Rotterdam, la vanguardia de Holanda

«Rompiendo el esquema holandés»

Dedico este post a mis amigos Fanny y Alex, con los que conocí la ciudad de Rotterdam en 2016. Espero que os guste, ¡un beso! – Virginia

Rotterdam es una importante ciudad portuaria de la provincia holandesa de Holanda Meridional. Sorprende mucho cuando se visita, ya que no tiene nada que ver con muchos de los lugares del país. 

Rotterdam ha sabido sobreponerse y resurgir de sus cenizas tras la completa destrucción que sufrió por la aviación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día es una ciudad moderna, cosmopolita y con edificios vanguardistas que cada vez atrae a más turistas. Además, es una magnífica excursión desde Ámsterdam, ya que está situada a apenas media hora de distancia. 

Nos quedamos muy impactadas con esta visita, pues esperábamos encontrarnos la típica ciudad llena de canales y casas holandesas. En cambio, nos topamos con un lugar vanguardista, repleto de casas con fachadas modernas y llenas de colorido…un ejemplo claro de cómo una histórica ciudad puede convertirse en algo totalmente diferente.  

¿Qué ver en Rotterdam?

Rotterdam es la segunda ciudad de Holanda y a menudo ha sido considerada una anodina y aburrida ciudad portuaria. Sin embargo, en los últimos años ha sabido reinventarse para convertirse en una ciudad mucho más atractiva y con un buen puñado de lugares de interés para pasar una jornada. 

No es una ciudad excesivamente grande. En un par de días se puede ver lo más importante. A continuación os comentamos los puntos que no os podéis perder en esta visita.

Estación Central

Desde el primer momento que piséis Rotterdam, la ciudad os recibirá con su espíritu moderno y transgresor. La estación de tren es uno de los edificios más innovadores, con una enorme fachada con forma de flecha. Es una estructura que armoniza con el diseño de los edificios circundantes.

Estación Central

Ayuntamiento de Rotterdam

Es un precioso edificio de principios del siglo XX y uno de los pocos que sobrevivió al bombardeo alemán de 1940. Posee un influencias art decó, bizantinas y romanas, pero lo que más destaca es su enorme torre de más de 70 metros. Se puede realizar una visita guiada contratándola en las oficinas de turismo. En la misma plaza se halla una estatua en recuerdo a los caídos en la guerra.

Ayuntamiento de Rotterdam

Mercado Central (Markthal Rotterdam)

Es el equivalente moderno al mercado de la Boquería de Barcelona. El enorme pabellón posee una impresionante fachada que crea un juego de reflejos cuando le da el sol. Pero si por fuera llama la atención, por dentro tampoco deja indiferente a nadie. El techo del mercado está decorado con gigantescos murales de frutas y hortalizas. A lo largo de sus pasillos encontraréis una buena selección de productos nacionales e internacionales. Una buena ocasión si os queréis llevar alguna delicatesen a casa.

Mercado Central

En el interior del Mercado Central

Catedral de San Lorenzo (Grote of Sint-Laurenskerk)

La Catedral de San Lorenzo –o Grote of Sint-Laurenskerk- es el edificio más antiguo de Rotterdam y el único que se mantiene del período medieval. Fue levantada entre 1449 y 1525 y, aunque fue dañada durante la Segunda Guerra Mundial, logró restaurarse de manera magistral. Ofrece la posibilidad de subir a la torre de abril a septiembre. Frente a la iglesia se puede ver una estatua del ciudadano más ilustre de ciudad, Erasmo de Rotterdam.

Catedral de San Lorenzo (Grote of Sint-Laurenskerk)

 

Estatua de Erasmo de Rotterdam

Casas Cubo

Este conjunto casas se ha convertido en poco tiempo en uno de los lugares más representativos y reconocibles de Rotterdam. Se trata de un complejo residencial de estética futurista, con casas de formas cúbicas y habitáculos imposibles. La distribución de las viviendas también es peculiar, con los diferentes espacios organizados en 3 plantas. Los apartamentos miden alrededor de 100 m2, aunque debido a los ángulos imposibles de las paredes, muchas zonas no son aprovechables. Ni que decir tiene que todos los muebles tienen que ser a medida para acomodarlos a las dimensiones de la casa. Si deseáis verlas por dentro o incluso experimentar lo que es dormir ahí, podéis alojaros –o simplemente-visitar el hostal Stayokay Rotterdam. 

Casas Cubo

Área comercial

Si os gusta ir de compras no podéis dejar de visitar la zona de Van Oldenbarneveltstraat. Allí encontraréis infinidad de tiendas de moda. Alrededor de toda esa área peatonal encontraréis también un buen puñado de bares y restaurantes, algunos de ellos con amplias terrazas. Están especialmente animados por la tarde, cuando acuden allí los lugareños tras el trabajo.

