es el caso de la Ermita de las Celdas, fundada por San Francisco de Asís, la Iglesia de San Francisco y de Santa Maria delle Grazie al Calcinaio, el Palazzo Comunale, la Fortezza di Girifalco o el Duomo.

Plaza en Cortona

Tras ver Cortona nos dirigimos de nuevo al hotel. Así terminaba nuestro penúltimo día de viaje. Aquella noche, desde la piscina, pudimos disfrutar de un cielo estrellado precioso que dominaba el entorno…la tranquilidad que reinaba en el lugar era asombrosa y, todas juntas, como hipnotizadas, nos quedamos mirando las lejanas estrellas, en medio de la campiña toscana.

Siena

La parada final de nuestro viaje fue Siena, uno de los puntos más importantes de la región. Es una hermosa ciudad que se encuentra en pleno centro de la Toscana, a una distancia aproximada de 60 kilómetros al sur de Florencia.

Siena es una de las ciudades más bellas de Italia, rica en historia, arte y belleza arquitectónica. Ofrece además sin duda un entorno único, con sus callejuelas medievales, palacios e iglesias, todo ello envuelto en un paisaje rural precioso: las colinas de la Toscana, con viñedos y cipreses por todas partes.

En este enlace os incluimos los puntos que no os podéis perder allí.

Y después de conocer Siena pusimos rumbo de nuevo a Pisa, donde cogeríamos el vuelo de vuelta a Madrid, tras 9 días visitando la emblemática Toscana.

De aquel viaje nos quedamos con varias cosas. En primer lugar, la inmensa tranquilidad que se respira en toda la zona, desconectaréis mucho. Además, todos los pueblecitos medievales ofrecen rincones encantadores. Por último, nunca nos olvidaremos de la impresionante gastronomía de toda la región…poco más podemos decir. ¡Un viaje sumamente recomendable!.

En La Toscana

Transporte en La Toscana

Como hemos comentado al principio, el itinerario que proponemos es con coche. Creemos que es la mejor manera de llegar a cada punto de interés y lo más cómodo. No obstante, todos los sitios están también conectados por medio de trenes y autobuses, por lo que se puede plantear de otra manera si queréis prescindir del coche.

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Siena, el corazón de La Toscana

«El palio de Siena»

Siena cuenta con un hermoso centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que, por altas que sean las expectativas, siempre es capaz de sorprender a cualquier visitante.

Localizada en el centro de la hermosa región de La Toscana, Siena es una de las ciudades más atractivas de Italia gracias a su excelente combinación entre arte, historia y el paisaje natural único que la envuelve. Una parada sin duda imprescindible en vuestro recorrido por esta bella región.

¿Qué ver en Siena?

Siena es un destino mágico en el que resulta un placer perderse por sus callejuelas medievales. Sin embargo, además de dejaros llevar por su encanto, hay algunos lugares que no podéis dejar de visitar. Son los siguientes.

Piazza del Campo

Considerada un espacio urbano muy atractivo en Europa, la Piazza del Campo es una de las plazas medievales más grandes y bellas que se conservan. Compone el corazón de la vida de este lugar. Esta plaza es conocida por ser el sitio donde dos veces al año se celebra el Palio de Siena, una famosa carrera de caballos que enfrenta a los competidores de los diferentes distritos de la ciudad.

Vista aérea de la Piazza del Campo, en Siena

El Duomo

Construida entre los siglos XII y XIV, la Catedral de Siena es una atractiva construcción que resulta espectacular tanto por dentro como por fuera. Merece la pena visitar el baptisterio y la cripta, además de subir al “Panorama del Duomo”, un mirador desde el que podréis disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.

Fachada de la Catedral de Siena

Via Bianchi di Sopra

Formando el eje medieval de la ciudad junto con la Via di Città, compone una de las principales arterias comerciales y una de las más frecuentadas por los turistas.

Palazzo Pubblico

Sede histórica del Ayuntamiento de la ciudad, el Palacio Público es uno de los lugares más representativos. Construido con una fachada que combina ladrillo y mármol blanco, cuenta con una torre de 88 metros de altura desde la que se obtienen excelentes vistas de la ciudad. Se encuentra en la Piazza del Campo.

Palazzo Pubblico de Siena

Iglesia de San Domenico

Construida en el siglo XIII y remodelada para otorgarle un estilo gótico, la Iglesia de San Domenico es un sobrio templo de ladrillo que se encuentra localizado en un alto frente al centro histórico de la ciudad.

Iglesia de San Domenico, en Siena

Transporte en Siena

Siena es una ciudad muy fácil de recorrer. Gran parte de ella es peatonal, por lo que caminar en sus calles y perderse entre sus numerosas boutiques, bodegas y restaurantes típicos es la mejor manera de conocerla.

Hay varias formas de llegar desde Florencia:

  • Tren. El trayecto directo en tren desde Florencia hasta Siena tiene una duración de una hora y media y el precio del billete es de 9,10 euros por viaje. La estación de tren se encuentra localizada a dos kilómetros del centro histórico de Siena pero está bien comunicada
  • Autobús. Los autobuses entre Florencia y Siena realizan un trayecto de aproximadamente una hora y 15 minutos y el coste del billete es de 7,80€ por viaje
  • Coche de alquiler. Es la opción más cómoda además para conocer otros puntos de La Toscana

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Pisa, la torre inclinada

«La ciudad de los milagros»

Pisa es uno de los puntos más turísticos de Italia. Si bien no es una ciudad excesivamente grande, posee algunos lugares de visita obligada. Situada en la bucólica Toscana, atravesada por el río Arno, muchos la llaman la «ciudad de los milagros», por poseer una torre inclinada que se ha mantenido así durante años y años, siendo claramente su atracción principal.

