Cine y Literatura en Suiza

El cine y la literatura en Suiza son dos artes que identifican al país. A continuación os hablamos un poco de cada uno de estos temas.

El cine suizo

Si hablamos de cine y literatura en Suiza, comenzando por el primero, podemos decir que el cine suizo va a la zaga del internacional. De hecho, en Suiza no existió una industria cinematográfica consolidada hasta 1930, cuando comenzó la era del cine sonoro. Esto respondía, entre otras cosas, a las peculiaridades culturales del país, dividido en tres grandes áreas lingüísticas. Cada una de esas áreas, la francófona, la italiana y la alemana, se fijaban más en sus países vecinos que en el resto de las regiones suizas, lo que hizo que el desarrollo de la historia de la cinematografía fuera distinto en cada zona.

La Segunda Guerra mundial

La Segunda Guerra mundial hundió a Suiza en un aislamiento que terminó siendo un periodo de desarrollo creativo. Durante este lapso fueron producidas alrededor de 40 películas en Suiza con argumentos promoviendo la cultura y política del país. Películas como «Fusilier Wipf» (1939), «Gilberte de Courgenay» (1941) y «Die Missbrauchten Liebesbriefe» (1940) recibieron reconocimiento internacional y se convirtieron en clásicos de la historia del cine suizo.

Las siguientes tres décadas continuaron igual para el cine suizo respecto al número de producciones realizadas, pero los argumentos e historias cambiaron. Entre los 50 y 60 el cine trató ideas patrióticas y la vida campesina del siglo XIX. En la década siguiente surgió una tendencia a realizar documentales con representantes como Henry Brandt, Walter Marti, Alain Tanner y Jean-Luc Godard, éste último llevando el cine suizo a la arena internacional en los últimos años de los 70. Precisamente, esa época fue marcada por la producción del filme suizo más exitoso de la historia: «The Swissmakers» (1978) de Rold Lyssy. Es una comedia satírica sobre las dificultades de extranjeros en su afán de convertirse en ciudadanos suizos.

Cartel de la película «The Swissmakers»

Últimas décadas

Desde los 80 hasta el presente, la industria del cine suizo ha sido como una montaña rusa para directores y productores, con periodos de florecimiento y descenso. A pesar de eso, ha sido en este periodo cuando el cine de Suiza ganó su más importante galardón, un Premio Óscar a Mejor película extranjera con «Viaje a la esperanza» (1991) de Xavier Koller.

Cartel de la película «Viaje a la esperanza»

La literatura suiza

Siguiendo con el cine y la literatura en Suiza, si continuamos con la segunda, podemos decir que en Suiza no existe una sino cuatro tradiciones literarias al ser la patria de autores que escriben en alemán, francés, italiano y romanche.

Autores de expresión alemana

Los autores de expresión alemana más importantes son Max Frisch con “Homo Faber” y Friedrich Dürrenmatt con “La visita de la vieja dama”. Ambos comparten la crítica satírica a la sociedad suiza de la posguerra. Sus predecesores clásicos fueron Jeremias Gotthelf y Gottfried Keller en el siglo XIX. Escritora coetánea de estos últimos fue Juana Spyri, la autora de la famosa novela “Heidi”.

Max Frisch

Hermann Hesse, autor de la novela filosófica “Siddhartha”, adquirió renombre a principios del siglo XX.

Portada de la novela «Siddhartha»

Entre los escritores suizos contemporáneos despuntan Peter Bichsel, Martin Suter, Franz Hohler, y entre los más jóvenes Thomas Hürlimann, Melinda Nadj-Abondji, Peter Stamm y Lukas Bärfuss.

Autores de expresión francesa

El escritor y filósofo ilustrado Jean-Jacques Rousseau publicó en el siglo XVIII en francés varias obras importantes como “Julia o la nueva Eloísa” y “Del contrato social”.

A principios del siglo XIX aparecieron obras de Madama de Staël y Benjamín Constant, seguidas de las de Blaise Cendrars en el período de entreguerras. En la misma época se sitúa Charles Ferdinand Ramuz. Sus obras más notorias son «El gran miedo en la montaña» y «Derborence», un retrato de la ruda vida en la Romandía rural.

