“La ciudad de los sueños y la música”
Dedico este post a mis padres, con los que tuve el placer de recorrer la preciosa Viena, por segunda vez, en Mayo de 2024. ¡Espero que os guste!. ¡Un beso!. – Virginia
Cuando uno visita Viena, varias palabras se le vienen a la cabeza: “majestuosa”, “grandiosa”, “señorial”, “elegante”, “perfecta”, “artística”, “musical”, “cultural”, “exquisita”, “monumental”. La capital de Austria es, para muchos, una de las ciudades más perfectas en toda Europa…y es que estamos ante uno de esos lugares grandiosos por excelencia.
Escenario de los famosos palacios donde vivió Sisi Emperatriz, su majestuosidad no tiene límites. Uno se queda fascinado ante la perfección de sus edificios perfectamente conservados, sus impresionantes cafés, sus salas de música…todo ello aderezado con el toque cultural de ser la capital del país cuna del gran maestro Mozart.
Distinta a sus vecinas Praga y Budapest, Viena ofrece un turismo muy particular al viajero. Entre las visitas y actividades, no puede faltar asistir a un concierto de música clásica, o probar la exquisita y famosa tarta Sacher, el dulce por excelencia del país.
Consideramos Viena un destino muy interesante en Europa, con una gran variedad de lugares que visitar.
¿Qué ver en Viena?
Tres o cuatro días son suficientes para conocer Viena. Existe para las visitas la Viena Pass, una tarjeta que permite el acceso gratuito a más de 70 atracciones, con un par de alternativas (paquete completo de puntos de interés o la opción más reducida y flexible). También incluye todos los recorridos del bus turístico. La conveniencia o no de adquirirla depende mucho de cuál sea vuestro plan y los días que vayáis a estar. Hay que recordar que cada visita en Viena por lo general lleva tiempo, pues hablamos de imponentes museos y hermosos palacios. En nuestro caso estuvimos 3 días y medio y optamos por adquirir la Viena Pass de 3 días. Creemos que no mereció la pena, pues acabamos haciendo solamente algunas de las visitas. Hubiera sido mucho mejor seleccionar la que llaman Vienna Flexi Pass (opción reducida de atracciones).
El adquirir este tipo de tarjetas muchas veces impone el ir rápido visitando los puntos de interés para amortizarla y Viena es un lugar donde no se puede ir con prisas u horarios. La elección por tanto es muy personal. Para comprarla es muy sencillo, se puede hacer a través de la página oficial y se recoge en la oficina principal, que está ubicada en frente de la Ópera.
En los siguientes apartados os listamos las atracciones que no os podéis perder en vuestra visita por esta majestuosa ciudad. La Ringstrasse es la avenida más importante. Es circular y rodea todo el centro. En ella se encuentran los principales monumentos.
El Parlamento austriaco
Fue construido en el siglo XIX en estilo clásico. Es el edificio más notable de la Ringstrasse, llama mucho la atención. La fachada exterior está adornada con numerosas esculturas que representan a dioses griegos y figuras históricas que simbolizan diversas virtudes como la sabiduría, la justicia y la legislación, entre otras, un testimonio de la inspiración de Hansen en la antigua Grecia. No hay que perderse la fuente de Palas Atenea, situada justo enfrente. En ella aparece Atenea, la diosa griega de la sabiduría, con cuatro figuras a su alrededor que representan los principales ríos del Imperio Austrohúngaro.

El Parlamento Austriaco, en Viena
El Ayuntamiento (Rathaus)
También en la Ringstrasse, este impresionante edificio fue construido en estilo neogótico entre 1872 y 1883, con el objetivo de sustituir al Antiguo Ayuntamiento (Altes Rathaus). El arquitecto encargado de la construcción, que se inspiró en el Ayuntamiento de la Grande Place de Bruselas, fue Friedrich von Schmidt.

Ayuntamiento de Viena
La Catedral de San Esteban
Está situada en Stephansplatz, en pleno centro. El interior de la catedral consta de tres naves y numerosos altares. Cada uno de ellos alberga una variada cantidad de objetos y obras de arte que fueron recibiendo mediante donaciones de diferentes personalidades.
El tejado de colores, es uno de sus símbolos. Desde lo alto de la torre, se obtienen unas preciosas vistas de toda la ciudad.

Tejado de la Catedral de San Esteban, en Viena
La Ópera
La Ópera Estatal de Viena es la compañía de ópera más importante y conocida a nivel mundial, además de constituir el centro neurálgico de la vida musical vienesa. Merece la pena realizar una visita guiada. Las organizan en grupos de diferentes idiomas.