Ciudad natal del conocidísimo físico y astrónomo Galileo Galilei, Pisa es un lugar orgulloso de su historia y sus monumentos que sabe mostrar su lado más moderno para ofrecer a los visitantes lo mejor. No se conoce muy bien su origen, pero en el siglo IX ya era una potencia naval. Hoy es uno de los principales centros del arte medieval del mundo y Patrimonio de la Humanidad. Sin duda, una parada fundamental en vuestro itinerario por la Toscana.

¿Qué ver en Pisa?

Un día es suficiente para conocer lo más representativo de esta famosa y emblemática ciudad italiana. Os recomendamos además que intentéis hacer noche, ya que la estampa con todos los edificios iluminados es de esas para recordar. Todos los puntos que os describimos para visitar se encuentran al mismo lado del río. Cruzando podréis encontrar otros lugares de interés, pero no hemos tenido la oportunidad de conocerlos.

Piazza dei Miracoli

La Plaza de los Milagros, en italiano Piazza dei Miracoli, formalmente conocida como Piazza del Duomo, es la más visitada de Pisa. Allí se encuentran las principales atracciones que ver: la Catedral, el Baptisterio, la Torre Inclinada y el Cementerio Monumental.

El nombre de Piazza dei Miracoli fue acuñado por el escritor y poeta Gabriele d’Annunzio, quien, en su novela “Tal vez sí, tal vez no”, lo describió como el “Prato dei Miracoli”. La plaza fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Sin duda una de las más bellas de Italia.

Vista aérea de la Piazza dei Miracoli, en Pisa

La Torre Inclinada

La Torre Inclinada de Pisa se construyó durante dos siglos, entre el XII y el XIV. Es el campanario de la Catedral de Santa Maria Assunta en la Piazza del Duomo. Se cree que la Torre fue diseñada por Deustesalvet, quien estaba construyendo el Baptisterio de Pisa en ese momento. En realidad, a pesar de que hay muchas similitudes entre los dos edificios, la duda sobre la paternidad del proyecto todavía existe.

La torre comenzó a inclinarse tan pronto como se inició su construcción en agosto de 1173. Permaneció cerrada al público entre 1990 y 2011. Durante estos años se hicieron muchos trabajos para mejorar su estabilidad.

Su altura es de 55,7 a 55,8 metros desde la base, su peso se estima en 14 700 toneladas y la inclinación es de unos 4°, extendiéndose 3,9 m de la vertical. La pendiente se debe a un hundimiento de la tierra subyacente que ya ocurrió en las primeras etapas de la construcción.

Se puede subir a la torre y por supuesto, os lo recomendamos. El billete combinado de la Torre Inclinada y la catedral cuesta 18€. A éste se le añaden 5€ por cada uno de los monumentos adyacentes. El horario para subir a la torre es de 9:00 a 18.00.

La Torre Inclinada de Pisa
En lo alto de la Torre
Vista de la Piazza dei Miracoli desde la Torre

La Catedral de Pisa

La Catedral de Pisa, dedicada a Santa María Assunta, es el ejemplo más significativo del arte románico pisano. El arquitecto Buscheto, combinando la tradición clásica con elementos del arte normando, bizantino, cristiano y árabe, dio vida a un estilo original que anticipó el renacimiento florentino.

La Catedral de Pisa es un testimonio tangible del prestigio alcanzado por la República Marítima en su apogeo. Su construcción comenzó en 1064, coincidiendo con la reconstrucción de la Basílica de San Marcos en Venecia. Es probable que entre las dos ciudades naciera una competencia tácita en la creación del lugar de culto más hermoso y suntuoso. El aspecto actual de la Catedral es el resultado de trabajos continuos de restauración llevados a cabo durante varios períodos. Durante el siglo XIX algunas esculturas fueron reemplazadas por copias y ahora se conservan en el Museo dell’Opera del Duomo.

La Catedral de Pisa

El Baptisterio de Pisa

El Baptisterio de Pisa, el más grande Italia, también forma parte del conjunto monumental de la Piazza del Duomo (o Piazza dei Miracoli). Su construcción, iniciada en 1153, la realizó un arquitecto conocido como Deustesalvet, como lo demuestra una inscripción en uno de los pilares en el interior. De todas formas muchas esculturas de la fachada fueron hechas por Nicola Pisano y su hijo Giovanni.

El Baptisterio de Pisa

El Cementerio Monumental de Pisa

El Cementerio Monumental de Pisa es un lugar sagrado. Los cruzados trajeron hasta aquí la Tierra Santa tomada en el Monte Gólgota, a las afueras de Jerusalén. Las figuras más ilustres de Pisa están enterradas en este Cementario Monumental.

Hay obras de arte desde los períodos etrusco, romanos y medievales, a las obras maestras del siglo pasado. Las personalidades más destacadas, en el pasado, fueron enterradas en el jardín central o en los sarcófagos romanos, mientras que debajo de los arcos descansaban personalidades menos prestigiosas. Cuando se restauró el Camposanto en el siglo XIX, los sarcófagos también se trasladaron al interior, de modo que todos los entierros se encuentran actualmente bajo los arcos.

