Cine y Literatura en Portugal

El cine y la literatura en Portugal son sin duda dos de los aspectos clave que definen la cultura de este país. A continuación os incluimos algunos apuntes sobre cada uno de ellos.

El cine portugués

Si hablamos de cine y literatura en Portugal, podemos decir, con respecto al primero, que comenzó a finales del siglo XIX, cuando los portugueses decidieron adoptar la tecnología americana para proyectar películas. Así, fue el kinetógrafo de Tomás Alva Edison el aparato escogido para proyectar las primeras cintas en Lisboa, dejando al cinematógrafo de los hermanos Lumiere en segundo plano.

Las primeras proyecciones hechas en la capital lusa no fueron de producción nacional. Cortos como “The Serpentine Dance“, “El Tren” y “Parisian Balls” se realizaron en el Reino Unido por el productor británico Robert-William Paul y adquiridos por empresarios para su exhibición en el Coliseo Real de la Calle Palma en 1896.

Inicios

Casi diez años después de las primeras proyecciones se comenzaron a fundar las productoras nacionales. Una de las más importantes de aquellos años fue creada en Oporto por el aventurero Nunes de Mattos y llamada Películas Invicta, cuya especialidad eran los documentales, entre los que se destaca “El Naufragio de Silurian“.

Mientras tanto en Lisboa, antiguos fotógrafos como Joao Freire Correira dirigían documentales exitosos como “Batalla de Flores“, “El Calvario Portugués” o “El Terremoto de Benavente“, entre otros. A él se sumaron Julio Costa y Joao Almeida, quienes en 1908 fundaron la Empresa Cinematográfica Ideal con el ánimo de incrementar la producción y distribución de películas portuguesas. Cabe destacar que Joao Freire también fue el fundador de la primera sala de cine en el país. De esta época además es la película “Os crimes de Diogo Alves” (1911).  

Cartel del documental “Os Crimes de Diogo Alves”

Período entre guerras

Mientras en los escenarios de guerra la violencia no daba tregua, los cineastas portugueses intentaron oponerse a la situación con musicales y comedias, reflejando aspectos más amables de la vida con filmes como “O Pátio das Cantigas” (1941) y “O Costa Castelo” (1943). Entre tanto, otra tendencia, apoyada desde las más altas esferas del nuevo gobierno de derecha, iba tomando forma. En ella, películas de tinte nacionalista como “Inés de Castro” (1945) y “Capas Negras” (1947) tuvieron un importante reconocimiento.

Cartel de la película “Capas negras”

El Nuevo Cine

Este movimiento, inspirado por el neorrealismo y las nuevas tendencias del cine francés fue creado por cineastas brasileños radicados en Portugal en las décadas de 1960 y 1970. Sus más importantes representantes fueron Paulo Rocha, Antonio da Cunha y Fernando Lopes.

De ésta misma época resalta el director más prolífico y famoso del cine de Portugal, Manoel de Olivera. A pesar de que su carrera comenzó en 1931 con un corto, se consagró casi cuatro décadas más tarde con la cinta “Benilde” de 1975. Entre sus más de treinta películas destacan “Francisca” (1979), “El Zapato de Raso” (1985), “El Convento” (1995) y “El Principio de la Incertidumbre” (2002).

En las décadas de los 80 y 90 la producción del cine portugués decayó abrumadoramente, perdiendo la importancia que ganó con el Cine Novo. Sin embargo, películas como “El Crimen del Padre Amaro” (2005) de Carlos Cohelo da Silva (una versión de la película de Carlos Carrera) se han destacado en la escena internacional.

Manoel de Olivera

La literatura portuguesa

Si seguimos hablando de cine y literatura en Portugal, hemos de recalcar que la literatura portuguesa es bastante conocida. Cuenta con escritores de renombre internacional, entre los que sin duda debemos destacar fundamentalmente a los siguientes.