Zona de Van Oldenbarneveltstraat

Puente de Erasmo

Este icónico puente es una auténtica obra maestra de la ingeniería y fue inaugurado en 1996. Sus 800 metros de longitud se sostienen sobre un único pilar y 40 cables. El puente alcanza los 139 metros en su punto más alto y, debido a su diseño, es conocido como “El cisne”, ya que dicen que el pilar se asemeja a dicho animal. Pese a su robusta estructura, los días de mucho viento se puede notar como bascula el puente, dando una emocionante sensación de fragilidad.

Puente de Erasmo

Puente de Willemsbrug

Es un puente junto al Erasmo en el centro de la ciudad, que atraviesa Nieuwe Maas. Une la parte norte de Rotterdam con Noordereiland y el distrito de Feijenoord. El puente se completó en 1981, fue diseñado por C. Veerling y lleva el nombre del rey Willem III de los Países Bajos.

Puente de Willemsbrug

Torre Euromast

Es la torre más alta de Holanda y desde sus 185 metros de altura ofrece fantásticas vistas de la ciudad y el río Mosa. Los más intrépidos tienen la oportunidad de lanzarse en rappel desde 100 m y sin necesidad de experiencia. Cuesta 50€ e incluye la visita al Euromast. Es la única torre de Europa que permite este tipo de experiencia. 

Torre Euromast

Puerto de Rotterdam

La mayoría de nosotros asociamos inmediatamente la ciudad de Rotterdam con su famoso puerto comercial. No en vano, es el puerto más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo. Sus huellas se adentran hasta el mismo corazón de la ciudad, donde todavía hoy en día atracan algunos pequeños barcos en el primer puerto que tuvo la ciudad. Rotterdam luce orgulloso en los embarcaderos una pequeña muestra de las antiguas maquinarias e incluso un coqueto faro. Sin duda, es un lugar ineludible para entender la historia de la ciudad.

Museo Marítimo

Justo al lado del puerto se halla este pequeño museo dedicado obviamente a la industria naval. Posee una interesante y completa colección con más de medio millón de objetos, entre los que destacan mapas de cartografía marina y maquetas. Un buen plan si os toca un día de lluvia. Con el precio de la entrada está incluida la visita al buque museo Buffel, que está atracado en el puerto.

Museo Marítimo

Transporte en Rotterdam

Aunque Rotterdam no es un ciudad pequeña, os recomendamos como siempre que caminéis todo lo que podáis. 

Otra manera de moverse por Rotterdam es la bicicleta, gracias a la presencia de carriles totalmente dedicados a los ciclistas y…¡excelentes precios!. Es el medio más popular para los lugareños. También se recomiendan el tranvía y el metro, así como los autobuses acuáticos. No son muy atrayentes en cambio los coches, taxis ni autobuses., ¡especialmente por el tráfico!

Rotterdam cuenta con aeropuerto. Se encuentra ubicado a 5 km al noroeste de la ciudad y es el tercero más grande de los Paí­ses Bajos, tras el Aeropuerto de Eindhoven. 

Información general de Holanda

Otros post relacionados:

 

Ámsterdam, canales y tulipanes

«Entre bicicletas»

Ámsterdam es sin duda uno de los lugares más animados de toda Europa. Hemos tenido la oportunidad de estar 2 veces y siempre hemos disfrutado mucho. Hace ya bastantes años que no vamos, ¡¡así que a ver si pronto cae otra escapada!!. Conocida como la ciudad de las bicicletas y los canales, Ámsterdam, capital de los Países Bajos, es una parada obligada para cualquier viajero. Su ambiente cosmopolita y liberal son desde luego dos de sus máximos atractivos. Como otros muchos sitios, Ámsterdam se conoce perdiéndose por sus rincones y barrios multiculturales llenos de ambiente. Es totalmente recomendable salirse de los puntos marcados en el mapa para conocer la esencia de esta ciudad, una de las más interesantes de Europa.

¿Qué ver en Ámsterdam?

Como siempre decimos, la estancia en cada lugar depende de cada uno. Los principales puntos turísticos y de interés se pueden ver en un fin de semana pero, como hablamos, Ámsterdam es mucho más que el Top 10 marcado en las guías. A continuación os indicamos los puntos que no os podéis perder en vuestra visita.

Canales de Ámsterdam

Ámsterdam, conocida junto con Brujas como la Venecia del Norte, tiene más de 100 kilómetros de canales, más de 1000 puentes y más de 200 casas flotantes

Muchos de ellos están en el casco histórico, delimitado y rodeado por los 4 canales más famosos: Singel, Herengracht, Prinsengracht y Keizersgracht. Los paseos por la orilla de los canales Singel y sobre todo del Herengracht son imprescindibles para disfrutar esta ciudad. Están en la zona del barrio de Jordaan, donde se encuentran las casas más señoriales y con más encanto. Además de cruzar puentes y tomar algo en las terrazas de la orilla, merece la pena entrar en alguna casa flotante como el House Boat Museum para conocer las ventajas y desventajas de vivir en una de ellas. También podéis recorrer el canal Keizersgracht hasta el Magere Brug o Puente Delgado, uno de los más emblemáticos de la ciudad.