El Cementerio Monumental de Pisa

Borgo Stretto

Hay además otros puntos de interés que visitar en Pisa. La ciudad está llena de bellos edificios muy bien conservados.

En el centro histórico podéis ir a la Borgo Stretto. Es la vía principal de esta parte, con sus característicos arcos, tiendas, bares, restaurantes y edificios de los siglos XIV y XV. Entre los pórticos se encuentra la Chiesa di San Michele in Borgo, de más de 1000 años de antigüedad.

Chiesa di San Michele in Borgo, en Pisa

Piazza dei Cavalieri

Continuando se puede pasar por la ajardinada Piazza Dante Alighieri y llegar hasta la Piazza dei Cavalieri. Esta plaza fue durante muchos siglos el lugar del poder civil de Pisa. Hoy en día es un sitio cultural gracias a la presencia de la Escuela Normal de Pisa, que se encuentra en el Palazzo della Carovana, con su espectacular fachada. Diseñado por Giorgio Vasari es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista. A su lado se encuentra el Palacio del Reloj, edificio medieval en el que se construyó la “Torre de la fama”, donde murió en 1289 el conde Ugolino della Gherardesca con sus hijos y nietos. Es la historia contada por Dante en la Divina Comedia.

En la Piazza dei Cavalieri también se pueden encontrar la Canonica, el Palacio del Consiglio dei Dodici, la iglesia de Santo Stefano y la de San Rocco.

Palazzo della Carovana, en Pisa

Piazza Garibaldi

Cercana al río se encuentra además la Piazza Garibaldi. Esta zona es la mejor para comer, llena de sitios muy económicos. Un ejemplo es el bar Bazzel, que ofrece un buffet “all you can eat” a mediodía con agua, postre y café incluido por 9,90€.

Justo en frente de la Plaza Garibaldi está el Ponte di Mezzo, que da a la Piazza XX Settembre donde se encuentra el Ayuntamiento de Pisa. Al otro lado del puente se distingue el elegante Palazzo Gambacorti, un edificio gótico del siglo XIV con torre del reloj y logia.

Piazza Garibaldi, en Pisa

Piazza delle Vettovaglie

También por esta zona está la Piazza delle Vettovaglie, donde cada mañana se coloca el mercado local con puestos de fruta y verdura (su nombre se traduce como la “plaza de los víveres”). Bajo sus característicos pórticos hay bares, tabernas y tiendas de alimentos, un buen lugar para la parada de avituallamiento.

Transporte en Pisa

Pisa es una ciudad pequeña que se puede visitar caminando sin problemas. Es sin duda la mejor manera de pasear por todo el centro y disfrutar de sus antiguos palacios, callejuelas y belleza.

Pisa cuenta con un aeropuerto, el Aeropuerto Internacional Galileo Galilei. Es uno de los dos principales aeropuertos de la región de La Toscana, junto con el de Florencia.

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Florencia, capital de La Toscana

«La ciudad de los talentos»

Dedico este post a mi amiga Sandra López, que acaba de llegar de Florencia…¡y ha venido encantada!. ¡Espero que lo disfrutes, un beso!-Virginia

Florencia es sin duda una de esas ciudades de visita obligada, como bien dicen «un lugar que al menos hay que conocer una vez en la vida». Denominada por muchos «la ciudad de los talentos», hogar de grandes artistas y creadores, constituye un auténtico emblema del renacimiento italiano. La capital de la Toscana, seduce por muchas razones. Arquitectónicamente hablando, muestra su increíble legado artístico en impresionantes plazas y palacios que la convierten en una ciudad única, un lugar considerado como la cuna del arte, poblado además de estatuas, grandes obras y edificios religiosos. ¡Un auténtico museo al aire libre!.

Hemos tenido la oportunidad de estar en Florencia un par de veces, las dos en verano. Guardamos un recuerdo precioso de esta bella ciudad italiana, por supuesto, un punto que cualquier viajero debe visitar. Solo le ponemos dos «peros»: es demasiado turística y, en verano, hace muchísimo calor, haciendo que sea un poco agobiante a veces. ¡Recomendamos claramente visitarla en primavera!.

¿Qué ver en Florencia?

A continuación os comentamos qué puntos no debéis dejar de ver en la bella capital de la Toscana.

Piazza del Duomo

La Piazza del Duomo debe ser el inicio y el fin de todo viaje a Florencia. La vista conjunta de la Catedral, el Campanile de Giotto y el Battiesterio di San Giovanni es, junto al Ponte Vecchio, la imagen más famosa de Florencia.

La Piazza del Duomo es el centro religioso y espiritual de la ciudad. Como lugar curioso, en la esquina de la Via dei Calzaioli con la plaza se encuentra la Loggia del Bigallo, un pequeño soportal donde se exponía a los niños abandonados o desamparados. Fue construida por la Compagnia della Misericordia de Florencia, una de las cofradías más antiguas de la ciudad.

En la plaza también encontraréis el Museo dell’Opera del Duomo, lugar donde se exponen, entre otras cosas, las esculturas originales que adornaban los edificios de la plaza.

Catedral de Florencia

La Catedral de Florencia (conocida localmente como Duomo) es una de las iglesias más grandes de la cristiandad. Su nombre es Santa María de las Flores. Posee una preciosa fachada en mármol blanco y verde y una cúpula de 45 metros de diámetro.