José Saramago (1922-2010)

José de Sousa Saramago fue un escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués. En 1998 se le otorgó el Premio Nobel de Literatura. La Academia Sueca destacó su capacidad para «volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía». Entre sus obras más notables, destacan “El Evangelio según Jesucristo“, “Ensayo sobre la ceguera” y “Las intermitencias de la muerte“.​

José Saramago

Eça de Queiroz (1845-1900)

Fue un escritor portugués, considerado por muchos el mejor realista de su país en el siglo XIX. Entre otras novelas de reconocida importancia, destaca “Los Maia.

Eça de Queiroz

Luís de Camões (1524-1580)

Fue un escritor y poeta portugués, generalmente reconocido como uno de los mayores poetas en lengua portuguesa. También escribió algunos sonetos en castellano.

Fernando Pessoa (1888-1935)

Fernando António Nogueira Pessoa, más conocido como Fernando Pessoa, fue un poeta y escritor portugués, considerado uno de los más brillantes e importantes de la literatura mundial y, en particular, de la lengua portuguesa.

Se puede afirmar que la vida de Pessoa estuvo dedicada a crear y que, de tanto crear, creó también otras vidas a través de sus heterónimos: ese fue su principal característica y el principal interés de su personalidad, en apariencia tan pacata.

En Lisboa una estatua recuerda a este famoso escritor. Es a tamaño real y en dorado. Se encuentra muy cerca de la plaza Luis de Camoes y al lado del famoso Bar Brasileira.

Fernando Pessoa
Estatua de Fernando Pessoa, en Lisboa

Gastronomía portuguesa

La gastronomía portuguesa cuenta con una cocina llena de platos variados, algunos muy diferentes a los de España pese a la cercanía entre ambas naciones. Entre ellos hay una serie de recetas que son las más típicas y que cualquier visitante interesado en la gastronomía desea disfrutar. A continuación os contamos cuáles son los platos más comunes del país vecino.

Caldo verde

Uno de los principales platos por excelencia de la gastronomía portuguesa es el caldo verde. Es una sopa típica del norte del país que conforma un entrante muy habitual. Se toma incluso a modo de aperitivo y llama mucho la atención por lo colorido que resulta. Tradicionalmente, se elabora con col gallega, pero también admite el uso de berza o kale. 

Caldo verde portugués

Cozido à portuguesa

Su nombre lo deja claro. Este plato es un cocido y una de las elaboraciones más típicas y tradicionales de Portugal. Un guiso en el que, al igual que el que se hace en España, se emplean vegetales, legumbres y carnes. Además, destaca por tener un gusto ahumado gracias a los productos cárnicos que se utilizan, que le hacen ser diferente respecto a los estofados españoles.

Cozido à portuguesa

Arroz caldoso

Muy típico en algunas zonas de Portugal, este plato es un arroz lleno de sabor con mejillones, gambas, chipirones, rape, almejas, berberechos, vino blanco, tomate natural triturado, además de las especias que le aportan aún más sabor como el ajo, laurel, azafrán, cilantro, perejil y pimienta negra, todo regado con un agradable caldito. ¡Riquísimo!.

Bacalao à brás

Si hay un ingrediente ampliamente conocido en la gastronomía portuguesa, ése es el bacalao. Un pescado con el que se elaboran multitud de platos, pero que brilla en todo su esplendor cuando se cocina con la receta à brás, también conocida como bacalao dorado. En ella se utiliza el citado pez cocido y desmenuzado para que así, mezclado con patatas paja y huevo batido, termine formando un vistoso y sabroso revuelto amarillo que resulta crujiente y a la vez suave en la boca. Un clásico de Portugal.

Bacalao à brás

Alheiras de Mirandela

Las alheiras son básicamente chorizos ahumados rellenos con carne de pollo, de cerdo, aceite de oliva, pan, ajo, sal y pimentón, aunque también los podréis encontrar con carne de aves de caza, pato, ternera o jamón, normalmente fritas en su propia grasa o hechas a la parrilla.

