Viena, la capital señorial

«La ciudad de los sueños y la música»

Cuando uno visita Viena, varias palabras se le vienen a la cabeza: «majestuosa», «grandiosa», «señorial», «elegante», «perfecta», «artística», «musical», «cultural», «exquisita», «monumental». Viena, capital de Austria es, para muchos, una de las ciudades más perfectas en toda Europa…y es que estamos ante una de esas capitales grandiosas por excelencia.

Escenario de los famosos palacios donde vivió Sisi Emperatriz, su majestuosidad no tiene límites. Uno se queda fascinado ante la perfección de sus edificios perfectamente conservados, sus impresionantes cafés, sus salas de música…todo ello aderezado con el toque cultural de ser la capital del país cuna del gran maestro Mozart.

Distinta a sus vecinas Praga y Budapest, Viena ofrece un turismo muy particular al viajero. Entre las visitas y actividades, no puede faltar asistir a un concierto de música clásica, o probar la exquisita y famosa tarta Sacher, el dulce por excelencia del país.

Consideramos Viena un destino muy interesante en Europa, con una gran variedad de lugares que visitar.

¿Qué ver en Viena?

Tres o cuatro días son suficientes para visitar Viena. La Ringstrasse es la avenida más importante de la ciudad. Es circular y rodea todo el centro. En ella se encuentran los principales edificios.

Los puntos en la ciudad que no os podéis perder son los siguientes.

El Parlamento austriaco

Fue construido en el siglo XIX en estilo clásico. Es el edificio más notable de la Ringstrasse, llama mucho la atención.

El Parlamento austriaco, en Viena

El Ayuntamiento (Rathaus)

También en la Ringstrasse, este impresionante edificio fue construido en estilo neogótico entre 1872 y 1883, con el objetivo de sustituir al Antiguo Ayuntamiento (Altes Rathaus). El arquitecto encargado de la construcción, que se inspiró en el Ayuntamiento de la Grande Place de Bruselas, fue Friedrich von Schmidt.

Edificio del Ayuntamiento, en Viena

La Catedral de San Esteban

Está situada en Stephansplatz, en pleno centro. El tejado de colores, es uno de sus símbolos. Desde lo alto de la torre, se obtienen unas preciosas vistas de toda la ciudad.

Tejado de la Catedral de San Esteban, en Viena

La Ópera

La Ópera Estatal de Viena es la compañía de ópera más importante y conocida a nivel mundial, además de constituir el centro neurálgico de la vida musical vienesa. Merece la pena realizar una visita guiada. Las organizan en grupos de diferentes idiomas.

La Ópera Estatal de Viena

El palacio Schönbrunn

Construido en el siglo XVII, este palacio sirvió durante años como residencia de verano de la familia imperial de Viena. El «Palacio de verano de Sisi Emperatriz» posee unos jardines impresionantes. El interior también es increíble. Muy cerca del palacio se encuentra el interesante Museo de Carruajes Imperiales, además del Tiergarten, el zoo más antiguo del mundo.

Palacio de Schönbrunn, en Viena

El Palacio de Schönbrunn está algo alejado del centro. Se puede llegar tanto en metro (línea U4), como en tranvía (líneas 10 y 58) o autobús (línea 10A).

El palacio Hofburg

Ha sido durante más de 600 años el lugar de residencia de los Habsburgo. Su interior es visita obligada, hay varias estancias muy interesantes. Las más recomendables son los Apartamentos Imperiales, el Museo de Sisi y la Platería de la Corte. Además, está bien la visita a la Escuela Española de Equitación, que forma parte del palacio.

El palacio Belvedere

Este palacio fue construido como residencia de verano del Príncipe Eugenio de Saboya. Los jardines son muy bonitos, y por dentro, aunque no tiene un interior palaciego, es recomendable entrar para ver las obras de Gustav Klimt, uno de los pintores austriacos más famosos de todos los tiempos. Entre ellas, podréis disfrutar de la más conocida, «El Beso».

Hundertwasserhaus

Es un bloque residencial construido por Friedensreich Hundertwasser, un artista austriaco que a mucha gente le recordará a Gaudí. El complejo, edificado entre 1983 y 1986, tiene un aspecto muy original. Está en Kegelgasse. Os impresionará, forma parte del patrimonio cultural artístico. Las originales fachadas de las casas y las formas asimétricas de este conocido barrio son muy curiosas, constituyendo una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.

El Prater

Como en otras ciudades, por ejemplo Copenhague, Viena también cuenta con un parque de atracciones legendario y famoso. El Prater es un popular espacio de recreo en el que se sitúa el parque de atracciones más antiguo del mundo. Su noria, de 60 metros de altura, es uno de los símbolos de Viena.

