Las playas de Croacia

«Aguas cristalinas»

Las playas de Croacia son conocidas a nivel mundial. El país es famoso por sus impresionantes islas además. A continuación os enumeramos las consideradas mejores playas de Croacia. 

Playa de Banje (Dubrovnik)

Es la playa más popular de Dubrovnik y una de las más bonitas del mundo. Posee preciosas vistas a las murallas de la ciudad y a la cercana isla de Lokrum. Es muy animada, acude bastante gente y cuenta con todos los servicios: hamacas, sombrillas, cabinas para cambiarse, actividades deportivas, botes de pedales, bares… Al atardecer, no hay que perderse su vida nocturna.

Zlatni rat (isla de Brac)

Es probablemente la imagen de playa más famosa de Croacia. Tiene forma de cuerno dorado que cambia en la punta dependiendo del viento y las mareas. Su forma de lengua se adentra medio kilómetro en el mar. Es un paraíso para los surfistas ya que el viento siempre está presente. De hecho se pueden encontrar en ella escuelas de windsurf y submarinismo. Está en Bol, una tranquila localidad al sur de la isla de Brac.

Playas de Proizd (Korcula)

Proizd es una pequeña isla situada junto a la isla de Korcula. Se llega desde Vela Luka, al oeste de Korcula, donde hay que coger un bote y en tan solo media hora se llega a este paraíso. Posee playas blancas, calas escondidas, agua turquesa tan transparente como os podáis imaginar y olor de los pinos y la sal. Resaltan especialmente tres playas, conocidas como Bili Boci y la parte norte de la isla. Desde allí se ofrece una vista a la isla vecina de Hvar y al mar abierto. Cuenta con un pequeño restaurante junto al muelle.

Playa Punta Rata (Bela)

Ideal para familias, incluida por la revista Forbes en el top ten de las mejores playas del mundo. Es de guijarros, como la mayoría de las playas croatas, pero la entrada al mar es arenosa, lo que la hace ideal para los niños. Está rodeada de pinos que aportan una agradable sombra. Cuenta con bares y restaurantes cercanos y se puede alquilar equipamiento para practicar deportes acuáticos.

Islas Pakleni

Pkleni Otoci es un grupo de 20 pequeñas islas e islotes frente a la isla de Hvar, a sólo 20 minutos en barco. Es una excursión imprescindible si se visita esta famosa isla conocida como la Ibiza croata. Hay opciones para todos los gustos: visitar la marina Palmizana en la isla de St.Klement, la playa nudista de Jerolim, sus maravillosos fondos para el buceo, el famoso club Carpe Diem para disfrutar de la noche… Puro ambiente mediterráneo.

Playa Stiniva (isla de Vis)

Una bella y escondida cala de tan solo 30 metros de largo, oculta entre rocas. Está en el sur de la isla, cerca de la pequeña localidad Marina Zemlja. Se puede llegar a través de un estrecho (y no muy fácil) camino o en barco. Un paisaje natural, salvaje y perfecto.

Playa Podvrske (isla de Murter)

Pequeña playa nudista en la que se pueden encontrar zonas de arena, gravilla o piedras. Se puede pescar y disfrutar de deportes acuáticos, como el snorkel, el voley playa o el waterpolo. Cuenta con un muelle para embarcaciones pequeñas, con un lugar para saltar al agua y un bar.

Playa Sakarun (isla de Dugi otok)

Una playa famosa por su arena blanca y su mar impoluto. Está rodeada de pinares que proporcionan una agradable sombra en verano. Tiene 800 metros de longitud y no es muy profunda, lo que la hace perfecta para disfrutar con niños. Cuenta con dos bares y desde Boava sale un tren turístico a esta playa cada dos horas.

Playa Zrce (isla de Pag)

Al noreste de la isla de Pag se encuentra esta playa, muy popular entre la gente joven por sus clubes de moda en los que se puede bailar desde primera hora de la tarde hasta el amanecer. Destacan el Aquarius, el Papaya o NOA, que evocan el más puro espíritu festivo ibicenco. Además de la fiesta, esta playa cuenta con servicios como alquiler de sombrillas, hamacas o motos acuáticas, socorristas y pistas de voley playa.

Playa de Rajska (isla de Rab)

A tan sólo 12 kilómetros de la ciudad antigua de Rab, en una bahía abierta, se encuentra la pintoresca localidad de Lopar, conocida por sus preciosas playas de arena. La más famosa es la playa de Rajska, de 1,5 kilómetros y con muchas facilidades para los visitantes y una amplia oferta gastronómica. Es una playa poco profunda, perfecta para ir con niños, y cuenta con servicio de socorristas para poder disfrutar del mar con total tranquilidad.

Playa de San Iván (isla de Cres)

Uno de los secretos mejor guardados de la isla de Cres es la playa de San Iván, ubicada en una bahía bajo la localidad de Lubenice. Sólo se puede llegar a pie desde esta localidad o en una excursión organizada en barco, por lo que es una playa muy poco visitada que permite disfrutar del mar en total tranquilidad. Quedó en el puesto número 15 de las mejores 40 playas del mundo en un raking hecho por la revista alemana Bild.

Cabo Kamenjak (Istria)

El cabo Kamenjak, en el extremo sur de la península de Istria, es un espacio protegido de naturaleza virgen y mar transparente que se extiende en unos 30 kilómetros. Aunque cuenta con alguna playa, es sobre todo una zona rocosa que ofrece lugares perfectos para el submarinismo por su increíble fondo marino. En la parte más al sur dominan las fuertes corrientes marinas, ideales para practicar el windsurf.

Información general de Croacia

Zagreb, emergente y prometedora

«Una ciudad por descubrir»

Eclipsada por otros encantos turísticos del país, Zagreb es un lugar mucho menos conocido, pero sin embargo un compendio de historia, arte y citas culturales que bien merece una visita.

La capital de Croacia sorprende mucho…no llevábamos muchas expectativas con la capital alejada de la costa en un país famoso por sus playas e islas. Sin embargo, nos encontramos con una ciudad limpia, de estilo centroeuropeo, ordenada y con mucha vida en su centro histórico, tanto en la parte alta como en la baja. Tiene una zona muy señorial, donde se pueden ver edificios del antiguo gran Imperio Astro-Húngaro.