En el siglo XX vieron la luz obras de novelistas como Jacques Chessex, Maurice Borgeaud, Maurice Chappaz, S. Corinna Bille y Alice Rivaz. Entre los escritores jóvenes de éxito actuales hay que mencionar a Joël Dicker.

Joël Dicker

Autores de expresión italiana

En la literatura de la Suiza de habla italiana destacan escritores como Francesco Chiesa, Piero Bianconi, Ugo Canonica o Giorgio Orelli. Los autores de más relieve de la región retorrománica en el cantón de los Grisones son Selina Chönz, Cla Biert, Gion Deplazes y Clo Duri Bezzola, así como el cantautor Linard Bardill.

La Oficina Federal de Cultura otorga cada año dos grandes premios de la literatura suiza y entre cinco y siete premios literarios menores. Las Jornadas Literarias de Soleura se celebran cada año en junio y sirven como plataforma para la creación literaria helvética, mientras que el Festival Internacional de Literatura de Leukerbad se dedica cada año en julio a presentar a autores de todo el mundo.

Gastronomía suiza

Cuando pensamos en la gastronomía suiza, las primeras palabras que se nos vienen a la cabeza son seguramente el chocolate o el queso…por supuesto que son dos de los básicos, desde luego. A continuación os enumeramos los platos más comunes de la gastronomía suiza.

Fondue de queso

Es queso fundido y trocitos de pan. Los trocitos de pan espetan en un tenedor para fondue y se sumergen en el queso fundido, servido en el así llamado caquelon (olla cerámica). Una buena fondue de queso es un auténtico placer…¡todos la habréis tomado alguna vez!.

Fondue suiza de queso

Raclette

Es queso fundido servido con «Gschwellti» (patatas cocidas sin pelar), pepinos y cebollas de vinagre así como frutas de mostaza.

Älplermagronen

Es una especie de gratinado de patatas, macarrones, queso, nata y cebollas….y con una guarnición que no debe olvidarse: manzanas tamizadas.

Älplermagronen

Rösti

Es una especie de tortilla plana, freída en mantequilla o grasa caliente en un sartén, que consiste en patatas hervidas (Gschwellti) o crudas, fijadas entre sí por medio del almidón contenido en las patatas.

Rösti

Birchermüesli

Desarrollado alrededor de 1900 por el médico suizo Maximilian Oskar Bircher-Benner, es un tipo de muesli que consiste de copos de avena, zumo de limón, leche condensada, manzanas ralladas, avellanas o almendras.

El chocolate suizo

El chocolate llegó en el curso del siglo XVI a Europa. En el siglo XVII se conoció y produjo en Suiza. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, el chocolate suizo comenzó a adquirir fama en el extranjero. Ello está estrechamente relacionado con el invento del chocolate de leche por Daniel Peter así como por el invento del conchado de chocolate (chocolate fondant) por Rodolphe Lindt.

Proceso de conchado de chocolate

Suiza no sólo exportaba chocolate sino también chocolateros, cuyos nombres se conocen aún hoy en día: los hermanos Josty que abrieron en Berlín su famosa tienda de chocolates o bien Salomon Wolf y Tobias Béranger que explotaban en San Petersburgo el famoso Café Chinois. Los hermanos Cloetta abrieron fábricas de chocolate en Escandinavia, , Karl Fazer inauguró la primera confitería en Helsinki, de ésta nació más tarde la marca Cloetta-Fazer. Incluso el chocolate belga tiene raíces suizas: Jean Neuhaus abrió en Bruselas una confitería y su hijo Frédéric inventó en 1912 el confité relleno de chocolate. 

Chocolate suizo

El queso suizo

Podría emprenderse con facilidad una vuelta por toda Suiza viajando de una quesería a otra. Cada paisaje y cada región del país tiene sus propias variedades de queso. Resulta increíble la variedad que puede fabricarse de un solo producto básico, ¡la buena leche de Suiza!. Algunos ejemplos son el aromático queso Appenzeller, el queso fresco Sbrinz, el queso perforado Emmentaler, el famoso queso Gruyère o bien el queso Tête de Moine, raspado en forma de rosetones decorativos.