La Ópera Estatal de Viena
El palacio Schönbrunn
Construido en el siglo XVII, este palacio sirvió durante años como residencia de verano de la familia imperial de Viena. El “Palacio de verano de Sisi Emperatriz” posee unos jardines impresionantes. El interior también es increíble. Muy cerca del palacio se encuentra el interesante Museo de Carruajes Imperiales, además del Tiergarten, el zoo más antiguo del mundo.

Palacio de Schönbrunn, en Viena
El Palacio de Schönbrunn está algo alejado del centro. Se puede llegar tanto en metro (línea U4), como en tranvía (líneas 10 y 58) o autobús (línea 10A). En nuestra opinión esta visita es imprescindible en Viena.
El palacio Hofburg
Ha sido durante más de 600 años el lugar de residencia de los Habsburgo. Su interior es visita obligada, hay varias estancias muy interesantes. Las más recomendables son los Apartamentos Imperiales, el Museo de Sisi y la Platería de la Corte, así como la Biblioteca Imperial. Además, está bien la visita a la Escuela Española de Equitación, que forma parte del palacio.

En Palacio Hofburg
Monumento a los Héroes del Ejército Rojo
El Monumento a los Héroes del Ejército Rojo está situado en Schwarzenberg. Se trata de una columnata semicircular realizada a partir de mármol blanco que encierra parcialmente una figura de doce metros de un soldado del Ejército Rojo. Se inauguró en 1945. Fue construido para conmemorar los 17.000 soldados soviéticos caídos en la Batalla de Viena de la Segunda Guerra Mundial.

Monumento a los Héroes del Ejército Rojo
El palacio Belvedere
Este palacio fue construido como residencia de verano del Príncipe Eugenio de Saboya. Los jardines son muy bonitos y, por dentro, aunque no tiene un interior palaciego, es recomendable entrar para ver las obras de Gustav Klimt, uno de los pintores austriacos más famosos de todos los tiempos. Entre ellas, podréis disfrutar de la más conocida, “El Beso”.

El Palacio Belvedere, en Viena
Hundertwasserhaus
Es un bloque residencial construido por Friedensreich Hundertwasser, un artista austriaco que a mucha gente le recordará a Gaudí. El complejo, edificado entre 1983 y 1986, tiene un aspecto muy original. Está en Kegelgasse. Os impresionará, forma parte del patrimonio cultural artístico. Las originales fachadas de las casas y las formas asimétricas de este conocido barrio son muy curiosas, constituyendo una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.
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Hundertwasserhaus, en Viena
El Prater
Como en otras ciudades, por ejemplo Copenhague, Viena también cuenta con un parque de atracciones legendario y famoso. El Prater es un popular espacio de recreo en el que se sitúa el parque de atracciones más antiguo del mundo. Su noria, de 60 metros de altura y que siempre será recordada por la mítica película “El tercer Hombre” (1949), es uno de los símbolos de Viena.
¡Os animamos por supuesto a que subáis!. En nuestro caso lo hicimos y fue una experiencia inolvidable. Aunque suele haber cola merece la pena. Disfrutaréis de unas vistas estupendas.

Noria Gigante en el Prater, en Viena

Vistas desde lo alto de la noria
Otros puntos de interés
Entre las Iglesias para visitar, debemos destacar la Iglesia de San Carlos Borromeo (un templo dedicado a San Carlos Borromeo, patrono de la lucha contra la peste) y la Iglesia Votiva del Divino Pastor (una de las construcciones sacras de estilo neogótico más importantes del mundo). Además, como recuerdo de la epidemia de peste que azotó la ciudad en 1679, está la Pestsäule (significa ‘columna de la peste’), una columna monumental barroca dedicada a la Santísima Trinidad.
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Pestsäule, la emblemática columna de Viena
Igualmente es muy atractiva la visita a los Museos de Historia del Arte y de Historia Natural, que se encuentran en Maria Theresia Platz. En nuestro caso solo nos dio tiempo a visitar el primero y por supuesto que lo recomendamos. Eso, si contad con 3-4 h para la visita.

