Mostar, heridas de guerra

«El puente más emblemático»

Mostar es una ciudad de Bosnia-Herzegovina. Es la más importante de Herzegovina, en el centro del cantón de Herzegovina-Neretva. Está situada a orillas del río Neretva y es la quinta ciudad más grande del país.

Mostar recibe el nombre por su famoso puente, el Stari Most (‘Puente Viejo’). Allá por el siglo XV no era más que un puente de madera usado por comerciantes, soldados y viajeros. Los guardianes que cobraban el pasaje eran llamados mostari. En aquella época la ciudad era simplemente un conjunto de casas en territorio otomano. Su fortificación durante el siglo XVI y el reemplazo del puente de madera por uno de piedra en 1566 la convirtieron en un importante centro administrativo de la región Herzegovina.

La visita a esta ciudad es sumamente interesante y por supuesto la recomendamos en vuestro viaje por esta zona del país.

Un poco de historia

Bosnia-Herzegovina es uno de los 6 países que formaban la antigua Yugoslavia. Tras proclamar su independencia en Marzo de 1992, el país tuvo un asedio durante más de año y medio por parte de las fuerzas yugoslavas. El Ejército Popular Yugoslavo en primer lugar bombardeó Mostar el 3 de abril de 1992. Durante la siguiente semana estableció gradualmente el control sobre una gran parte de la ciudad.

Unas semanas más tarde, en junio de 1992, hubo nuevos bombardeos. Entre los monumentos destruidos en Mostar estaban un monasterio franciscano, la catedral católica y el palacio del obispo. También una serie de instituciones seculares y la mezquita Karadžoz-bey, además de otras trece mezquitas.

La guerra también llevó a conflictos con los aliados. El puente fue destruido por unidades del Consejo Croata de Defensa, el 9 de noviembre de 1993 a las 10:15 horas. Slobodan Praljak, el comandante de las fuerzas croatas, fue juzgado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) por ordenar su destrucción y otros cargos. Praljak se suicidó en 2017 ante el TPIY que ratificaba su condena a 20 años de prisión por dicha acción y algunas más.

El Stari Most se convirtió así en un símbolo del conflicto que entre 1992 y 1995 dejó más de 200.000 muertos.

¿Qué ver en Mostar?

Hoy en día Mostar es una ciudad reconstruida, bellísima y muy turística. Os recomendamos daros un paseo tranquilo por todo el centro. Os iréis topando con los distintos puntos de interés que resumimos a continuación.

El Stari Most

Desde el fin de la guerra hasta el comienzo de las obras de reconstrucción del puente, ambos lados de la ciudad permanecieron unidos. Ello fue gracias a un puente provisional construido por ingenieros militares españoles. Estaban destinados en Bosnia-Herzegovina como parte de la misión de paz de la ONU.

Los trabajos de reconstrucción se realizaron con la colaboración de la Unesco. También participaron organizaciones de rescate del Patrimonio de la Humanidad. Un largo trabajo que se prolongó durante años, llevó a levantar según los antiguos métodos y tradiciones el nuevo puente y sus edificios aledaños. Se usaron las mismas piedras de la construcción original rescatadas del fondo del río. El 23 de julio de 2004 se reinauguró el antiguo puente obra de los turcos 500 años antes. Es un símbolo muy importante de la reconciliación nacional en Bosnia-Herzegovina. Constituye un emblema en la ciudad de Mostar.

El puente, junto al barrio circundante en la ciudad vieja de Mostar, forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde 2005.

El Stari Most está flanqueado por dos torres: Torres Helebija y Tara. La primera, utilizada como mazmorra en época otomana es hoy parte de un museo sobre la historia de la ciudad y la construcción del puente. En la segunda se puede visitar una exposición fotográfica sobre la guerra que destruyó gran parte de los Balcanes.

El casco histórico

La zona que rodea al puente, paradigma durante siglos de la convivencia pacífica entre diferentes comunidades (musulmanes, judíos, católicos y ortodoxos), alberga una variopinta muestra de estilos arquitectónicos. Entre ellos sobresalen las “casas turcas” construidas en el periodo otomano, como la Casa Biscevica (Biscevica Kuca), de 1635, o la Casa Muslibegovic, en manos de la misma familia desde 1750.

Dándoos una vuelta por las calles empedradas de Mostar y curioseando entre los cafés y las tiendas de artesanías veréis que aún se respira un gran aroma turco en el ambiente. Recorriendo la orilla este del río Neretva se encuentra el barrio musulmán y quizá la zona con más encanto de la ciudad, en las inmediaciones del Stari Most. Allí, un montón de puestos y comercios a modo de bazar árabe ofrecen souvenirs y dulces típicos.

Las mezquitas

La región de Herzegovina está repleta de mezquitas. En Mostar destacan dos por encima de todas. Quizá la más bella e importante es la Mezquita Karadjoz-Bey, construida originalmente por el célebre Mimar Sinan en 1557. Como tantos otros edificios del país, tuvo que ser reconstruida casi por completo tras la guerra yugoslava. Su magnífica cúpula y su altísimo minarete, así como su bello interior, la convierten en una visita imprescindible. Algo más pequeña es la Mezquita Koski Mehmed Pasha, ubicada muy cerca del puente y cuya construcción original se remontaba a 1618.

Transporte

La ciudad de Mostar es perfectamente asequible para recorrerla andando y es como se debe hacer. De esta manera, entenderéis el encanto y ambiente de este interesante lugar.

Información general de Bosnia-Herzegovina

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