El edificio, con su enorme cúpula y su altísimo Campanile, determina la silueta de la ciudad. Ambos están situados junto al Battistero en la Piazza del Duomo.

La construcción de la catedral comenzó en 1296, más de dos siglos después que las catedrales de ciudades cercanas como Pisa o Lucca. La construcción del edificio duró 72 años y finalizó en 1368. El arquitecto fue Arnolfo di Cambio.

La cúpula fue construida por Filippo Brunelleschi casi un siglo después de la finalización de la catedral. Con 114 metros de altura y 45 metros de diámetro fue el mayor reto en la vida del arquitecto florentino, que le llevó 14 años.

La decoración interior de la cúpula corrió de la mano de Giorgio Vasari y Federico Zuccari. Las distintas escenas fueron pintadas entre 1568 y 1579 y representan el Juicio Final

Si tuviéramos que resumir la subida a la cúpula en una sola palabra, esta sería «emoción». Los 463 escalones de múltiples tipos y diferentes formas que separan el mirador de la calle sacarán el instinto más aventurero del visitante. El último tramo de la subida se realiza casi vertical entre las bóvedas interior y exterior.

Fachada de la Catedral de Florencia

Campanile de Giotto

El Campanile de Giotto es el esbelto campanario de la Catedral de Florencia. Está considerado uno de los más bellos de Italia gracias a su armonioso colorido y sus cuidadas proporciones. La torre posee un revestimiento de mármol blanco, verde y rojo similar al de la catedral.

La construcción del Campanile comenzó en 1334 siguiendo los planos de Giotto que, desgraciadamente, no vería su obra terminada. Tras su muerte, Andrea Pisano continuó la obra que se dio por finalizada en el año 1359.
El campanario tiene 414 escalones que llevan hasta la parte más alta, pero no resulta un ascenso pesado. Los visitantes se ven gratamente recompensados cuando, tras ascender 84 metros de altura, obtienen una de las mejores vistas de la ciudad.

Dado que tiene una altura similar a la cúpula de la Catedral, creemos que es más interesante subir a ésta y aprovechar para apreciar las escenas del Juicio Final de Giorgio Vasari y Federico Zuccari.

El Campanile de Giotto, en Florencia

Battistero di San Giovanni

Situado enfrente de la Catedral y con un aspecto muy similar, el Battistero de San Giovanni es el edificio más antiguo que hay en Florencia. Al igual que los otros de la plaza cuenta con un revestimiento de mármol blanco y verde.

Entrando en su interior, lo más sorprendente del Battistero es el mosaico bizantino de la cúpula. Sus colores dorados recuerdan a los de la Basílica de San Marcos en Venecia.

En el interior también encontraréis la tumba del antipapa Juan XXIII. Su sepulcro fue diseñado por Donatello y su discípulo Michelozzo Michelozzi.

De las tres puertas de acceso al Battistero, la más importante es «La Puerta del Paraíso», situada en la cara orientada a la Catedral. Lorenzo Ghiberti dedicó 26 años de trabajo (desde 1426 hasta 1452) para confeccionar el portal.

La Puerta del Paraíso se compone de 10 paneles de bronce con relieves que representan escenas del Antiguo Testamento. Los paneles que se muestran actualmente son copias de los originales ya que, desde 1990, éstos están a salvo de las condiciones meteorológicas en el Museo de la Catedral.

El Battistero di San Giovanni, en Florencia

Piazza della Signoria

Si la Piazza del Duomo es el centro religioso, la Piazza della Signoria es el centro del poder civil y la zona más animada de la ciudad.

Es la plaza más importante de Florencia. Está situada entre la Piazza del Duomo y el río Arno. Durante el Imperio Romano, la plaza contaba con una instalación termal. A principios de la Edad Media las termas desaparecieron y el lugar fue tomado paulatinamente por artesanos.

La Piazza della Signoria adoptó su forma actual a mediados del siglo XIII y fue pavimentada a finales del siglo XIV. Siempre ha estado muy unida al poder civil.

Entre los edificios que hay en ella debemos destacar:

  • Palazzo Vecchio. El edificio más característico. En su entrada encontraréis las esculturas de Adán y Eva, el David de Miguel Ángel (copia) y Hércules y Caco
  • Logia dei Lanzi. También llamada Logia della Signoria, es un pequeño museo al aire libre. En sus soportales se encuentran diversas esculturas como El Rapto de las Sabinas o Perseo con la cabeza de Medusa. Sin duda, es uno de los mejores lugares de Florencia para sentarse y descansar
  • Fuente de Neptuno. Construida por Bartolomeo Ammannati y sus discípulos no fue muy apreciada en sus comienzos
  • Estatua ecuestre de Cosme I. Obra de Giambologna en 1594
Logia della Signoria, en Florencia

Otros edificios son el Palacio Uguccioni y el Tribunal de las Mercancías, donde se pueden ver los escudos de los 21 gremios.

Ponte Vecchio

Con sus casas y tiendas colgantes, el Ponte Vecchio es uno de los puentes más famosos del mundo. Su imagen es la más conocida y representativa de la ciudad, el símbolo del romanticismo que inunda toda Florencia.

Los orígenes del «Puente Viejo» se remontan al año 1345, lo que le convierte en el puente de piedra más antiguo de Europa.