Francesinhas

Originario y típico de Oporto. Así es el sándwich más famoso y contundente de Portugal: la francesinha. Ésta se elabora colocando carne y embutidos sobre un pan de molde tostado, entre los que puede haber salchichas, jamón, mortadela, filetes de ternera o cerdo. Posteriormente, se cubre con otra rebanada que se corona con lonchas de queso gratinadas y, a veces, un huevo en la cima. La guinda la pone la salsa picante hecha con cerveza y tomate, que es la que le da un gusto muy especial y lo convierte en un bocadillo muy jugoso. Una receta no exenta de calorías.

Francesinhas

Cataplana

El nombre de este plato proviene del tipo de cazuela en la que se cocina, con una tapa preparada para hacer la comida al vapor. Es la forma más saludable, dando como resultado un sabroso y colorido plato con una gran variedad de ingredientes: langostinos, cigalas, almejas, camarones, pollo, panceta, perejil, cilantro, cebolla y pimiento verde.

Cataplana portuguesa

Feijoadas

Este guiso elaborado con frijoles es un clásico de Brasil y tiene sus orígenes en Portugal. Una receta en la que la base es la citada legumbre, que se guisa con carne de cerdo o ternera, entre las que puede haber salchichas, embutidos o panceta, por ejemplo. Tradicionalmente, se cocina en una olla de barro a fuego lento que, posteriormente, se lleva a la mesa para que los propios comensales se sirvan. Esta preparación se acompaña con arroz blanco y naranja. Barato y muy nutritivo.

Feijoada

Carne de cerdo a la alentejana

Este plato destaca por su increíble mezcla de mar y montaña, con carne de cerdo frita previamente marinada con pimentón, ajo, perejil y laurel, al que se le añaden berberechos o almejas y una gran cantidad de cilantro. 

En esta región, también es muy recomendable probar las migas del Alentejo con torreznos.

Pasteles de Belém

Entre los postres portugueses, hay un dulce que ha traspasado fronteras y es común encontrarlo hasta en España. Son los pasteles de Belém. Están elaborados con hojaldre y tienen un relleno hecho a base de leche, yema de huevo y azúcar que los hace muy dulces en la boca y proporcionan un contraste de texturas por dentro y por fuera. Se pueden comer en caliente y en frío y son muy llamativos por lo pequeños que resultan, por el tono amarillento y por lo tostados que acaban en la superficie.

Pasteles de Belém

Portugal, el país de los azulejos

Portugal es sin duda uno de los destinos más atrayentes para los españoles, por su cercanía y por la variedad de sitios interesantes que se pueden visitar allí.

Nuestro país vecino está repleto de ciudades, pueblos y lugares muy recomendables, algunos de los cuales son conocidos en el mundo entero, mientras que otros son completamente desconocidos para muchos, pero no por ello resultan menos impactantes.

La capital, Lisboa, es nuestra ciudad preferida en Europa. Encierra un encanto muy particular y distinto.

Además, el buen clima y la rica gastronomía son sin duda otros de los puntos fuertes que animan a visitar este agradable país.

¿Qué conocemos de Portugal?

Hasta el momento hemos podido visitar los siguientes puntos en Portugal:

¿Cuándo viajar a Portugal?

El clima de Portugal es mediterráneo. Es uno de los países con el clima más agradable en Europa.

Los veranos son soleados, los otoños ventosos, los inviernos lluviosos y las primaveras brillantes. Es raro que las temperaturas bajen por debajo de los 0ºC, siendo la media anual de 20ºC.

Existen algunas variaciones dependiendo de la región que vayáis a visitar y la época del año, por lo que lo recomendable es comprobar siempre las previsiones meteorológicas para esa zona en concreto.

¿Es necesario Visado?

No es necesario ningún tipo de visado para viajar a Portugal, con el pasaporte o el DNI en vigor es suficiente.

¿Qué moneda hay?

La moneda de Portugal es el EURO.

Franja Horaria

La hora en Portugal es una menos que en España.