Todavía recuperándose de las heridas de guerra, Zagreb es un lugar con muchísimo potencial y una ciudad por descubrir. Formando parte de un país tan emergente como es Croacia, es muy posible que en pocos años esté entre las capitales culturales europeas más importantes.

¿Qué ver en Zagreb?

Apenas pudimos estar una tarde en Zagreb y lo cierto es que nos supo a poco, por lo que recomendamos uno o dos días para conocer bien la ciudad.

A continuación os comentamos los principales puntos de interés.

Plaza Ban Jelačić

La Ciudad Antigua (formada por los barrios de Gradec y Kaptol), también llamada Ciudad Alta (Gornji Grad), conecta con la Ciudad Baja (Donji Grad) en la enorme Plaza Ban Jelačić, centro neurálgico de Zagreb. En ella se encuentran los tranvías y la estatua ecuestre de Josip Jelačić, el héroe nacional que le da nombre. La calle comercial Ilica, que la atraviesa longitudinalmente, es la calle más larga de Zagreb.

La Iglesia de San Marcos

Ubicada en el histórico barrio de Gradec, es quizá el edificio más pintoresco y fotogénico de Zagreb. Fue construida en el siglo XIII en estilo románico y reformada más tarde en estilo gótico tardío. Su parte más relevante es el portal de la fachada sur, con 15 estatuas góticas. Sin embargo lo que atrae todas las miradas son los dos enormes escudos de armas que ocupan todo el tejado: el de Zagreb y el de los reinos de Croacia, Eslavonia y Dalmacia.

En la Plaza de San Marcos varios edificios de larga tradición rodean la iglesia, como el Banski dvori (Palacio Ban, sede del Gobierno), el Sabor (Parlamento de Croacia) o el Stara gradska vijećnica (Antiguo Ayuntamiento).

La Puerta de Piedra

Por varios lugares del barrio de Gradec, que en su tiempo fue una ciudad independiente, se pueden ver o intuir las antiguas murallas de defensa. Construidas entre 1242 y 1261, de las cuatro puertas de acceso que hubo, hoy sólo se conserva la Puerta de Piedra (Kamenita vrata). Es un símbolo en la ciudad. En 1731 la capilla que alberga en su interior se libró de un gran incendio y los creyentes le atribuyeron poderes milagrosos, motivo por el cual se convirtió en un venerado centro de peregrinaje. Para salir (o llegar) os sugerimos caminar por la Radićeva ulica.

La Torre Lotrščak

Una de las zonas más agradables de Gradec es el Paseo Strossmayer (Strossmayerovo šetalište), desde el cual se tienen unas magníficas vistas de la ciudad y donde se puede disfrutar de terrazas, música en directo, cine al aire libre, etc.

Su lugar más simbólico es la Torre Lotrščak (Kula Lotrščak), construida en el siglo XIII como parte de la muralla defensiva. Desde allí, cada día se dispara un cañón a las 12 del mediodía para conmemorar un acontecimiento histórico. Se puede visitar una galería de arte en su interior y, tras un empinado ascenso, subir a lo más alto de la torre para obtener unas vistas inmejorables de Zagreb. Por cierto, muy cerca se encuentra el original Museo de las Relaciones Rotas.

La Calle Tkalčića

La mejor forma de internarse en Gradec es hacer el largo paseo por la Ulica Ivana Tkalčića, una animadísima calle con decenas de terrazas y un gran ambiente a cualquier hora. Pero además de disfrutar del paseo, la gastronomía local y la cerveza, os sugerimos curiosear por las callejuelas perpendiculares, que muchas veces esconden rincones entrañables olvidados por el turismo.

La Catedral

La calle Tkalčića conecta al sur con el barrio de Kaptol, otra antigua ciudad que se unió a Gradec para formar la moderna Zagreb en 1851. El símbolo más importante de Kaptol es la Catedral, con sus dos enormes torres góticas, visibles desde casi cualquier lugar de la ciudad. El templo original, muy diferente al que hoy se puede ver, fue construido en el 1093, pero sucesivas invasiones y un terremoto en el s.XIX obligaron a reconstruir el edificio casi desde cero en varias ocasiones.

El Mercado Dolac

Otro de los grandes iconos de Kaptol es Dolac, un mercado al aire libre tradicional (desde 1930). En él se pueden encontrar todo tipo de productos locales, desde verduras, frutas y carnes, hasta flores y artesanía.

La Herradura Verde

La Zagreb señorial puede verse sobre todo en la llamada Herradura Verde (Zelena Potkova). Es una enorme área en forma de U de la Ciudad Baja compuesta por unas 8 manzanas de parques, jardines y paseos arbolados. Si hacéis el paseo completo (unos 3km), encontraréis numerosos edificios de la época del Imperio Austro-Húngaro. Los más destacados son el Pabellón de Arte, la enorme Estación de Ferrocarril (ambos en el Parque Zrinjevac) y el bello Teatro Nacional Croata. Muy cerca de él, si os interesa la pintura, podéis visitar el Museo Mimara.

El Cementerio Mirogoj

A nosotras no nos dio tiempo a ir, pero otro de los lugares donde se puede contemplar el esplendor del Zagreb del siglo XIX es en este enorme cementerio multi-religioso. Allí están enterrados algunos de los croatas más célebres de la historia. Su puerta principal seguramente sea de las más bellas de cualquier cementerio del mundo.

El Parque Maksimir

Tampoco pudimos visitar este enorme parque de las afueras por falta de tiempo, pero si vuestro plan lo permite, quizá os interese conocerlo. Es especialmente interesante si vais con niños ya que, además de albergar un zoo, es un buen lugar para que vean ocas, peces, tortugas, árboles gigantescos y gran variedad de plantas. Los futboleros además pueden acercarse hasta el Stadion Maksimir, campo de fútbol en el que juega el Dinamo de Zagreb.

Transporte en Zagreb

La ciudad de Zagreb no es pequeña, pero se puede llegar andando a los principales puntos de interés. No obstante, si queréis coger el transporte público, el tranvía es el método de transporte por excelencia. Hay 15 líneas diurnas, pero realmente la numeración llega hasta el 17 porque no existe la número 10 ni la 16. Los billetes se pueden adquirir en cualquier kiosko y hay que validarlos una vez en el tranvía.

El servicio empieza en torno a las 4.00 de la mañana, hasta las 23.50 aproximadamente. A partir de esa hora entran en funcionamiento las líneas nocturnas, que son cuatro, 31, 32, 33 y 34, aunque algunas se realizan en autobús.