Noria Gigante en el Prater, en Viena

Otros puntos de interés

Entre las Iglesias para visitar, debemos destacar la Iglesia de San Carlos Borromeo (un templo dedicado a San Carlos Borromeo, patrono de la lucha contra la peste) y la Iglesia Votiva del Divino Pastor (una de las construcciones sacras de estilo neogótico más importantes del mundo). Además, como recuerdo de la epidemia de peste que azotó la ciudad en 1679, está la Pestsäule (significa ‘columna de la peste’), una columna monumental barroca dedicada a la Santísima Trinidad.

Igualmente es muy atractiva la visita a los Museos de Historia del Arte y de Historia Natural, que se encuentran en Maria Theresia Platz. Cerca también está la Biblioteca Nacional Austriaca, que es una de las bibliotecas históricas más bonitas del mundo.

Otra atracción interesante es el edificio de la Secesión, un pabellón construido en 1897 por Joseph Maria Olbrich para las exposiciones del grupo de pintores de la Secesión, movimiento que formó parte del actualmente denominado modernismo y cuyo primer presidente fue Gustav Klimt.

También, saliendo del centro, recomendamos visitar el barrio de Grinzing, caracterizado por sus viñedos, sus casas bajitas y sus Heurigen. Estos Heurigen son locales típicos austríacos dónde se sirve vino cultivado por los propios propietarios del local. En Grinzing, aparte de las tabernas, hay una vista magnífica del resto de la ciudad, ya que está situado sobre la colina Cobenzl.

Es también muy recomendable acercarse a Naschmarkt, uno de los mercados más famosos de Viena. Eso sí, evitad ir en sábado. Es el día que está más masificado y lleno de turistas. ¡Apenas se puede caminar!.

Planes imprescindibles

Viena es también muy conocida por sus impresionantes cafeterías. Os recomendamos visitar sin duda El Café Central, uno de los cafés más emblemáticos de la ciudad.  Además por supuesto tenéis que probar la famosa tarta Sacher, de chocolate y rellena de mermelada de frambuesa o albaricoque…¡exquisita!. Para degustarla está el Café Sacher, el más conocido y turístico, sin embargo en nuestra opinión no es donde mejor la preparan. Os recomendamos en mayor medida el Kafee Alt Wien, para deleitaros con el dulce por excelencia del país.

Además otras cafeterías para visitar o restaurantes buenos son el Café Hawelka, el restaurante Spittelberg (barrio Neubau) y la Reinthaler´ Beisl (casa de comidas tradicional).

Por último, como hemos indicado al principio, no os podéis ir de Viena sin haber asistido a alguno de los múltiples conciertos de música clásica que hay a diario. Os recomendamos para ir la Wiener Musikverein, que alberga varias salas. En ella se celebra el gran concierto de Año Nuevo conocido por todos cada año. La programación la podéis ver por Internet. Las entradas, además de en la propia sala, se pueden comprar también a través de Internet o incluso por el centro. Suele haber personas cerca del palacio Hofburg que las venden. Recomendamos comprarlas con algo de antelación.

Sala Dorada en la Wiener Musikverein, en Viena

Transporte

Viena es una ciudad grande. Si bien os recomendamos que caminéis todo lo posible para ver los distintos puntos de interés, en algún momento a lo mejor tenéis que coger el transporte público, el cual funciona de forma bastante eficiente.

Utilizando el metro, se puede llegar prácticamente a cualquiera de los puntos de interés turístico. Está compuesto por 5 líneas, todas ellas con tramos subterráneos y también algunos que van sobre la superficie. El horario es, aproximadamente, de 5:00 a 00:30 horas.

Con más 30 líneas, la red de tranvía de Viena está considerada una de las más extensas del mundo. Es un transporte cómodo y rápido para distancias cortas. Las líneas 1 y 2 son las más útiles para los turistas, ya que realizan un recorrido alrededor de la Ringstrasse, realizando paradas en algunos de los edificios carismáticos de la ciudad, como la Ópera, el Palacio Hofburg, o el Parlamento.

El autobús es el medio de transporte que menos recomendamos para conocer la ciudad, ya que con el tranvía y el metro se puede llegar a cualquier zona con mayor facilidad.

Los billetes son los mismos para autobús, tranvía o metro. Existen billetes sencillos y abonos de transporte para 24, 48 y 72 horas. Se deben validar en las estaciones de metro o al subir en el autobús o tranvía.

Información general de Austria

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