Queso gruyere, uno de los más famosos quesos suizos

Existen por todo el país muchas queserías de demostración y bodegas de queso alpino que sin duda merecen ser visitadas.

Hafenchabis

Es puchero de cordero o de carne de cerdo con col. Muy típico en Suiza central.

Hafenchabis

Stunggis

Otro tipo de puchero, con verduras y carne de cerdo.

Stunggis

Suiza, uno de los países más ricos del mundo

Suiza, situada en la parte central de Europa, es uno de los países más ricos del mundo. Muchos se preguntan a qué se debe esta situación y la respuesta es bien sencilla: gracias a la paz constante en la población, al igual que a un sistema político bastante estricto y constante.

Geográficamente hablando cuenta con una belleza increíble, por sus preciosos lagos, bonitos pueblos y el telón de fondo de las altas cimas de los Alpes. Con todo ello está claro que constituye uno de los destinos preferidos para los amantes del deporte. Tanto en verano como en invierno, si os gustan este tipo de entornos para realizar distintas actividades, disfrutaréis al máximo de este país.

No cabe duda que Suiza cuenta con una de las naturalezas más bellas de toda Europa. Su riqueza además hace que sea tan pura como respetada, ofreciendo de los paisajes más bellos.

¿Qué conocemos de Suiza?

Estuvimos en Suiza hace mucho tiempo, en Julio de 2006. El viaje duró una semana y volvimos encantadas. No solo disfrutamos de bellas ciudades y pueblos de ensueño, sino también de algunos de los parajes más bonitos que recordamos.

El territorio suizo se divide en cantones, que constituyen el ente político y administrativo sobre el que se construye el Estado. Los lugares que conocemos de Suiza son los siguientes:

  • Ciudades: Ginebra, Berna, Lucerna, Friburgo
  • Lago Lemán, incluyendo Lausana y Montreaux
  • Lugano
  • Pueblos/puertos: Interlaken, Gletsch, Meiringen

¿Cuándo viajar a Suiza?

La mejor época para viajar a Suiza dependerá del plan que tengáis. Si vuestra idea es disfrutar de sus paisajes invernales, practicando algún deporte de montaña, entonces la mejor época será entre diciembre y marzo. Si por el contrario queréis gozar de buena temperatura y observar sus verdes paisajes con buen tiempo, entonces la mejor época será entre mayo y septiembre. Como hemos comentado, es un país muy atractivo de visitar en cualquier momento, dadas todas las distintas actividades que se pueden realizar allí.

¿Es necesario Visado?

Los ciudadanos de la Unión Europea (UE), la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Australia, Israel, Singapur, así como los países miembros del espacio Schengen no necesitan visado para entrar y permanecer durante 90 días en Suiza.

Las personas que deseen permanecer en el país más de 90 días necesitan un visado (los ciudadanos de la UE y EFTA no necesitan visado, pero deben solicitar un permiso de estancia). Por regla general, la mayoría de los demás países requieren un visado para entrar en Suiza y el espacio Schengen.

¿Qué moneda hay?

Suiza no es miembro de la Unión Europea siendo el Franco Suizo (CHF) la moneda oficial del país. De todas formas en prácticamente todos los lugares se puede pagar en EUR pero el cambio se recibirá en CHF.

Franja Horaria

La hora en Suiza es la misma que en la Península Ibérica.

Idioma

Los idiomas oficiales en el territorio de Suiza son el alemán, el francés, el italiano y el romanche. Cada uno de ellos se habla mayoritariamente en un conjunto de cantones. En cada cantón existe uno de los cuatro idiomas que es el utilizado por la administración y que se considera como lengua principal. En algunos conviven más de uno, como en Berna, Friburgo y Valais, que son bilingües alemán-francés, mientras que el Cantón de los Grisones es trilingüe alemán-romanche-italiano. El alemán y el francés son los idiomas principales del país especialmente en los ámbitos de la economía, la cultura, los medios de comunicación y la enseñanza superior.