Aparte de los tranvías, están también los autobuses. Las 132 líneas diurnas conectan sobre todo Zagreb con las localidades periféricas o con la montaña de Medvedgrad.

Por último, también veréis que Zagreb cuenta con un pequeño funicular. Conecta la calle Ilica con la parte alta de la ciudad y no es que eso sea una gran altura. De hecho, hace uno de los trayectos más cortos del mundo, en concreto de 66 metros. Funciona de 6.30 a 21.00 horas todos los días.

Como hemos comentado en el post principal de Croacia, el itinerario que proponemos es con coche, por lo que entendemos que todos dispondréis de él para llegar a Zagreb y salir de ella dirigiéndoos a los siguientes puntos del recorrido y visitas cercanas de interés.

Información general de Croacia

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Split, la ciudad de Diocleciano

«En el corazón de Dalmacia»

Split es la capital de la región de Dalmacia y una de las ciudades más importantes de Croacia. Basa su economía no sólo en el turismo, del que se nutre en los últimos años, sino también en la industria naval, la viticultura y en numerosas empresas que hacen que esta ciudad sea un importante centro administrativo.

En la historia de Split no podemos pasar por alto algunos datos que dan carácter a este lugar. El centro antiguo de esta ciudad está unido al Imperio Romano. Fue fundada en el siglo IV, cuando el emperador Diocleciano, natural de esta zona, hizo construir su palacio. Lo habitó una vez se retiró de la vida política. Hoy en día es uno de los palacios romanos que mejor se conservan y la principal atracción de la ciudad.

La visita a Split constituye una de las más interesantes del recorrido por Croacia.

¿Qué ver en Split?

Split se ve relativamente rápido, con un día que estéis por allí es suficiente. Sin duda esta ciudad es el lugar ideal para perderse ya que sus calles son como interminables callejuelas de un laberinto que mezcla diferentes estilos arquitectónicos, envolviéndonos con el olor a salitre del mar. Podréis estar horas paseando sin cansaros.

A continuación os indicamos los principales puntos de interés.

El Palacio de Diocleciano

El Palacio de Diocleciano tiene una estructura con planta cuadrada, típica de la época romana. Junto con sus murallas, que en origen medían 215m de largo por 180m, hacían del monumento un lugar impenetrable.

Para acceder al interior podréis optar por varias puertas, aunque normalmente el acceso está en la Puerta Aurea, para continuar por una calle que se denomina Cardo. Mientras hacéis este camino observaréis la residencia con mármoles italianos, granito rojo, incluso esfinges egipcias. Por ello en 1979 la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad este palacio.

Lo curioso es que el antiguo Palacio de Diocleciano es una ciudad en sí misma, a partir de él se desarrolló Split. De hecho, el centro histórico es el Palacio, habiendo en su interior multitud de restaurantes donde comer. Por tanto, os recomendamos daros un paseo por sus calles. Os sorprenderéis con los distintos palacetes e iglesias. Es muy agradable.

Lo que fuera el Mausoleo de Diocleciano se convirtió después en la Catedral de San Diomo, a la que merece la pena entrar para subir al campanario y bajar a las catacumbas. Además, en el Palacio de Diocleciano aún se conserva el Templo de Júpiter, que se puede visitar con la misma entrada de la Catedral.

El Ayuntamiento

Pero en el casco histórico de Split no solo hay restos romanos. También existen edificios medievales como el Ayuntamiento que data del siglo XV, o palacios góticos y renacentistas.

El antiguo palacio del ayuntamiento de la ciudad es de estilo gótico. Se encuentra en la plaza Narodni de Split, fuera de las murallas del Palacio de Diocleciano. Es la única parte que queda de un complejo que fue destruido en 1825 y que incluía el palacio del rector, el teatro y la cárcel de la ciudad. El edificio fue renovado en el estilo neo gótico en 1890.

El paseo marítimo

El paseo marítimo de Split es conocido como Riva. Nosotras lo recorrimos un día bastante nublado de Marzo y no había mucha gente, pero en temporada alta es una zona muy animada, con gran cantidad de sitios donde sentarse a comer o tomar algo.

En esta zona se pueden además ver algunos monumentos de estilo renacentista como la plaza Republike, que se encuentra muy cerca de la iglesia románica de San Lorenzo. La plaza fue diseñada a imagen de la plaza de San Marcos de Venecia, en sustitución del jardín creado por Marmont. A su alrededor se alzan las Prokurative (procuradurías), unos edificios con soportales y elegantes fachadas anaranjadas adornadas con cabezas de leones venecianos (finales del siglo XIX-principios del XX). El flanco norte albergó un teatro, mientras que en las alas se encontraban los servicios municipales. A pesar de su aspecto grandioso, es un lugar muy tranquilo excepto en verano, cuando se celebran espectáculos al aire libre.

La playa de Split

Aunque nosotras no fuimos porque era recién entrada la primavera y hacía mucho frío, en Split hay una pequeña playita con arena, cerca del casco, la Bacvice. Según hemos leído suele haber mucha gente y es mejor alejarse un poco.

Hay algunas otras cerca, la mayoría con piedrecitas, como es habitual en gran parte de las playas de Croacia.

Transporte en Split

Split es perfectamente asequible para recorrerla andando y es como se debe hacer. Callejear por todo el centro es la mejor manera de conocer esta interesante ciudad, sin duda, de las más impactantes en vuestro viaje por Croacia.

Como hemos comentado en el post principal de Croacia, el itinerario que proponemos por el país es con coche, por lo que entendemos que todos dispondréis de él para llegar a Split y salir de ella dirigiéndoos a los siguientes puntos del recorrido y visitas cercanas de interés.

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Dubrovnik, murallas junto al mar

«La perla del Adriático»

Dubrovnik (la antigua Ragusa) es la capital del condado Dubrovnik-Neretva y uno de los lugares más bellos de Croacia. La palabra Dubrovnik significa Robledal, nombre que describe la cantidad de árboles de este tipo que existieron en la zona.

La historia de esta ciudad es larga. Fue dominada por los bizantinos, venecianos, húngaros y turcos. En 1272 fue dirigida por un gobierno aristocrático alcanzando su máximo esplendor en el comercio europeo. Uno de sus productos estrella era la plata aleada con oro, llamada glama. El declive tiene su origen cuando en 1667 un terremoto asola la ciudad. Posteriormente pasó a ser propiedad de Austria.