Como en muchas ciudades de este estilo, es totalmente recomendable reservar un paseo en barco ó crucero nocturno, que incluye una degustación de quesos y vinos del país.

Canal en Ámsterdam

El Mercado de Flores

Paseando por la orilla del canal Singel se encuentra el famoso Mercado de Flores flotante o Bloemenmarkt, otro de los lugares que visitar en Ámsterdam más imprescindibles.

La historia de este mercado, construido sobre barcazas encima del agua, se remonta a 1883, momento en el que llegaban cada día barcos cargados de flores para su venta en este mismo lugar.

Las flores constituyen sin duda el símbolo de los Países Bajos, siendo el tulipán la más famosa del país. En este mercado encontraréis multitud de ellos, de todo tipo y colores. Además es uno de los souvenirs más típicos y originales que llevarse de Ámsterdam, así que no os olvidéis de comprar algunos bulbos de tulipán, que os ayudarán a recordar el paso por la ciudad. 

Mercado de las flores de Ámsterdam

Museo Casa Anna Frank

La Casa de Anna Frank, situada a orillas del canal Prinsengracht, en el encantador Barrio de Jordaan, es uno de los lugares más sobrecogedores y a la vez imprescindibles que ver en Ámsterdam.

En la parte trasera de este edificio, convertido hoy en día en museo, vivieron dos años escondidos la familia de Anna Frank durante la ocupación nazi de la ciudad en la Segunda Guerra Mundial. Durante este encierro, Anna Frank escribió su famoso diario, que posteriormente fue publicado por su padre Otto Frank, el único superviviente del escondite.
En la entrada os darán un folleto en español en que se explica la historia y los puntos que se pueden ver durante la visita, entre los que destacan el diario original de Anna Frank y el escondite.

Para visitar la casa es muy recomendable comprar la entrada desde esta página oficial, en la que se puede escoger la hora y reservar la entrada. Es importante saber que de 09h a 15:30h solo podrán acceder al museo los que tengan comprada la entrada online, mientras que a partir de las 15:30h podrán entrar los que compraron la entrada en la taquilla del museo.

Museo Casa Anna Frank

Barrio de Jordaan

Al salir de la Casa de Anna Frank pos podéis dar un agradable paseo por el Barrio Jordaan, antiguo barrio judío y uno de los más encantadores que hay en Ámsterdam. 

Uno de sus atractivos turísticos es la Iglesia de Westerkerk, de estilo renacentista y con una alta torre, perfecta para disfrutar de las vistas de toda la ciudad. Al lado de esta iglesia se encuentra una bonita estatua de Anna Frank y también algunos de los mejores restaurantes donde comer en Ámsterdam. 

Barrio de Jordaan

Plaza de Leidseplein

Es una de las plazas más famosas de Ámsterdam, conocida por sus terrazas, sus artistas callejeros y su animada vida nocturna. Allí se encuentran algunos de los restaurantes más recomendables de la ciudad y cafés con muchísimo encanto.

Plaza de Leidseplein

Museo Van Gogh

El Museo Van Gogh, que recoge la colección más extensa del genial pintor holandés, es otro de los lugares que no os podéis perder en Ámsterdam.

En el interior de este museo encontraréis más de 200 pinturas y 400 dibujos, de diferentes periodos, de uno de los pintores más grandes de la historia. Destacan «La recámara de Arlés«, «Los comedores de patatas» o «Los girasoles».
Para conocer mejor su interesante y a la vez trágica vida, además de sus cuadros más famosos, te recomendamos reservar alguna visita guiada en español con un especialista en arte.

Si queréis ir por vuestra cuenta podéis coger uno de los folletos de la entrada o una audioguía.

Museo Van Gogh

Vondelpark

Vondelpark es el parque más famoso que ver en Ámsterdam y el lugar perfecto para descansar y desconectar.

Este parque público de 47 hectáreas no se encuentra muy alejado del centro de la ciudad, por lo que se llena de locales y turistas con los primeros rayos de sol. Además de zonas verdes, naturaleza, flores, estatuas, lagos y ríos, encontraréis desde un teatro al aire libre hasta una buena variedad de restaurantes y cafeterías.

Vondelpark

Rijksmuseum

El imponente Rijksmuseum ó Museo Nacional, es otro de los mejores museos de Ámsterdam y de todo el país, con más de dos millones de visitantes al año.

Durante la visita daréis un paseo por la historia del arte del país, desde el Edad Media hasta el último siglo, viendo numerosas piezas de gran valor como preciosas colecciones de porcelana y algunas de las mejores pinturas del Siglo de Oro holandés.

Para conocer la historia del museo y sus piezas más importantes os recomendamos reservar alguna visita con un guía español experto en Historia del Arte.