En los siglos XV y XVI sus casas colgantes estuvieron ocupadas por carniceros y matarifes pero, cuando la corte se mudó al Palacio Pitti, Fernando I ordenó cerrar las tiendas por el mal olor. Desde entonces han sido ocupadas por joyeros y orfebres.

Otro detalle curioso de la época fue la construcción del Corredor Vasariano, un corredor que recorre la parte este del puente desde el Palazzo Vecchio hasta el Palazzo Pitti.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el Ponte Vecchio fue el único de los puentes de Florencia que no fue destruido por las tropas alemanas.

Además de sus casas colgantes, si hay algo que caracterizó el puente durante años fue la cantidad de candados que eran colocados en éste como señal de amor. Actualmente el rito sigue funcionando, pero cada muy poco tiempo las autoridades quitan los candados por la seguridad de la estructura.

Ponte Vecchio, en Florencia

Iglesia de Santa Croce

La Iglesia de Santa Croce es, además de la iglesia franciscana más grande del mundo, el auténtico panteón de Florencia. Alberga casi 300 tumbas, incluidas las de Miguel Ángel y Galileo.

La construcción comenzó en 1294 en el mismo lugar que años antes se construyó una pequeña capilla para conmemorar la muerte de San Francisco de Asís.

Las esculturas y las pinturas que adornan las paredes de la iglesia tienen un alto valor. En sus capillas podréis ver frescos de artistas como Giotto, Brunelleschi o Donatello.

La Plaza de Santa Croce, además de ser un lugar muy frecuentado por artistas callejeros, es el lugar elegido para desarrollar diversas actividades a lo largo del año.

Algunos de los personajes más conocidos que reposan en Santa Croce son Galileo Galiei, Maquiavelo, Lorenzo Ghiberti o Miguel Ángel. Además de visitar la iglesia y sus capillas, con la entrada tendréis acceso a dos claustros, un pequeño museo y diversas salas menores.

Sin duda la visita a Santa Croce es sumamente recomendable.

Iglesia de Santa Croce, en Florencia

Iglesia Santa María Novella

Santa María Novella es la sede de los dominicos en Florencia. Su interior está repleto de detalles y sus paredes esconden auténticas obras de arte.

Si bien la Iglesia de Santa Croce es la sede de los franciscanos, desde 1221 la Iglesia de Santa María Novella es el templo principal de los dominicos en Florencia.

El interior está cuidado hasta el último detalle y en sus paredes podréis admirar frescos que reflejan la vida cotidiana de Florencia en la alta Edad Media.

Las dos obras más importantes que alberga Santa María Novella son La Trinidad (fresco de Masaccio pionero en usar perspectiva) y el Crucifijo de Brunelleschi (su única escultura en madera).

Otro elemento importante es el Claustro Verde. Construido en 1332 y decorado por Paolo Ucello, el Chiostro Verde lleva hasta la Capilla Española, donde se pueden ver un conjunto de frescos titulado «Triunfo de la Orden Dominica». 

La visita a Santa María Novella es altamente recomendable. El interior es muy colorido y recuerda al de algunas iglesias de Venecia. Podríamos decir que Santa María Novella es la iglesia más bonita de Florencia junto a Santa Croce.

Por otro lado, la visita al claustro no la consideramos tan imprescindible.

Iglesia Santa María Novella, en Florencia

Jardines de Boboli

Recorrer estos jardines ubicados detrás del Palacio Pitti, es revivir la historia de los Médicis, familia que ocupó dicho palacio a mediados del siglo XVI. Los Jardines de Boboli son los más grandes de Florencia.

La historia del lugar comenzó cuando la familia compró el palacio en 1550. En sus inicios el parque abarcaba sólo la parte comprendida entre el palacio y el Forte di Belvedere. Fue en el siglo XVII cuando se extendió hasta el suroeste.

Los jardines fueron abiertos al público en 1766. Encontraréis allí grutas, fuentes, pérgolas, un pequeño lago y cientos de estatuas de mármol. La visita es muy recomendable y os ofrecerá un descanso en vuestro tour por la ciudad. Si queréis recorrer los jardines completamente y sin prisa, deberéis dedicar al menos dos o tres horas.

Uno de los sitios más importantes de este lugar es el antiguo anfiteatro. En su centro se encuentra un obelisco egipcio que fue llevado desde la Villa Médici en Roma.

Jardines de Boboli, en Florencia
Palacio Pitti, en Florencia

Piazzale Michelangelo

En lo alto de la meseta al sur del río Arno se encuentra la Plaza de Miguel Ángel (Piazzale Michelangelo), uno de los mejores miradores de Florencia. ¡Desde su cima podréis contemplar la ciudad en todo su esplendor!.

En la plaza, además de una réplica en bronce del David de Miguel Ángel, encontraréis restaurante y cafetería donde poder sentaros. También hay diversos quioscos donde comprar un helado o algo de comer.

Aunque se puede subir caminando desde la orilla sur del río Arno (hay diferentes caminos que están bien indicados), lo más cómodo para llegar es utilizar las líneas de autobús 12 y 13 que dejan en la misma plaza.

Una buena opción es subir en autobús y bajar caminando, en poco más de 15 minutos llegaréis al Ponte Vecchio. Si queréis tomar buenas fotografías, la mejor hora para subir a la plaza es al mediodía. Al atardecer, tendréis que luchar con el sol a contraluz para hacer buenas tomas.