Dubrovnik es además uno de los lugares que mas sufrió la guerra contra Serbia. De hecho sus heridas aún no se han cerrado a pesar de los grandes esfuerzos que se realizan para que esta bella ciudad brille como lo hizo antaño. Fue bombardeada duramente en 1991, cayeron mas de 2000 bombas durante el día 6 de Diciembre. Por ello la mayoría de sus edificios y viviendas son nuevas, ya que miles de casas fueron destruidas.

Dubrovnik es un sitio precioso, parada obligatoria es vuestro viaje por el país. El único problema que tiene, como la mayoría de estos lugares, es que es sumamente turístico, sobre todo en verano. Muchos cruceros pasan además por allí. Por todo ello quizás la mejor época para la visita a esta ciudad sea en los meses de Mayo o Junio, donde puede haber menos afluencia de gente.

¿Qué ver en Dubrovnik?

Os recomendamos pasear tranquilamente por las preciosas calles de Dubrovnik e ir descubriendo poco a poco lo que depara cada maravilloso rincón.

A continuación os enumeramos los distintos puntos de interés con los que os toparéis en vuestro paseo.

La muralla de Dubrovnik

Es sin duda lo más característico de la ciudad. Dubrovnik esta rodeada por una gran muralla que alberga 16 torres ofreciéndonos una visión única del lugar. Podréis acceder a ella por la entrada situada en la zona norte, cerca de la iglesia de St. Spasa. Es un recorrido de hora y media que tan sólo os costará unos tres euros.

Las murallas datan del siglo X, aunque fueron restauradas en el siglo XVII. En total suman 1.940 metros, con un grosor de 6m. hacia tierra y 3 hacia el mar. Su altura es de 25 m.

La visita a las murallas se complementa con la de las otras fortificaciones:

  • Fortaleza de San Juan. Es el guardián de piedra del viejo puerto donde se ubican también el Acuario y el Museo Marítimo
  • Fortaleza de San Lorenzo o Lovrijenac. Ubicada sobre un acantilado de 37 metros de altura, este fuerte controlaba el acceso a la ciudad tanto por tierra como por mar

Con la fortaleza de San Lorenzo al fondo

Stradun y la Plaza Luza

Tras observar la panorámica de la ciudad desde la muralla podréis descender hacia la Puerta de Pile, erigida entre los siglos XIV y XV. Es abierta en un bastión semicircular. Por ella accederéis a una amplia calle de piedra, la Placa (también llamada Stradun), que os conducirá a la zona más aristocrática. Es la calle principal del casco antiguo de Dubrovnik y la verdadera columna vertebral de la ciudad.

Éste es el lugar en el que gobernaba la República Ragusea, la élite más aristocrática que dominó la ciudad desde 1358 hasta la entrada de Napoleón. Veréis palacios simétricos de estilo barroco que os llevarán a la Plaza Luza, la principal de la ciudad. Allí están el Palacio Sponza, notable por la columnata de su atrio y preciosas tallas de piedra. A su lado se encuentra la iglesia de San Blas o Sveti Vlaho, construida entre 1706 y 1715. Fue diseñada por el arquitecto Gropelli, quien tomó como modelo la iglesia de San Mauricio de Venezia.

Palacio de los Rectores y la Catedral

Otro de los monumentos importantes de Dubrovnik es el Palacio de los Rectores (Knežev dvor), que fue la sede del gobierno y del rector en los tiempos en que la ciudad fue una república independiente.

Además no debéis perderos la espectacular Catedral de Velika Gospa, construida en 1192. Los terremotos en 1671 y 1713 la destruyeron totalmente pero fue reconstruida por un arquitecto italiano. En el interior pueden admirarse una asunción del Vergine di Tiziano (1552) y un relicario en oro y plata de San Biaggio. También se puede visitar de noche a la luz de las velas.

Monasterios de los Franciscanos y de los Dominicos

La visita a estos dos monasterios es muy recomendable. Los claustros de ambos son muy bonitos.

La presencia de la Orden Franciscana en Dubrovnik es muy antigua y se remonta al año 1235. Al principio los monjes vivían en el viejo Convento de Santo Tomás, en el barrio de Pile, hoy desaparecido. Ya en el siglo XIV está documentado su asentamiento en su actual ubicación, en la calle Stradun.

Por su parte en el Monasterio de los Dominicos se encuentra una de las pinacotecas más importantes de Croacia. Aquí podemos admirar las obras más significativas de la escuela pictórica de Dubrovnik de los siglos XV y XVI, con lienzos de Božidarević, Hamzić y Dobričević. Una de las estrellas de la exposición es el famoso icono de la Virgen con el Niño.

La fuente de Onofrio

La Fuente de Onofrio es uno de los iconos de Dubrovnik. Con forma circular, fue construida en el siglo XV para conmemorar el término de los trabajos de construcción del nuevo acueducto que servía para dotar a la ciudad de agua desde la fuente de Riieka Dubrovacka. El agua potable y fresca sale por las bocas de las figuras esculpidas.

La playa

Aunque nosotras no fuimos, Dubrovnik cuenta con una hermosa playa, la llamada playa de Banje. Hemos leído que es muy recomendable su visita, sobre todo para descansar un poco en vuestro paseo por la ciudad e incluso, si os apetece, disfrutar de su animada vida nocturna.

Un plan imprescindible

Pero desde luego lo que es imprescindible en Dubrovnik es coger el teleférico o Cable Car. Las vistas que se obtienen desde arriba son espectaculares.

Este teleférico o Cable Car se construyó en 1969 dotando a los habitantes y visitantes de la ciudad amurallada de las mejores panorámicas de la zona. Si el día está muy despejado se pueden obtener vistas hasta 60 km a la redonda.

En los meses de Junio, Julio y Agosto el horario es amplísimo, desde las 9 de la mañana hasta las 12 de la noche. Uno de los mejores momentos para utilizar este servicio es con la puesta de sol. Las fotografías no hacen justicia al atardecer vivido, a las sensaciones de paz y belleza que ofrece este maravilloso lugar. El resto del año también está abierto aunque en los meses de invierno se cierra sobre las cinco y seis de la tarde.

Nosotras subimos en funicular y bajamos andando. Un paseo precioso que, sin duda, recomendamos.

La Fortaleza Imperial se encuentra en la cima de la colina, dominando la ciudad desde las alturas. Allí está el Museo de la Guerra de la independencia.