Rijksmuseum

Begijnhof

Begijnhof, un beaterio del siglo XIV, en el que vivían las hermanas beatas, es otro de los puntos imprescindibles que visitar en Ámsterdam.

Este patio interior con un bonito jardín y escondido a pocos metros de la animada Plaza Spui, es un auténtico remanso de paz y conserva alguno de los edificios históricos de la ciudad como la Het Houten Huis, la más antigua y una de los dos casas de madera que se conservan en toda Ámsterdam. Otro lugar muy interesante es la Capilla de Begijnhof, construida en el siglo XV y considerada la primera iglesia clandestina de la ciudad, donde los católicos podían rezar sin ser perseguidos.

Begijnhof

Plaza Dam

Al salir del beaterio se puede subir al centro por la comercial Kalverstraat hasta llegar a la Plaza Dam, la plaza más importante y con más ambiente que ver en Ámsterdam.

Rodeada de edificios como el Palacio Real, la Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva), el Museo de cera de Madame Taussauds y la tienda de lujo De Bijenkorf, esta plaza se llena de turistas todos los días. Allí se encuentra el Monumento Nacional, un obelisco de 22 metros de altura que rinde homenaje o los soldados holandeses que murieron en la Segunda Guerra Mundial, o en las terrazas de los numerosos bares.

Plaza Dam

Oude Kerk

Desde la Plaza Dam y recorriendo algunas de las callejuelas peatonales del casco antiguo se llega a la Oude Kerk ó Iglesia Vieja, el edificio más antiguo de Ámsterdam.

Este templo consagrado en 1306, destaca por un exterior de estilo gótico culminado por una aguja con un carillón de 47 campanas, mientras que en su interior encontraréis unas fantásticas vidrieras, tres órganos de tubos y sobre todo, un techo considerado la mayor bóveda medieval de madera de Europa y decorado con pinturas del siglo XV.

Oude Kerk

El Barrio Rojo

Delante de la Oude Kerk, en el suelo, se encuentra una placa de bronce que muestra una mano agarrando un pecho, signo de que se está en el corazón del Barrio Rojo, otro de los lugares que visitar en Ámsterdam más sorprendentes.

Famoso por su animada vida nocturna, sex shops, luces rojas y escaparates abiertos en los que las prostitutas ofrecen sus servicios, este barrio no deja indiferente a nadie, teniendo en cuenta que la prostitución está legalizada en Ámsterdam y se paga impuestos. Éste es in duda uno de los aspectos que diferencia a Ámsterdam de otras ciudades.

Es todo bastante seguro así que no debéis tener miedo de pasear por la noche, aunque siempre con respeto y educación ante las mujeres que prestan sus servicios y sin hacer fotos a los escaparates ni a ellas.

El Barrio Rojo de Ámsterdam

El Barrio Chino

Como cualquier otra ciudad importante, Ámsterdam tiene su propia China Town. En el Zeedijk, justo detrás del barrio Rojo, podréis encontrar restaurantes chinos, tiendas orientales e incluso un templo budista.

El Barrio Chino de Ámsterdam

El Barrio de Pijp

De Pijp es, sin duda, una de las zonas más animadas de Ámsterdam. En este distrito todo gira en torno al Albert Cuyp, donde encontraréis el mayor mercado al aire libre de Europa. En este mercado hay de todo, desde comida y bebida hasta ropa y cosméticos. Muy probablemente los tenderos os deleitarán con el típico humor de Ámsterdam.  

Si tenéis tiempo en vuestro viaje debéis visitar este barrio bohemio lleno de estrechas calles flanqueadas por restaurantes de Oriente Medio, pubs tradicionales y cafeterías con terraza. 

De Pijp también es famoso por la Heineken Experience, que se encuentra en la antigua fábrica de cerveza de Heineken. Esta zona es también la de mayor densidad de cafeterías y restaurantes de Holanda, por lo que no tendréis motivo para iros del barrio ni sedientos ni hambrientos. Por su ambiente artístico y multicultural, el De Pijp es a Ámsterdam lo que el Barrio Latino a París. 

El Barrio de Pijp

El Barrio Judío

En este barrio se encuentran el Museo Histórico Judío, el Hollandsche Schouwburg (el Teatro Holandés) y la Sinagoga Portuguesa. Todos ellos se merecen una visita. Otro de los puntos que destacamos en esta zona es la Casa Museo de Rembrandt, lugar donde vivió, pintó y sorprendió a sus contemporáneos este artista, uno de los más importantes de todos los tiempos. 

Casa Museo de Rembrandt

Hortus Botanicus

Hortus Botanicus es uno de los jardines botánicos más antiguos del mundo, con más de 300 años de antigüedad.
Estos jardines, situados fuera del concurrido centro, son un pequeño oasis de paz en los que merece la pena pasear entre sus más de 4000 tipos de plantas, entrar en un invernadero con tres climas y tomar un refresco en la «orangerie».
A unos 15 minutos andando de este jardín se encuentra De Gooyer uno de los 8 molinos de viento que todavía se conservan en la ciudad y el más alto del país, con una altura de más de 26 metros.