Curiosidades

Aquí van algunas curiosidades sobre este bonito país:

  • Suiza es el cuarto país con más armas del mundo, ya que todos los hombres suizos de entre veinte y cuarenta años forman parte de la milicia nacional y guardan un rifle en casa. El país gasta una parte considerable de su presupuesto en defensa. Además, es obligatorio que todos los suizos tengan su propio refugio nuclear, una ley única en el mundo
  • Son los únicos europeos que comen perro. Los suizos de las montañas son los únicos europeos que comen carne de perro. Aunque es un fenómeno muy poco frecuente, todavía algunos perros acaban cubiertos de sal, ahumados o convertidos en embutido en las aldeas alpinas. Después de zamparse las partes más sabrosas del animal, con el resto preparan una manteca que se usa para curar la tos
  • Es un territorio tan pequeño que ninguna localidad está a más de 75 kilómetros de la frontera. Eso nos da una sensación exacta de lo pequeño que es el país (más o menos como Cataluña) y cómo ha resistido numantinamente el acceso a Europa.
  • En Suiza nació Heidi y Frankenstein, pero murió Sherlock Holmes. Se puede visitar la casa de Heidi a pesar de que es un personaje de ficción. Frankenstein fue descrito por una adolescente en una noche tenebrosa a orillas del lago Lemán. Además hay una cascada donde supuestamente Holmes cayó al vacío y murió (aunque poco después, Conan Doyle lo resucitaría). Concretamente, ambos forcejean a la vera de la cascada de Reichenbach. Allí podemos contemplar incluso una plaquita que menciona este hecho
  • En Suiza residieron Freddy Mercury, Charles Chaplin y Albert Einstein. Chaplin y Mercury lo hicieron con vistas al lago Lemán. Einstein, sin embargo, estaba en Berna: delante de su piso quedaba un bonito reloj, lo que quizá le inspiró para escribir sus teorías. Probablemente el símbolo más característico del casco antiguo de Berna sea la torre del Reloj (Zytglogge, el dialecto bernés, campana del tiempo), que se encuentra en un punto medio entre las Lauben
  • En este país se encuentra la estación de tren más alta de Europa. La estación del Jungfraujoch es la más alta de Europa. Está construida a 3.454 m. ¡Casi nada! El primer tren empezó a operar el 1 de agosto de 1912 y en la actualidad todavía se pueden disfrutar de las vistas desde su mirador.
  • En Suiza se hizo el primer viaje de LSD (a lomos de una bicicleta) de la historia. Lo protagonizó el químico Albert Hoffman, que sintetizó el LSD por casualidad y lo ingirió sin darse cuenta. Su trayecto en bicicleta desde su laboratorio hasta casa, en Basilea, fue sin duda lisérgico. También se da la circunstancia de que ese día se convirtió en El Día de la Bicicleta
  • En Suiza se inventó el chocolate con leche. En este país fue donde se fabricó el primer chocolate con leche del mundo, obra y gracia de Daniel Peter en 1875. También es hogar de la sede administrativa de Nestlé…Henri Nestlé nació en Suiza y convirtió su apellido en una metonimia del chocolate, lo cual sorprende teniendo en cuenta que empezó elaborando recetas para bebé a mediados del siglo XIX
  • Suiza tiene una bandera cuadrada. Junto con el vaticano, son los únicos países que poseen una bandera cuadrada
  • Está prohibido por ley tener solamente una mascota. Si un suizo se plantea tener una mascota como un conejo, un ratón o un canario, la ley suiza les obliga a tener dos como mínimo. Suiza cuenta con una de las leyes de bienestar animal más estrictas del mundo y considera el aislamiento animal como abuso
  • Si se tiene perro, hay que pagar impuestos. Existen impuestos por tener un perro. Éstos varían en función del tamaño y el peso del animal. Además, sus propietarios deben hacer un curso de capacitación para saber cómo cuidar de forma adecuada a sus mascotas. Sin duda, un referente
  • La mitad de los relojes de lujo producidos en el mundo son suizos. Algunas de las marcas más conocidas son Tissot, Rolex, Tag Heuer… ¡no acabaríamos nunca!. Si queréis saber cómo se fabrican podéis ir el Museo de Patek Philippe en Ginebra. Sin duda, una visita muy interesante

Información adicional

Gastronomía suiza

Referencias literarias y cinéfilas en Suiza