Excursiones

Aunque nosotras no fuimos y nos limitamos a estar por la ciudad, si tenéis tiempo según hemos leído desde Dubrovnik se pueden hacer excursiones muy recomendables. Navegar por el Adriático y explorar las islas más accesibles desde el puerto, auténticos paraísos donde reinan los colores azul y verde, es un auténtico placer. Así podréis ver la pequeña y cercana Lokrum, donde se ubica el Museo de Historia Natural, y la divertida Pag, donde el verano es tan animado que se ha ganado el apodo de “la Ibiza del Adriático”. Los paisajes de leyenda de Mljet y la colección de joyas naturales del archipiélago de las Islas Elaphiti también son fáciles de alcanzar desde Dubrovnik gracias al ferry.

Transporte en Dubrovnik

La ciudad de Dubrovnik es totalmente asequible para recorrerla andando y es como se debe hacer. Si vuestro hotel no está en el centro, como fue nuestro caso, podéis daros un paseo hasta el mismo. Las distancias tampoco son largas y los alrededores del casco antiguo son muy bonitos. De todas formas, hay autobuses que hacen estos recorridos por si preferís esta opción.

Como hemos comentado en el post principal de Croacia, el itinerario que proponemos por el país es con coche, por lo que entendemos que todos dispondréis de él para llegar a Dubrovnik y salir de ella dirigiéndoos a los siguientes puntos del recorrido y visitas cercanas de interés.

Información general de Croacia

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Croacia, a orillas del Adriático

«Conociendo Croacia»

Croacia es, para muchos, uno de los mejores destinos europeos actuales para ir en verano…y es que este país encierra una historia y un encanto impresionantes. Son muchas las visitas interesantes que allí se pueden realizar, alternando desde playas e islas preciosas, hasta pueblos e incluso ciudades con un gran aporte cultural.

En nuestro caso hicimos un «road trip» de una semana en las vacaciones de Semana Santa de 2016, durante el cual cruzamos además a Bosnia- Herzegovina. Puesto que era el mes de Marzo y nos hizo bastante frío, no fuimos a las playas e islas. El recorrido fue puramente cultural, alternando puntos de costa con sitios en el interior. No obstante, aunque nosotras no hayamos estado, al final os incluimos una lista de aquellas playas que, según hemos leído, no debéis dejar de visitar.

A continuación os resumimos el itinerario que hicimos. Es un recorrido muy completo, visitando algunos de los puntos más importantes de este asombroso país.

Lo malo del viaje es que tuvimos muy mal tiempo. En Croacia en Marzo hace todavía bastante frío…¡lo pudimos comprobar!. Aunque íbamos preparadas, fue una lástima porque hubo momentos en que no pudimos disfrutar todo lo que deberíamos. No obstante, ¡volveremos algún verano para ver más cosas de este impresionante destino y visitar aquellas que nos quedaron sin conocer!.

Dubrovnik

Desde Madrid volamos a Dubrovnik, una de las ciudades más turísticas y conocidas. Está situada en la región de Dalmacia. Esos dos primeros días del viaje fueron muy soleados, ¡los únicos de la semana en que gozamos de buena temperatura!.

Dubrovnik no solo es famosa por sus preciosas playas de piedra con un encanto inusual, sino también por poseer una oferta cultural muy atractiva. Aquellos que quieran disfrutar de un lugar plagado de elegancia, con edificios que nos trasladan a una época en la que el lujo y la ostentación eran los protagonistas, disfrutarán al máximo de esta visita.

En el siguiente enlace tenéis una descripción de los puntos de interés más importantes y de lo que podéis hacer en esta preciosa ciudad.

Split

Tras visitar Dubrovnik, subimos por la costa y nos dirigimos hacia Split, que sería nuestra siguiente parada. Un pequeño tramo de este trayecto pertenece a Bosnia-Herzegovina. En esa parte de hecho hicimos una parada, en concreto en una pequeña localidad llamada Neum. En la misma hay algunos miradores desde donde se contemplan bonitas panorámicas.

Más tarde llegamos a Split, donde pasaríamos el resto del día. Esta ciudad es el centro neurálgico de la costa dálmata, otro lugar clave en nuestro itinerario. En el siguiente enlace podéis leer sobre lo más representativo que visitar allí.

Trogir y Šibenik

Tras visitar Split nos dirigimos hacia la pequeña localidad de Trogir, un precioso pueblo medieval en la misma costa dálmata. Su diminuto casco antiguo se encuentra en una isla de apenas 1 km², conectada por dos puentes a tierras continentales en la cara norte y por otro a la Isla Čiovo, en la cara sur. Por su singular trazado urbano y por la relevancia de algunos de sus edificios barrocos y renacentistas, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997.

En Trogir os recomendamos que deis un paseo tranquilo, la verdad es que es un lugar que no os debéis perder en vuestro viaje por Croacia. Destacan la Catedral de San Lorenzo y el Castillo de Camarlengo como principales atracciones turísticas.

Después de conocer Trogir nos dirigimos hacia Šibenik, otro de los lugares que teníamos marcado en el mapa como muy interesante en la zona central de Dalmacia. Esta ciudad, mucho menos conocida y turística que otras, alberga un encanto bastante especial. Como en las demás, os recomendamos dar un paseo por todo el centro, sin horarios ni prisas.

Uno de los principales reclamos turísticos de Šibenik es la Katedrala sv. Jakova (Catedral de Santiago), declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. De estilo gótico-renacentista, fue construida entre 1431 y 1536 usando únicamente piedra. Tanto el exterior como el interior llaman la atención. Anexa a la catedral se encuentra la Plaza del Ayuntamiento, centro neurálgico de la ciudad.

Cerca de Šibenik está además el famoso Krka National Park,  conocido por su sucesión de siete cascadas. Nosotras no pudimos ir, pero hemos leído que es muy recomendable.

Zadar

Después de pasar algunas horas en Šibenik nos dirigimos hacia Zadar, donde haríamos noche. Esta ciudad se encuentra en el corazón del Adriático. Es capital del condado que lleva el mismo nombre, en el centro del país, en la región de Dalmacia. Está estratégicamente ubicada frente a las islas Ugljan y Pašman, separada de ellas por el estrecho de Zadar.