Estatua de Maria Theresia, en Maria Theresia Platz
Cerca también está la Biblioteca Nacional Austriaca, que es una de las bibliotecas históricas más bonitas del mundo.
Otra atracción interesante es el edificio de la Secesión, un pabellón construido en 1897 por Joseph Maria Olbrich para las exposiciones del grupo de pintores de la Secesión, movimiento que formó parte del actualmente denominado modernismo y cuyo primer presidente fue Gustav Klimt.
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Edificio de la Secesión, en Viena
También, saliendo del centro, recomendamos visitar el barrio de Grinzing, caracterizado por sus viñedos, sus casas bajitas y sus Heurigen. Estos Heurigen son locales típicos austríacos dónde se sirve vino cultivado por los propios propietarios del local. En Grinzing, aparte de las tabernas, hay una vista magnífica del resto de la ciudad, ya que está situado sobre la colina Cobenzl.
Es también muy recomendable acercarse a Naschmarkt, uno de los mercados más famosos de Viena. Eso sí, evitad ir en sábado. Es el día que está más masificado y lleno de turistas. ¡Apenas se puede caminar!.
Planes imprescindibles
Viena es también muy conocida por sus impresionantes cafeterías. Os recomendamos visitar sin duda El Café Central que, aunque muy turístico, es uno de los cafés más emblemáticos de la ciudad. Además por supuesto tenéis que probar la famosa tarta Sacher, de chocolate y rellena de mermelada de frambuesa o albaricoque…¡exquisita!. Para degustarla está el Café Sacher, el más conocido y famoso, sin embargo en nuestra opinión no es donde mejor la preparan. Os recomendamos en mayor medida el Kafee Alt Wien, para deleitaros con el dulce por excelencia del país. Además, allí se come fenomenal y la relación calidad-precio es excelente.
Otras restaurantes recomendables para degustar la gastronomía austriaca son el Café Hawelka, el restaurante Spittelberg (barrio Neubau) y la Reinthaler´ Beisl (casa de comidas tradicional).
Por último, como hemos indicado al principio, no os podéis ir de Viena sin haber asistido a alguno de los múltiples conciertos de música clásica que hay a diario. Os recomendamos para ir la Wiener Musikverein, que alberga varias salas. En ella se celebra el gran concierto de Año Nuevo conocido por todos cada año. La programación la podéis ver por Internet. Las entradas, además de en la propia sala, se pueden comprar también a través de Internet o incluso por el centro. Suele haber personas cerca del palacio Hofburg que las venden. Recomendamos adquirirlas con algo de antelación.

Sala Dorada en la Wiener Musikverein, en Viena
¿Dónde dormir en Viena?
Aunque Viena no es una ciudad barata, veréis que hay variedad de alojamientos para todos los bolsillos.
La primera vez que fuimos a Viena estuvimos en el Hotel Alexander. Nos gustó mucho, en aquella época (Abril de 2007) tenía una relación calidad-precio muy buena. No sabemos cómo estará ahora, han pasado muchos años, pero desde luego nuestra experiencia fue fantástica y claro que lo recomendamos.
En la segunda visita (Mayo 2024), el alojamiento fue el Hotel Atlanta. Nuestra opinión es muy positiva. La localización es bastante buena (a 20-25 min caminando del centro) y el edificio antiguo en el que se encuentra sumamente atrayente, en sintonía con el toque señorial de la ciudad.
Transporte en Viena
Viena es una ciudad grande. Si bien os recomendamos que caminéis todo lo posible para ver los distintos puntos de interés, para llegar a algunos hay que coger el transporte público, el cual funciona de forma bastante eficiente.
Utilizando el metro, se puede llegar prácticamente a cualquiera de los puntos de interés turístico. Está compuesto por 5 líneas, todas ellas con tramos subterráneos y también algunos que van sobre la superficie. El horario es, aproximadamente, de 5:00 a 00:30 horas.
Con más 30 líneas, la red de tranvía de Viena está considerada una de las más extensas del mundo. Es un transporte cómodo y rápido para distancias cortas. Las líneas 1 y 2 son las más útiles para los turistas, ya que realizan un recorrido alrededor de la Ringstrasse, con paradas en algunos de los edificios carismáticos de la ciudad, como la Ópera, el Palacio Hofburg, o el Parlamento.
El autobús es el medio de transporte que menos recomendamos para conocer la ciudad, ya que con el tranvía y el metro se puede llegar a cualquier zona con mayor facilidad.
Los billetes son los mismos para autobús, tranvía o metro. Existen billetes sencillos y abonos de transporte para 24, 48 y 72 horas. Se deben validar en las estaciones de metro o al subir en el autobús o tranvía. Si vuestra idea es utilizar mucho el transporte público os compensará coger la Vienna City Card, que permite obtener descuentos en los principales museos, monumentos y visitas turísticas de Viena, además de proporcionar transporte gratuito en metro, autobús o tranvía durante 48 o 72 horas. La tarjeta Vienna City Card puede adquirirse en el aeropuerto (ubicado a 18 km al sureste de la ciudad), de este modo podréis comenzar a ahorrar en el trayecto hasta el centro. También en las estaciones de tren, en la oficina de información turística de Albertinaplatz, en la mayoría de los hoteles e incluso a través del teléfono móvil. La Vienna Pass también incluye algunas opciones de transporte, pero se paga aparte del paquete principal de atracciones.
Información general de Austria
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