Vista de la ciudad desde la Plaza de Miguel Ángel

Museos y galerías

En Florencia hay varios museos y galerías que visitar, pero sin duda, los imprescindibles son dos: la Galería Uffizi y la Galería de la Academia.

Galería Uffizi

Con cuadros como El Nacimiento de Venus de Botticelli o La Adoración de los Magos de Leonardo da Vinci, esta galería de arte es el lugar más visitado de Florencia. 

Es una de las colecciones de pintura más ricas y famosas del mundo. Al recorrer el museo también encontraréis estatuas griegas y romanas, dibujos y estampas.

Las salas de pintura están ordenadas cronológicamente y gracias a la estructura del museo es muy sencillo recorrerlas sin perderse. La parte más famosa es la referente al renacimiento italiano, con obras de genios como Botticelli, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael o Tiziano.

Puesto que esta visita es obligada en Florencia, es normal que haya bastantes colas. Os recomendamos sin duda sacar la entrada por Internet con antelación. Es necesario hacer la reserva dos días antes de ir.

Galería de los Uffizi, en Florencia

Galería de la Academia

Con una gran colección de escultura, pintura e instrumentos musicales, la Galería de la Academia destaca por albergar en su interior una de las esculturas más famosas de todos los tiempos: el David de Miguel Ángel. Esta obra, de mármol blanco de 5,17 metros de altura, representa a David antes de enfrentarse con Goliat. 

Además del David, la Galería de la Academia cuenta con otras salas donde se exhiben más esculturas así como una gran colección de pinturas religiosas. Desde hace pocos años también hay una exposición permanente de instrumentos musicales antiguos.

La Galería de la Academia (Galleria dell´Accademia) es el segundo museo más visitado de Florencia por detrás de la Galería Uffizi. La exposición fue abierta en 1784 para ofrecer a los alumnos de bellas artes material de estudio.

Esta visita es esencial en Florencia.

El David de Miguel Ángel, en la Galería de la Academia

Otros museos

Aparte hay otros museos, como el Museo Nazionale del Bargello, el Palazzo Vecchio, el Museo dell’Opera del Duomo y el Museo Galileo. Pueden ser interesantes si os sobra tiempo en vuestra estancia en Florencia…siempre y cuando ya hayáis visitado los dos imprescindibles que os hemos comentado. 

Transporte en Florencia

Florencia es una ciudad para recorrer paseando y, si os alojáis cerca del centro histórico, no necesitaréis utilizar ningún medio de transporte público en todo el viaje. No obstante en la ciudad existen autobuses y tranvías. 

Autobuses

La red de autobuses de Florencia está compuesta por casi 100 líneas de las cuales 4 son nocturnas.

Las más interesantes para los viajeros son la A, B, C y D. Éstas se realizan en minibuses eléctricos que recorren el centro histórico de Florencia, siendo una alternativa a los autobuses turísticos. El horario de éstos es de 8 de la mañana a 8 de la tarde.

De las líneas normales son especialmente útiles la 12 y la 13, ya que suben por la colina sur del río Arno hasta la Plaza de Miguel Ángel y la Iglesia de San Miniato al Monte.

Tranvías

La construcción de las vías comenzó en 2005 y en febrero de 2010 tuvo lugar la inauguración del tranvía de Florencia.

Desde el punto de vista turístico, el tranvía es una de las opciones de transporte menos interesantes de la ciudad, ya que ninguna de sus líneas recorre el centro histórico.

Información general de Italia

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El norte de Italia, lagos y arte

«De Milán a Padua»

El norte de Italia es sin duda una de las regiones más bonitas del país. La zona de los grandes lagos, rodeada de un espectacular paisaje alpino, es una estampa recordada por muchos, además de uno de los secretos más bellos y mejor guardados de Italia.

Hemos tenido la oportunidad de estar por esta zona un par de veces y tenemos un recuerdo maravilloso. Italia siempre será un destino que recomendaremos, el país ofrece todos los ingredientes para disfrutar al máximo de los días que estéis por allí.

¿Qué conocemos del norte de Italia?

A continuación os detallamos el recorrido de una semana que os proponemos en coche por el norte de Italia, incluyendo lo que vimos entre ambos viajes. Por supuesto hay puntos de interés que no tuvimos la oportunidad de conocer, pero creemos que es un buen itinerario.

Nosotras no llegamos a Venecia en estos viajes, pues decidimos ir en otra ocasión solamente a visitar esta maravillosa e inolvidable ciudad, que requiere al menos 3 ó 4 días de estancia. Así lo hicimos y la conocimos algunos años más tarde. De todas formas la incluimos en el recorrido propuesto. Por otro lado, en nuestro itinerario también vimos Génova y sus alrededores, que quedan más alejados. Por ello, hemos creído conveniente no incluirla y dedicarle otro post a esta ciudad.

Milán

De Madrid volamos a Milán. Los vuelos están bien de precio y es sin duda un buen punto para el comienzo. Allí estuvimos algo menos de un día. Aunque siempre se ha comentado que Milán no tiene mucho que visitar, en nuestra opinión hay ciertos lugares imprescindibles que no os deberíais perder allí. En este enlace tenéis lo más importante.

Pavía

En este viaje también fuimos a Pavía. Mucho menos turística y conocida, es una ciudad universitaria que bien merece una visita. Situada a orillas del bellísimo río Ticino, es de orígenes muy antiguos. Lo ideal es ir desde Milán a pasar el día. Además, cerca de ella se encuentra también la pequeña localidad de Vigevano, asimismo muy recomendable. En este enlace tenéis todos los detalles de interés.