Al igual que Šibenik, Zadar es mucho menos turística que otros lugares del país. La ciudad es famosa entre otras cosas, por el llamado «Órgano Marino». Se trata de un paseo escalonado artísticamente que fue obra del arquitecto croata Nikola Basic. Fue construido con bloques de piedra blanca de la isla de Brac (con ellos fue construida asimismo la Casa Blanca de Washington).

Posee un mecanismo subterráneo con 35 tubos. Funciona cuando el aire, presionado por el agua del mar, entra por el costado de las escaleras y produce acordes. Estos bellos sonidos inundan la ronda pública a través de agujeros verticales. Este paseo está junto al núcleo medieval antiguo de la ciudad y desde él se obtienen unas bellas vistas de la isla de Ugljan.

Cerca del Órgano Marino se encuentra además el llamado «Saludo al sol». Esta superficie circular de 22 metros, está formada por más de 300 paneles solares. La energía que absorben estos paneles durante el día, la transforman en un espectáculo de luces al caer la noche. Este bello espacio también es obra de Nikola Basic y fue realizado con la idea de complementar el precioso Órgano Marino.

Otras atracciones de Zadar son la Iglesia de San Donato (considerada la iglesia prerrománica más importante de Dalmacia), la Catedral de Santa Anastasia, la Iglesia de Santa María y la Puerta de Zara (una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad).

Zagreb

La siguiente parada en nuestro interesante viaje por Croacia fue Zagreb, la capital. No llevábamos muchas expectativas, de hecho ni siquiera pensábamos visitarla en un principio, pero lo cierto es que nos sorprendió muchísimo. Zagreb es una visita obligada para entender la historia y la cultura de este país.

En el siguiente enlace, tenéis los puntos de interés que conocer en la capital croata.

Parque Nacional de los lagos de Plitvice

Tras la visita a Zagreb, nos dirigimos hacia el Parque Nacional de los lagos de Plitvice, según habíamos leído, algo espectacular e imprescindible de visitar. Por el camino, paramos en el Museo de guerra de Karlovac, en Turanj. Se encuentra a 58 km al sureste de Zagreb. Esta parte de Croacia sufrió una de las más duras batallas de la Guerra de la Ex-Yugoslavia y de la que Karlovac se convirtió en símbolo de resistencia croata del avance serbio. 

El museo se encuentra al lado de la carretera. Es gratuito y está al aire libre. En él encontraréis tanques, cañones, aviones, etc. Las casas en ruinas también pertenecen al museo, siendo la memoria de este mal recuerdo, uno de los mayores conflictos del siglo XX.

Tras la visita de este museo, que la verdad no deja indiferente, llegamos al Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. Fue una auténtica lástima porque al ser primavera y por las intensas lluvias y nieves que habían caído ese invierno, una parte del parque estaba cerrada. Muchas zonas estaban cubiertas todavía además con nieve. Las impresionantes cascadas, vistas en verano, tienen pinta de ser algo espectacular. Eso si, seguramente sea muy turístico, por lo que tened este punto en cuenta. Cuando fuimos nosotras no había apenas nadie en el parque, ¡algo bueno tenía que tener ir en pleno mes de Marzo y con un frío horrible!:).

Hay distintos caminos de madera para ver las diferentes cascadas además de zonas de lagos donde se pueden coger barcos. La visita a este parque es fundamental en vuestro viaje por Croacia. Aquí os dejamos algunas fotos que, aunque están un poco oscuras por lo nublado que estaba, dejan entrever la belleza de este impresionante lugar.

Mostar

Mostar fue la última parada de nuestro viaje. La verdad es que ya que estábamos cerca queríamos cruzar a Bosnia-Herzegovina.

Mostar es una ciudad que todos relacionamos con las cruentas Guerras Yugoslavas de principios de los 90. Su Puente Viejo, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2005, es el lugar más visitado de la ciudad y todo un símbolo de reconciliación en Bosnia-Herzegovina, pero no es su único atractivo turístico. En el siguiente enlace podéis leer sobre esta interesante ciudad.

Y tras esta visita, pusimos de nuevo rumbo a Dubrovnik para coger el vuelo de vuelta a Madrid. ¡Qué rápido se pasa siempre lo bueno!. En el camino hicimos alguna parada para observar los bellos paisajes.

Así fue nuestro viaje por Croacia y Bosnia-Herzegovina en la Semana Santa de 2016…un destino al que nos hemos prometido volver, pues queremos disfrutarlo con buen tiempo. Además, aunque el itinerario que hicimos es muy completo, nos gustaría ver más puntos de Croacia (Istria por ejemplo), de Bosnia-Herzegovina, e incluso visitar Eslovenia, de la que hemos oído es impresionante.

Las mejores playas de Croacia

Es lo que le faltó a nuestro viaje…ir a alguna playa. ¡Las veremos algún día!. Hemos leído sobre ello y aquí os dejamos una lista de las consideradas mejores playas de Croacia.

Transporte en Croacia

Croacia cuenta con nueve aeropuertos: Zagreb, Split, Pula, Rijeka, Dubrovnik, Osijek, Zadar, Losinj y Brac.  Únicamente siete de ellos son internacionales. En estos dos últimos sólo pueden aterrizar avionetas ya que su tamaño es reducido.

Existe gran frecuencia de vuelos para llegar a Croacia. Como hemos comentado, el recorrido que hicimos fue en coche, que es lo que os recomendamos. Cada vez existen más compañías de alquiler y los precios son muy asequibles. Las ciudades y pueblos están perfectamente comunicados con la amplia red de carreteras con la que cuenta el país. Para pasar a Bosnia-Herzegovina hay un control en el que os pedirán el pasaporte.

Información general de Croacia

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Cine y Literatura en Croacia

El cine croata

El origen

La historia del cine croata comenzó en octubre de 1896, cuando el actual territorio era parte todavía de Yugoslavia. En aquel año la primera proyección tuvo lugar en Zagreb. Sin embargo, no fue hasta 1906 cuando existió la primera sala de cine permanente, ubicada también en la actual capital. Para entonces, los entusiastas aficionados como Josip Karaman y Oktavijan Miletić eran los máximos protagonistas.

Poco se documentó sobre los días del Imperio Austro-Húngaro. Algunos relatos dan cuenta de «Brcko u Zagrebu», lanzada en 1917 y dirigida por Arsen Maas, como el primer largometraje croata.