Idioma

El idioma oficial y más hablado de Portugal es el portugués, una de las primeras lenguas cultas de la Europa medieval junto al provenzal, siendo su escritura influenciada por esta última. A su vez el portugués cuenta con diez dialectos distintos.

En el nordeste del país se encuentran aún hablantes del mirandés (lejana mirandesa en mirandés), una lengua de la familia astur-leonesa. En total, cuenta con menos de 15 000 hablantes (la mayoría como segunda lengua) y normalmente solo se habla en aldeas, siendo Picote (Picuote en mirandés) la única población donde la conocen prácticamente todos los habitantes. La ortografía del mirandés está influenciada naturalmente por el portugués, pero es una lengua distinta, con un desarrollo, estructura e historia diferentes.

Curiosidades

Aquí van algunas curiosidades sobre nuestro país vecino:

  • El portugués es el idioma oficial de 11 países, proviene de la lengua romance galaicoportugués. Es el sexto idioma más hablado del mundo y la tercera lengua más hablada del alfabeto latino. Más de 200 millones de personas lo practican en el mundo
  • Portugal tiene una superficie de 92.391 kilómetros cuadrados, ocupa el lugar  111 en tamaño a nivel mundial y tiene más de 10 millones y medio de habitantes
  • Lisboa es la capital de Portugal. Lo más curioso es que según cuenta la leyenda nunca existió un documento legal que nombrara a la ¨Ciudad de las Siete Colinas¨ como la capital del país luso
  • Portugal abolió la esclavitud en el año 1761, medio siglo antes de que lo hicieran Gran Bretaña, Francia, España o Estados Unidos. Fue la primera potencia en abolirla
  • El puente Vasco da Gama, que se construyó en 1988, se localiza en Lisboa. Es el puente más largo de Europa, mide 17 kilómetros de largo y 30 metros de ancho. Sus 155 metros de altura lo hacen una de las obras arquitectónicas más altas de Portugal
  • La librería Bertrand, también en la capital lusa, es la más antigua del mundo que aún funciona. Se fundó en el año 1732
  • Portugal es el país más antiguo de Europa. Este Reino apareció en 1143, cuando Alfonso I, hijo del Conde de Borgoña, declaró la independencia de Castilla
  • Los azulejos a partir del siglo XV se convirtieron en elementos ornamentales imprescindibles en la arquitectura. No sólo en los pisos y las paredes, también en las cubiertas. La estación de tren de Sao Bento tiene más de 20000 mosaicos que narran la historia del país. Lo más notorio es que la mayoría de estas piezas son hechas a mano. Portugal es el país de los azulejos y para resaltarlo existe en Lisboa el Museo del Azulejo

Otras curiosidades menos conocidas

Otras curiosidades son menos conocidas, como las siguientes:

  • El país luso posee la mayor planta de energía solar del mundo en Brinches. Genera el 75% de la energía solar del país. Representa el consumo de más de 30000 hogares portugueses
  • Pico es la montaña más alta de Portugal con 2.351 metros de altitud, donde yace el tercer mayor volcán del Atlántico. Es uno de los vértices de las llamadas “islas del triángulo”. Además es uno de los 15 sitios emblemáticos de Portugal declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
  • En 1560 se bautizó el té con este nombre y fue Portugal el primer destino europeo que empezó a consumirlo
  • Con 28 metros de altura, la estatua del Cristo se construyó en Portugal, en la ribera sur del río Tajo, en 1959. Es una copia del Cristo Redentor de Río de Janeiro. En 1934 el Cardenal de Lisboa viajó a Brasil e impresionado por la inmensa escultura brasileña, decidió a su regreso recaudar fondos para erigir una igual en el país luso
  • Portugal produce el 70% del corcho que se exporta en el mundo. Más de 600 empresas productoras de este material se encuentran emplazadas. También tiene el bosque más grande de alcornoque, árbol de cuya corteza se extrae el corcho

Información adicional

Gastronomía portuguesa

Referencias literarias y cinéfilas en Portugal