Hortus Botanicus

Visitas cercanas

Os recomendamos sin duda visitar Volendam y Marken, dos de los puntos cercanos a Ámsterdam más famosos. Allí podréis ver desde famosos molinos de viento, hasta casas típicas del siglo XV y fábricas tradicionales de quesos. Os recomendamos este tour , donde tenéis toda la información. 

¿Dónde comer en Ámsterdam?

La gastronomía es siempre uno de los puntos más importantes de un viaje y Ámsterdam no es una excepción. 

Cerca de la casa de Anna Frank están algunos de los que más nos han gustado, como De Reiger y PICNIQ, de comida local, el italiano La Maschera Lillotatini y los quesos del Cafe T Smalle. Si sois amantes del queso y queréis llevaros algunos de los deliciosos quesos holandeses podéis acercaros a la tienda Henri Willig Cheese Farm Store, situada delante de la Estación de Tren.

En la plaza de Leidseplein, hay bastantes sitios donde probar la comida casera holandesa, como The Pantry y Stoop & Stoop Eetcafe. También se puede entrar en el Reijnders, uno de los cafés marrones (bruine cafes), más populares de Ámsterdam. Estas tabernas os trasladarán varios siglos atrás gracias a su decoración interior en madera oscura, las luces tenues y los techos bajos que crean una atmósfera única para tomar una buena cerveza holandesa mientras charláis con vuestros amigos. Otros cafés marrones famosos con el Café Karpershoek, el Het Molenpad y el Café Hoppe.

En el Barrio Rojo se concentran muchos coffee shops, como el famoso Hunter´s Café, donde podréis fumar legalmente marihuana o tomar un refresco, aunque está prohibido la venta de alcohol y tabaco. También podéis acercaros al 
original Martine’s Table, una casa de anfitriones locales que prepara magníficos platos caseros.

Para tomar brunch os recomendamos sin duda el Little Collins De Pijp, en De Pijp. 

Transporte en Ámsterdam

Como siempre decimos, recomendamos recorrer las ciudades a pie para conocerlas como es debido y en Ámsterdam lanzamos por supuesto el mismo consejo. Como os pasará a la mayoría, somos muy amantes de los free tour, por lo que, al igual en otras muchas capitales europeas, es una opción que debéis aprovechar. 

La bicicleta está totalmente instaurada en el país, por lo que sin duda es una experiencia que no os podéis perder. Veréis que hay distintos puntos donde las alquilan. Además la ciudad cuenta con tranvía, metro y autobús.

El Aeropuerto Internacional de Ámsterdam-Schiphol es el aeropuerto de Ámsterdam, el principal aeropuerto de Países Bajos. Está ubicado a 15 km de la ciudad y tiene conexión directa con muchos puntos. Por afluencia de pasajeros es el quinto aeropuerto de Europa y el decimocuarto del mundo.

La Estación Central de Ámsterdam, Amsterdam Centraal en neerlandés, es la principal estación de trenes de la capital de los Países Bajos, y una de las más importantes de todo el país, que recibe cada día cerca de 250 000 pasajeros y unos 1.500 trenes diarios operados por la empresa Nederlandse Spoorwegen (NS).

Información general de Holanda

Otros post relacionados:

 

 

Cine y Literatura en Holanda

El cine holandés

Los comienzos

Se podría decir que el cine holandés comenzó alrededor de 1950 cuando se hicieron las primeras películas de ficción, aunque con muy poco presupuesto. De ahí que surgieran los documentales. En 1952, Bert Haanstra (1916-1997), Max de Haas (1899-1983), Ytzen Brusse (1920-2008) y Herman van der Horst (1910-1976) recibieron un premio colectivo en el Festival de Cine de Cannes. Esta escuela holandesa de documentales hizo muchas películas sobre la reconstrucción de la posguerra en Los Países Bajos y sobre la naturaleza.

En 1958 se fundó la Academia de Cine holandés. La primera ola de estudiantes graduados se inspiró en el cine francés. 

Los creadores de documentales experimentales empezaron a surgir a principios de los 60. A diferencia de los primeros documentales que se hicieron, el tema humano como metáfora se trataba menos, pasando así a dar más importancia a los individuos. Hay que destacar el documental «De Werkelijkheid van Karen Appel» (1962) de Jan Vrijman. Fue criticado en Holanda, pero ganó el Oso de Oro de Berlín. 

La década de los 70: El cambio

1971 fue un año de cambio en la historia del cine holandés. Se empezaron a tratar temas como la sexualidad y las relaciones humanas de manera mucho más explícita. Destacaron las cintas «Verhoeven’s Wat zien ik» («Diario de una prostituta», 1971) y «Turkish Delight» («Delicias Turcas», 1973). Dirigida por Paul Verhoeven (1938), ésta última es la película holandesa con más éxito de todos los tiempos en el país, con 3.3 millones de espectadores. Narra la historia de amor entre un artista y una mujer joven. Los actores fueron Rutger Hauer y Monique van de Ven.