Lago de Como

La siguiente parada en nuestro itinerario fue el Lago de Como. Es el tercer lago más grande de Italia por detrás del Lago de Garda y el Lago Maggiore. Se trata de un lago tranquilo y agradable rodeado de preciosos pueblecitos en los que se pueden pasar unos ratos muy especiales.

También conocido como el Lago de Lario por su nombre en latín (Larius Lacus), el Lago de Como tiene forma de «Y» griega invertida formada por tres largos brazos. Al oeste se ubica la localidad de Como, al este se encuentra Lecco y al norte está Colico.

Los puntos más famosos del lago son Bellagio, Varenna, Tremezzo, Menaggio y Como. Nosotras visitamos solamente Bellagio y Como, y la verdad que nos encantaron.

Bellagio, ubicada en la estrecha franja de tierra que más se adentra en el Lago de Como, es la localidad más conocida del lago. Se trata de un lugar muy agradable y especial. Las estrechas y empinadas callejuelas, así como las inigualables vistas, ofrecen tranquilidad y momentos inolvidables a sus visitantes. Muy recomendable la visita a los jardines de alguna de sus mansiones de estilo neoclásico, como Villa Melzi.

Como, fundada por los romanos en el año 196 a.C., es la localidad que da nombre al Lago de Como y un destino turístico muy frecuentado gracias a sus hermosos paisajes. Tomando el funicular hasta Brunate se obtienen espectaculares vistas del lago y de la ciudad de Como.

Bérgamo

Tras visitar el Lago de Como nos dirigimos hacia Bérgamo. Es una preciosa ciudad amurallada. Su rica arquitectura medieval, barroca y renacentista unida a los cuidados locales comerciales y preciosas callejuelas empedradas convierten la ciudad en un remanso de paz y tranquilidad para el visitante.

Bérgamo se divide en dos zonas bien diferenciadas. La parte alta, delimitada por la Muralla Véneta, conserva a la perfección su aspecto medieval gracias a las callejuelas adoquinadas y sus preciosos edificios. En la parte baja se encuentra la parte moderna de la ciudad, mucho menos destacable a nivel turístico. En la parte alta encontraréis auténticos tesoros, como la Piazza Vecchia o el Duomo. Además, la Torre Cívica, símbolo del Bérgamo Medieval, ofrece la posibilidad de contemplar la ciudad desde lo alto de sus 52 metros.

Lago de Garda

El Lago de Garda fue la siguiente parada en nuestro viaje. Es el mayor de los lagos italianos y uno de los principales centros turísticos del norte de Italia.

Está rodeado de pequeñas y encantadoras localidades que suelen funcionar como lugares de veraneo entre las que destaca especialmente el pueblecito de Sirmione, el cual visitamos. Ubicado en una pequeña península que se adentra en el Lago de Garda, Sirmione es un importante centro turístico gracias a su balneario y a su agradable casco antiguo en el que se conservan un castillo medieval y las ruinas de una antigua villa romana. Aunque sumamente turística, la visita resulta muy interesante.

Tras ver Sirmione, nos dirigimos a las cercanas localidades de Desenzano Peschiera del Garda, donde aprovechamos para comer y reponer fuerzas.

Además de otros pueblos como Malcesine, Limone o Tignale, el Lago de Garda cuenta con dos importantes atracciones turísticas: Gardaland, el parque temático más visitado de Italia, y el funicular que asciende desde Malcesine hasta el Monte Baldo. Nosotras no acudimos a estos puntos por falta de tiempo, pero pueden ser igualmente recomendables.

Verona

Tras la visita a los lagos, nuestro siguiente punto marcado en el mapa fue la famosa ciudad de Verona, parada obligatoria en vuestro recorrido. Si bien las expectativas que teníamos eran altas, debemos decir que esta preciosa ciudad incluso las superó. Allí vivimos de hecho uno de los momentos más especiales de aquellos días y que siempre recordaremos. En este enlace tenéis todos los detalles sobre nuestra visita.

Vicenza

Desde Verona nos dirigimos hacia la ciudad de Vicenza, donde estuvimos solamente algunas horas dando un agradable paseo por su centro histórico.

Algo menos turística que otras de la zona, es conocida también como la Ciudad de Palladio, pues el famoso arquitecto ejecutó numerosas obras en ella. En efecto, Vicenza es también un centro arquitectónico de primer orden en el Véneto y en Italia, así como corazón cultural al que acuden personas de todas las regiones italianas y del mundo entero. Este status tan especial fue avalado en 1994, cuando fue declarada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Conocer Vicenza fue una buena idea y consideramos la visita a esta ciudad muy muy recomendable.

Padua

Fue nuestra última parada. Padua es un importante centro económico y de comunicaciones en Italia. Es el tercer ayuntamiento de la región del Véneto y una ciudad tremendamente interesante. En este enlace, tenéis los detalles para vuestra visita.

Desde Padua nos dirigimos de nuevo a Milán para coger el vuelo a Madrid. Así terminó nuestro road trip, ¡una maravilla de viaje que siempre recordaremos!.

Hasta aquí nuestro itinerario por el norte de Italia, un país que nunca dejará de sorprendernos. Guardamos en nuestra memoria momentos fantásticos en todos los lugares que os hemos descrito. Probablemente….¡¡volveremos una vez más!!.