La era yugoslava

Como en muchos otros países europeos, el cine era un instrumento de propaganda de vital importancia para el régimen yugoslavo. Durante esta época, algunos cineastas croatas ganaron éxito internacional. Fue el caso de Branko Marjanović, que en 1943 produjo el documental «Straža na Drini», ganador de un León de Oro en el Festival de Cine de Venecia.

En el comienzo de una nueva década, el modernismo se desarrolló en el cine croata. A partir de 1960 se registró un crecimiento exponencial de las producciones animadas en el país. Se creó la primera escuela de cine de animación croata, Zagrebačka filma crtanog škola (Escuela de Caricaturas de Zagreb).

Seguidamente el país ganó su primer Premio Óscar con el corto animado «Surogat», dirigido por un director nacido en Montenegro, Dušan Vukotic. Esta película fue la primera en romper el monopolio de Disney en los Oscar. Cambió para siempre el paisaje de la industria de la animación croata y mundial.

La crisis de los 90 y una nueva era

Después de la independencia del país, el cine croata se debilitó debido a las múltiples guerras y conflictos étnicos en la antigua Yugoslavia. Son muy pocos los esfuerzos en aquella época y, los trabajos que se hicieron, fueron recibidos negativamente por el público en general.

Sin embargo, a mediados de la década de los 90 una nueva generación de cineastas apareció en escena. Agrupados como Young Croatian Film (YCF), comenzaron a producir historias innovadoras incluyendo comedias y dramas. Vinko Bresan y Zrinko Ogresta se convirtieron en algunas de las principales figuras de una nueva era del cine en Croacia. Lograron éxito local e internacional con películas como «Mondo Bobo» (1997), «Isprani» (1995), ganador del Premio de Italia, y «Crvena prašina» (Red Dust, 1999), ganador en el Festival de Cine de Haifa.

Comenzando el nuevo milenio en el año 2000, el cine croata floreció con directores como Ognjen Sviličić y Arsen A. Ostojić.

La literatura croata

Croacia está todavía recuperándose de los conflictos vividos en el pasado. Después de varias guerras civiles, de pasar de un sistema socialista al capitalismo, varios autores reflejaron en sus obras parte del proceso que vivió este país.

Mucha de la literatura de los últimos años de Croacia nació en sus calles, retratando todo lo que sucedía allí. El poeta, blogger y autor Vlado Bulić, cuya ficción «Journey Into the Heart of Croatian Dream» (2000) causó sensación, tuvo su momento clave después de leer la colección de cuentos de Perišićs titulada «You Can Spit On The One Who’ll Ask For Us» (1999). Éste autor es, para muchos, el que pudo realmente capturar lo que estaba pasando en las calles croatas.

Recientemente en 2014, Roman Simić Bodrožić, publicó el libro «A todos nos falta algo», que reúne los cuentos de 10 autores croatas publicados desde el año 2000. Estos escritores forman una generación que vivió en carne propia el nacimiento de Croacia reflejando este proceso en su escritura.

Gastronomía croata

La gastronomía croata tiene mucha influencia de la cocina mediterránea de países como Grecia o España. Sobre todo en las áreas costeras, esta influencia se deja notar. También tiene, además, sus platos populares y tradicionales.

El aceite de oliva y el buen vino son dos ingredientes que no pueden faltar en la buena mesa croata. Además, destacan los pescados y mariscos cocinados con arroz, el rico embutido de Dalmacia, la carne de cordero, etc.

En la gastronomía croata encontramos también una fuerte influencia italiana, por ello la proliferación de pizzerías es importante en Croacia.

Al hablar de este país debemos recordar una palabra, Konoba. Es el nombre que reciben las tascas de las ciudades, donde podemos comer muy bien a un precio muy bajo.

Los platos más típicos

Los pescados

En Croacia se come bastante pescado. Debemos nombrar entre los más típicos el Porkolt, un pez siluro guisado con una salsa de pimentón roja. También podemos optar con un módico precio (depende la zonas) por una mariscada con las Prstaci, que son nuestras queridas almejas, gambas del adriático y otros lujos del mar. Pero si tenemos alto el acido úrico existen otros platos como el pescado seco, sopas de pescados con nombres impronunicables, salchicas de pescado, carpa frita, el Smudj, pez lucio con nata, y el Brodet, elaborado con arroz, una especie de paella croata.

La carne

Pero sin duda, en un país en el que predominan grandes extensiones de pastos y numerosos animales que los pueblan, el plato estrella es la carne.

El cordero es la carne más importante de la gastronomía croata. Se cocina en diferentes platos y de distintas formas: tanto al horno como a la parrilla, acompañado de patatas o verduras.

Además en las zonas interiores, hay numerosas recetas de carne que hacen honor a la cocina croata. Algunas son por ejemplo el pollo relleno asado acompañado de compota de membrillo, el pastel de carne y arroz envuelto con hojas de col y la carne de caballo, influencia italiana.

Si visitamos las ciudades de Varazdin y Cakovec debemos probar el pato hervido, emblema de los ríos transmurianos de estas urbes. Otra de las especialidades gastronómicas del país es el Krusnoj peci, un preparado de carne de pavo exquisita, regada con aceite de oliva.

La pasticada es uno de los platos más populares de la gastronomía croata. Es especialmente típico en la zona de Split. Se prepara a base de carne de ternera o buey, en un guiso con vino, especias, y verduras como la zanahoria, o frutas deshidratadas como las ciruelas. Suele acompañarse de ñoquis de patata.

El cevapi, es un plato que combina una especie de salchichas muy típicas de Croacia y bastante especiadas, normalmente con un pan esponjoso que se llama somun y mucha cebolla. También hay variantes que se sirven con arroz. Como es una receta de influencia bosnia, los países de alrededor como Grecia o Croacia lo han adaptado ligeramente a su gastronomía. La verdad que el resultado es un plato riquísimo.

Por último, el Kulen es otro de los productos de comida típica croata. Es un embutido. Se seleccionan las mejores partes del cerdo para prepararlas junto con pimentón molido, ajo y sal. Su aspecto puede recordar al chorizo, aunque el sabor es algo diferente.