Protagonistas de la película «Delicias turcas»

Gracias a este éxito el cine holandés vivió sus días de gloria, con películas centradas en la ocupación alemana, el pasado colonial y la emancipación de los homosexuales. Artistas como Rutger Hauer y Jeroen Krabbé pasaron a ser reconocidos internacionalmente. El primero siempre será recordado por su actuación en la impresionante «Blade Runner». Su monólogo bajo la lluvia sigue siendo hoy en día uno de los más recordados del cine. 

Décadas de los 80 y 90

«El asalto» (1986)

El cine holandés iba cogiendo cada vez más auge e importancia a nivel internacional. En 1986, destacó la cinta «El asalto». Dirigida por FonsRademakers, es una producción basada en la novela del mismo nombre de Harry Mulisch. Esta película, protagonizada por Derek de Lint, Marc van Uchelen y Monique van de Ven, cuenta la historia de un asalto nazi contra una casa holandesa después de que un colaborador nazi fuera asesinado a tiros en su bicicleta. Los acontecimientos que se desarrollan son una tragedia para la familia Steenwijk, quienes son inculpados del asesinato por sus vecinos.

La película ganó el Premio Óscar a la Mejor Película en habla no inglesa y un Premio de Globo de Oro en la misma categoría.

Cartel de la aclamada película «El asalto»

Internacionalización de los directores

Esta época también se caracterizó por el salto internacional de varios cineastas holandeses. En Estados Unidos, el director Paul Verhoeven hizo las películas de ciencia ficción «RoboCop» (1987) y «Desafío Total» (1990) y el erótico thriller «Instinto básico» (1992), entre otras. Sus trabajos fueron algo criticados por su provocativo uso del sexo y la violencia. Por su parte el director Jan de Bont (1943) estableció su reputación en Hollywood con las películas de acción «Speed» (1994) y «Twister» (1996).

Paul Verhoeven
Jan de Bont

Nuestra película: «Antonia» (1995)

De esta época es la única película holandesa que por el momento hemos podido ver. Se llama «Antonia» (1995) y nos gustó bastante. Escrita y dirigida por Marleen Gorris, la película, descrita por su directora como «un cuento de hadas feminista», cuenta la historia de Antonia. Es una mujer que después de regresar al anónimo pueblo holandés de su nacimiento, establece y cultiva una comunidad matriarcal muy unida.

«Carácter» (1997)

Siguiendo con los 90, otra película muy exitosa de estos tiempos fue «Carácter» (1997). Basada en la aclamada novela de Ferdinand Bordewijk y dirigida por Mike van Diem, es una coproducción belga-holandesa sobre un hombre que quiere ser abogado a toda costa. Un despiadado juez es hallado muerto, y Jacob Katadreuffe, un joven abogado es el principal sospechoso. Contada a través de flashbacks, Jacob cuenta su historia a la policía, llevando a los eventos de su confrontación final con el hombre asesinado.

La película ganó el Premio Óscar a la Mejor Película en habla no inglesa.

Cartel de la exitosa película «Carácter»

Siglo XXI

A principios del siglo XXI se puso de moda hacer películas sobre casos reales. Algunos ejemplos son «Van God Los» (Stir Crazy, 2003), sobre un joven criminal en el sur católico y «06/05» (2004), sobre el asesinato del político Pim Fortuyn. Ésta segunda fue la última película del director Theo van Gogh (1957-2004), que fue asesinado por un extremista islámico.

Otros de los temas que se empiezan a tratar en los últimos años son los problemas de la sociedad holandesa multicultural. Se retratan en cintas como «Shouf shouf habibi!» (Albert ter Heerdt, 2004). Esta tragicómica película aborda la vida de cuatro jóvenes inmigrantes marroquíes que se establecen en Holanda. Uno de ellos trata de hacer todo lo posible para integrarse debidamente a la sociedad occidental y consigue empleo como policía, mientras que el resto encuentra en el delito una forma rápida de subsistencia.

Una película que tuvo gran éxito en los últimos años fue «El libro negro» (2006), de nuevo de Paul Verhoeven. Trata la historia de una joven judía en plena Segunda Guerra Mundial, tras la ejecución de su familia. Se une a los grupos de la Resistencia que luchan contra la ocupación de Holanda por parte de las tropas alemanas. Su misión será infiltrarse en el Cuartel General Nazi para seducir a un alto oficial alemán a fin de obtener información que permita liberar a un grupo de combatientes que han sido capturados. La cinta fue muy aclamada, obteniendo un gran reconocimiento en crítica y público.

Cartel de la película «El libro negro»

En la actualidad, unas 30 películas holandesas son producidas y mostradas al año, contra una media de 115 películas americanas y 70 películas europeas (excluidas las holandesas). Actualmente los Países Bajos tienen casi 300 salas de cine y “art houses”. Pocos holandeses van al cine, pero aquellos que lo hacen van con bastante frecuencia.