Y como no…Venecia

Como hemos comentado al principio, nosotras no llegamos a Venecia, pues decidimos dejarla para otra ocasión ya que la queríamos ver en detalle…y fue muy buena idea. No obstante, esta increíble ciudad por supuesto puede ser el broche perfecto a vuestro itinerario por el norte de Italia. Como leímos una vez y es una frase que se nos quedó grabada, Venecia simplemente es «un canto a la auténtica belleza»…¡qué más se puede decir!.

Transporte en el norte de Italia

El recorrido que os proponemos es con coche y por supuesto, lo vemos algo imprescindible. Todos los puntos que os hemos comentado están perfectamente comunicados y no se pierde excesivo tiempo en el transporte. El coche lo podéis recoger en Milán al llegar al aeropuerto, contando con él para todos los días que dure vuestro viaje.

Información general de Italia

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Padua, la plaza más grande de Italia

«La ciudad de San Antonio»

Dedico este post a mi amiga Cristina Pascual, gran amante de esta bella ciudad. ¡Espero que te guste, un beso!-Virginia

Padua es una pequeña ciudad de la región del Véneto. Está bañada por los ríos Brenta y Bacchiglione, los cuales han marcado su desarrollo urbanístico. Su nombre en italiano es Padova.

Este acogedor lugar, famoso por su Universidad (la segunda más antigua de Italia), es sin duda un sitio que os encantará por su tranquilidad, pudiendo ver los distintos puntos de interés sin agobios ni masificaciones.

Padua fue la parada final de nuestro viaje por el norte de Italia y no pudimos elegir mejor. Estuvimos allí solamente una mañana pero disfrutamos mucho y, por supuesto, es una visita que recomendamos en vuestro recorrido por esta zona del país.

¿Qué ver en Padua?

En Padua lo mejor es pasear y dejarse llevar por cada encantador rincón. A continuación os enumeramos los principales puntos de interés con los que os toparéis descubriendo esta pequeña y acogedora ciudad.

Basílica de San Antonio

La Basílica de San Antonio es el monumento religioso más importante de Padua. Está dedicado a San Antonio, religioso portugués que murió allí en 1231. Fue construida en el siglo XIII para acoger los restos del santo, inmediatamente después de su canonización.

Además de visitar la Basílica (que cuenta con un interior impresionante), se pueden ver varios claustros y un museo dedicado al santo.

El exterior del edificio es sorprendente: la fachada es románica, las cúpulas bizantinas y la torre central y los campanarios góticos.

Delante de la Basílica se encuentra la Estatua de Gattamelata, obra de Donatello. Es una de las primeras estatuas ecuestres y más importantes del renacimiento italiano.

Prato della Valle

Es la plaza más grande de Italia. Su canal circular rodeado por decenas de estatuas de hombres ilustres, filósofos, escritores, sabios y médicos la hacen única en el mundo. La imagen nocturna de las estatuas reflejadas en el canal es una de las más bonitas de Padua.

Piazza delle Erbe y Piazza della Fruta

Son dos importantes plazas separadas por el Palazzo della Ragione. En la Piazza della Fruta se celebra un bonito y colorido mercado.

Piazza dei Signori

Otra plaza muy bella. Allí se levanta la Torre dell’Orologio con su famoso reloj astronómico, un proyecto de Jacopo Dondi de 1344 y que se trata del más antiguo del mundo de estas características.

Capilla de los Scrovegni

Esta pequeña capilla de ladrillo es la iglesia más famosa de la ciudad ya que alberga en su interior gran cantidad de frescos de Giotto. Se encuentra en el Arena, un importante conjunto arquitectónico romano.

La Specola

La torre Specola, no demasiado lejos del centro, es una visita muy interesante. Antiguamente se trataba de un observatorio astronómico, uno de los más importantes de la época, por donde pasaron grandes científicos como Galileo.

Planes muy recomendables en Padua

Padua es una ciudad mágica que brinda un montón de planes interesantes y gratificantes.  ¡Aquí van unos cuantos!:

  • Italia es un paraíso para los amantes del café. Si os gusta no podéis dejar de visitar el Café Pedrocchi. Aunque muy caro, es precioso
  • A partir de mayo, la orilla del río Piovego (cerquita de la zona del Portello) se convierte en uno de los lugares más animados de la ciudad, sobre todo de noche
  • Un lugar curioso donde perderse callejeando es la zona del gueto judío. Aquí además hay muchos restaurantes, así que es una buena parada para comer
  • Si os gustan los jardines botánicos, debéis acercaros al de Padua: es el segundo más antiguo del mundo
  • En una visita por Italia es como no imprescindible tomarse un helado. En Padua hay unas cuantas heladerías muy buenas. Os aconsejamos probar Ciokkolatte, en Piazza dei Signori, que ganó varios premios. La heladería Gromm también está genial
  • Una de las calles más bonitas de Padua es la vía San Francesco. Os recomendamos recorrerla sin prisas. Via Altinate y Via Zabarella también merecen una visita, ¡especialmente si os apetece ir de compras!

Transporte en Padua

La ciudad de Padua es perfectamente asequible para recorrerla andando y por supuesto, es como se debe hacer. Conocerla a pie, sin horarios ni prisas, resulta un auténtico placer para el viajero.

Información general de Italia

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