Los postres

Algunos de los postres croatas más famosos, son los siguientes:

  • Atrukli ó Strukli. Si os gusta el dulce, no os podéis perder este postre típico croata. Se trata de rollitos de pasta rellenos de queso cottage, huevos y nata
  • Tarta Macarana. Es una tarta elaborada con huevos, almendras y con un poquito de licor de cerezas amargas
  • Orehnjaca. Es un hojaldre de nueces para terminar una buena comida o como merienda. Está delicioso
  • Strudel de manzana. De nuevo se deja ver la influencia de la cocina centroeuropea con este pastel de manzanas y frutos secos, que también es muy típico en países como Austria y Alemania

Croacia, el país de las mil islas

Aunque estuvimos en Croacia recién entrada la primavera y no pudimos disfrutar de sus increíbles playas e islas, realmente nos dimos cuenta de los preciosos lugares que se pueden visitar en este país.

Compartiendo frontera con Italia, Croacia es un destino muy interesante. Ofrece gran variedad de visitas recomendables, tanto si se viaja en verano como fuera de esta época.  Su popularidad ha ido aumentando en los últimos años y hoy en día hay zonas realmente turísticas. Siendo una de las seis regiones de la antigua Yugoslavia, Croacia todavía se está recuperando de las horribles guerras vividas en los 90, a partir de las cuales obtuvo su independencia. Con poco más de 4 millones de habitantes, es un país nuevo y emergente que poco a poco va creciendo.

Consideramos Croacia, un destino muy atractivo y completo para visitar, pues aparte de contar con playas maravillosas, tiene pueblos y localidades realmente bellos que sin duda os sorprenderán. La historia vivida a finales del siglo XX es también impactante. Aprenderéis durante el viaje muchísimo sobre aquella época, además de poder apreciar cómo todavía quedan bastantes vestigios de ese periodo por todo el país.

¿Qué conocemos de Croacia?

El viaje que nosotras hicimos por Croacia fue un recorrido en coche de 1 semana, incluyendo desde zonas de la costa hasta pueblos, ciudades y parques naturales preciosos. ¡En este enlace tenéis todos los detalles de nuestro road trip!:).

¿Cuándo viajar a Croacia?

Croacia cuenta con un clima variado, en su mayor parte continental y mediterráneo. Aunque el país tiene playas e islas muy bonitas, haciendo del verano una de sus mejores épocas para visitar, ir en primavera o invierno también puede ser diferente e interesante. Allí lo cierto es que hace bastante frio entre los meses de Diciembre y Abril, siendo my frecuente incluso la nieve.

¿Es necesario Visado?

No es necesario visado para viajar a Croacia, con el pasaporte o DNI es suficiente.

¿Qué moneda hay?

La moneda oficial de Croacia es la Kuna croata. Se subdivide en 100 lipas. Un euro equivale aproximadamente a 7.68 kunas croatas.

Franja Horaria

La hora en Croacia es la misma que en España.

Idioma

El croata es el idioma oficial de Croacia y el 24° idioma oficial de la Unión Europea. Las lenguas minoritarias son de uso oficial en las unidades de gobierno local donde sean utilizadas por más de un tercio de la población, o donde la legislación local así lo marque. Estos lenguajes son: el checo, el húngaro, el  italiano, el ruteno, el serbio y el eslovaco.

Curiosidades

Aquí van algunas curiosidades sobre Croacia:

  • La flor nacional de Croacia es el iris
  • Croacia es conocida como el país de las mil islas, se han contabilizado hasta 1.244 islas, islotes y peñascos, pero únicamente 60 de ellas están habitadas
  • Los croatas tuvieron su propia escritura. El glagolítico fue utilizado desde el siglo IX hasta el siglo XIX, sobre todo estuvo muy arraigado en la actual región de Kvarner
  • El anfiteatro romano de Pula es el sexto más grande del mundo y el único con sus 3 alturas conservadas
  • El perro dálmata es una raza autóctona de Croacia. El nombre procede de la provincia histórica de Dalmacia que es donde eran criados en el pasado. Así lo certifica la Federación Cinológica Internacional
  • Los habitantes de la isla de Silba, en la región de Zadar, declararon su isla como peatonal. Cansados de coches y humos decidieron que los coches ya no son bienvenidos. Para muchos esta medida significa un atractivo más para la visita y disfrute de la naturaleza y la tranquilidad
  • En el palacio de Diocleciano de Split hay una auténtica esfinge egipcia que el emperador romano Diocleciano mandó traer desde Egipto para adornar la entrada de lo que sería su mausoleo
  • El caso de vampirismo, documentado con testigos, más antiguo de Europa tuvo lugar en el interior de la región de Istria. La memoria del vampiro sigue presente como atracción turística en Kringa, la localidad donde vivió y murió
  • La ciudad de Zagreb tiene más de 200 lámparas de gas, con más de un siglo de antigüedad, aún funcionando. El farolero las enciende y apaga manualmente todos los días

Algunas otras curiosidades muy sorprendentes

El país cuenta con curiosidades realmente sorprendentes, como son las siguientes:

  • La ciudad de Djakovo es la cuna de la singular raza de caballos Lipizzaners. Estos ejemplares, criados en el reinado de los Habsburgo bajo el imperio Austrohúngaro en la actual ciudad croata de Djakovo, nacen con pelaje oscuro y adquieren una blancura nívea alrededor de los nueve años. En Djakovo, aún se mantiene la tradición de la cría y adiestramiento en escuelas especializadas para la exhibición
  • La isla de Vis se utilizó como base militar por la antigua Yugoslavia hasta 1945, manteniéndose cerrada al mundo exterior. Desde el monte Hum, la parte más alta de la isla a unos 587 m de altitud, se coordinaban importantes acciones militares y decisiones políticas y diplomáticas. En la actualidad, hay excursiones que recorren estos “lugares militares de alto secreto”
  • En la ciudad de Pazin, en el corazón de la península de Istria, se encuentra el castillo medieval, la profunda sima y la gran cueva que inspiraron a Julio Verne en su novela de Mathias Sandorf. Tal es la conexión entre la ciudad y el novelista que cada año en el mes de Junio se celebra el día de Julio Verne
  • Dicen las creencias populares que Ludbreg, al norte de Croacia, es el centro del mundo. Cuenta la leyenda que la patrona de esta localidad, Ludberga, mató al demonio clavándole una estaca tan fuerte que atravesó el mundo y en el otro lado del globo apareció Antipodravina. De ella sólo ha quedado un pequeño islote volcánico, Antípode. Anualmente en Ludbreg se celebra el Día del Centro del Mundo el 1 de Abril

Información adicional

Gastronomía croata

Referencias literarias y cinéfilas en Croacia