La literatura holandesa

Edad Media

Con el transcurso de los siglos, la literatura holandesa ha conocido escritores de gran renombre. Durante la Edad Media, la literatura del país formó parte de una vasta tradición de Europa occidental, que entre otras cosas se manifestaba en cantares de gesta como “Floris ende Blancefloer” y “Karel ende Elegast”, en la epopeya animal “Van den Vos Reynaerde” y en la moral como “Elckerlyk”.

Siglo XVI

En el siglo XVI surgió el humanismo, con el conocido filósofo Erasmo de Rotterdam (1466-1536) como representante holandés más importante. Escribió en latín. Su “Elogio a la locura”, una sátira de los abusos sociales y eclesiásticos, ha sido traducido a muchos idiomas.

Erasmo de Rotterdam

Período siglos XVII-XIX

En el siglo XVII fue sobre todo Espinosa quien adquirió gran fama en el extranjero con sus tratados filosóficos. En ese siglo, la literatura holandesa conoció una etapa de gran esplendor. Escritores importantes de esa época fueron Vondel, Hooft, Huygens y Bredero. En el siglo XVII se publicó, asimismo, la llamada “Biblia de los Estados”: una traducción al holandés de la Biblia, que tuvo una gran influencia en la formación de la lengua neerlandesa. Un importante autor del siglo XIX fue Multatuli (su nombre real era Eduard Douwes Dekker, 1820-1887), cuya novela “Max Havelaar” supuso una denuncia contra el régimen colonial en la entonces colonia de las Indias Orientales Holandesas (la actual Indonesia).

Multatuli

Siglos XX y XXI

Después de la Segunda Guerra Mundial, la literatura holandesa ha estado marcada durante mucho tiempo por tres célebres autores: W.F. Hermans, Harry Mulisch y Gerard Reve. Entre los escritores más importantes de posguerra cabe destacar a Hella Haasse, Cees Nooteboom, A.F.Th. van der Heijden, Marcel Möring, Adriaan van Dis, Thomas Rossenboom y entre los de la joven generación, Arnon Grunberg. En el extranjero, el interés por los autores holandeses ha ido creciendo progresivamente en el último decenio.

Muchos de los libros que lee el gran público provienen de las bibliotecas públicas. Especialmente entre la gente joven, la biblioteca goza de gran popularidad: aproximadamente el 60% de los jóvenes menores de diecisiete años hacen uso de sus servicios. Además, hasta los dieciséis años, la inscripción es gratuita. La colección total de las bibliotecas públicas se estima en más de 40 millones de obras.

Gastronomía holandesa

La gastronomía holandesa destaca por una fuerte presencia del pescado proveniente del Mar del Norte, además de poseer una importante influencia de la comida típica indonesia. A continuación os enumeramos los platos más comunes.

El Rijsttafel

Esta comida típica hecha de arroz, es un plato muy característico de la gastronomía holandesa. El arroz se sirve mezclado con todo tipo de legumbres, carne e incluso coco. Este plato realmente no formaba parte de lo más tradicional de Holanda, sino de Indonesia, pero debido a la colonización del país, el plato se ha asimilado tanto que ahora es un plato típico de Holanda.

Rijsttafel

Bitterballen

Encontraréis bitterballen en la mayoría de bares y cafés de Holanda. Se trata de un aperitivo salado cubierto por una capa de migas de pan crujiente y rellenas de carne de vacuno picada, caldo de carne, harina, mantequilla, hierbas y especias. Por lo general se sirven con mostaza para mojar. Os recomendamos probar las bitterballen para acompañar una cerveza en cualquier pub holandés.

Bitterballen

Stamppot

Este plato es el típico estofado, si vais al país durante el invierno os va a resultar fácil encontrarlo en el menú de los restaurantes. Este estofado holandés lleva todo tipo de ingredientes, aunque los más típicos son la col, el chucrut y carne ahumada.

Erwtensoep

Ésta es probablemente la sopa más típica de la gastronomía holandesa. Está hecha a base de guisantes y es muy común tomarla por la noche para cenar. Los guisantes verdes son un elemento clave en la cocina tradicional holandesa y suele ser el acompañante de muchas comidas y platos.

Erwtensoep

Quesos de Holanda

El queso es el elemento gastronómico por excelencia de Holanda. Los holandeses producen quesos de aroma y sabor fuerte. Los más conocidos son el queso Gouda, Edam y Alkmaar. Si vais a viajar a este país y queréis probar la gastronomía holandesa, sin lugar a duda tenéis que probar sus quesos. En Holanda también encontraréis mercados dedicados exclusivamente a este producto, como por ejemplo el mercado de quesos de Alkmaar.

Poffertjes

Las Poffertjes son el postre más típico de Holanda. Este plato tan tradicional consiste en unos dulces muy parecidos a las crepes francesas pero más potentes de sabor y mucho más dulces. Los únicos ingredientes con los que se condimentan son azúcar y mantequilla.

Poffertjes

Stroopwafels

Es una deliciosa galleta grande y blanca, en otros lugares del mundo se las conoce como «Wafels». Se hicieron por primera vez en la ciudad de Gouda y datan del siglo XVIII. Se pueden adquirir en paquetes en todos los supermercados de los Países Bajos, así como recién hechas en la calle, en mercados y festivales. En Ámsterdam podéis ir a degustarlas a Albert Cuypmarkt y Noordermarkt.

Holanda, el país del queso

Holanda es una región histórica y cultural situada en la costa occidental de los Países Bajos. Desde 1840, está dividida en dos provincias, Holanda Septentrional (Holanda del Norte) y Holanda Meridional (Holanda del Sur). La capital es Ámsterdam, sin embargo, la organización y administración se ubica en La Haya, siendo también la sede oficial de la monarquía, así como de sus autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales.

Muchos piensan en Ámsterdam y tulipanes solamente cuando oyen hablar de Holanda. Pero este país es mucho más. Ir hasta allí es una mezcla de sensaciones: un viaje en el tiempo paseando por sus ciudades medievales perfectamente conservadas, sentir la tranquilidad que se respira con el ritmo sosegado en el que se vive, disfrutar de la naturaleza y recorrer sitios repletos de arte e historia. Y además de todo esto…como no disfrutar del queso, porque en el llamado «país del queso» encontrareis un sinfín de variedades de este apreciado manjar, además de poder conocer los pueblos más famosos que lo fabrican.

¿Qué conocemos en Holanda?

Hasta el momento hemos podido visitar los siguientes puntos en Holanda:

¿Cuándo viajar a Holanda?

Holanda goza de un moderado clima oceánico, caracterizado por inviernos relativamente suaves y veranos no demasiado calurosos. Un efecto secundario de este clima costero es que puede llover en cualquier época del año. No existe realmente una estación lluviosa, y desde luego no hay largos períodos de sequía. Como resultado, predominan los días nublados pero no siempre acaba lloviendo.

En nuestra opinión, el mejor periodo para visitar Holanda es de mayo a septiembre.

¿Es necesario visado?

No es necesario ningún tipo de visado para viajar a este país, con el pasaporte o el DNI en vigor es suficiente.

¿Qué moneda hay?

La moneda es el EURO.

Franja Horaria

El huso horario es el mismo que en España.

Idioma

El idioma oficial en este país es el holandés o el neerlandés. Se trata de una lengua germánica la cual no solo es el idioma oficial de este país, sino que también está presente en una parte de Bélgica y en la pequeña región francesa de Westhoek. De todas formas, el inglés es el segundo idioma de Holanda, cosa que facilita la comunicación y el entendimiento a los viajeros.

Curiosidades

Aquí van algunas curiosidades sobre Holanda:

  • Más de la cuarta parte de Holanda se encuentra bajo el nivel del mar. Asimismo, el 50% de su territorio se encuentra a menos de un metro sobre el nivel del mar
  • Los holandeses son las personas más altas del mundo. Con una estatura promedio de 1,84 cm los hombres y 1,70 cm las mujeres, los nacidos en Holanda son los individuos que registran un mayor crecimiento en el planeta. De acuerdo con científicos, se debe a su ADN, nutrición y buenos hábitos de vida. Otros consideran que la causa es el enorme consumo de productos lácteos que los caracteriza
  • Es el país más poblado de Europa. Con 487 habitantes por kilómetro cuadrado, los Países Bajos poseen la mayor densidad poblacional en comparación con el resto de naciones europeas (alrededor de 1 millón de personas)
  • Holanda es un país aplanado. El Vaalserberg es el punto más alto de los Países Bajos. Está a sólo 322,7 metros de altura y situado en el extremo sur-oriental del territorio nacional, en la provincia de Limburgo
  • Tulipanes turcos. Los campos de floreados de estas hermosas plantas son típicamente holandeses. Sin embargo, los tulipanes no proceden de los Países Bajos. Los primeros bulbos de tulipán fueron importados de Turquía y quedó demostrado que crecen muy bien en Holanda
  • Cerca del 30% de todos los bebés holandeses nacen en sus hogares
  • Los holandeses beben mucho café. Los nacidos en Holanda son los mayores consumidores de café del mundo. En promedio, beben no menos de 140 litros al año; unas 3,2 tazas diarias
  • Holanda es el mayor exportador de cerveza del mundo
  • La ciudad de Rotterdam cuenta con el puerto más grande de Europa. Os lo mostrarán orgullosos en un recorrido turístico en barco
  • Quedan en pie en este país más de 1.000 molinos de viento. Algunos se pueden visitar como museo en lugares como Zaanse Schans o Kinderdijk

Información adicional

Gastronomía holandesa

Referencias literarias y cinéfilas en Holanda