Meknes, la Versalles de Marruecos

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“La ciudad imperial más desconocida”

Meknes (o también llamada Mequinez) fue otro de los puntos que visitamos en nuestro segundo viaje por el fascinante país de Marruecos, en las Navidades de 2019. No teníamos muchas referencias de esta ciudad, que resultó ser una gran sorpresa. Mucho menos turística que los otros núcleos imperiales (Fez, Marrakech y Rabat), esta visita se puede realizar con algo más de tranquilidad, pudiendo disfrutar con calma de cada uno de sus interesantes e históricos rincones….y es que no debemos engañarnos, Marruecos es increíble pero resulta una “auténtica revolución de los sentidos”, con sitios demasiado masificados. En este contexto Meknes está algo menos concurrida que otros lugares y es precisamente ése uno de sus atractivos.

Meknes está situada justo en el centro de Marruecos, en una meseta a los pies del Atlas. Está rodeada de campos de cultivo, siendo los productos agrícolas una de las bases de la economía de la ciudad. Curiosamente, en esta región se produce la mayor cantidad de vino de Marruecos, algo que ya sorprende por sí mismo, ya que los musulmanes tienen prohibido beber alcohol.

Durante el reinado de Moulay Ismail, fue la capital del país y se construyeron palacios y murallas de lujo. Es por ello por lo que es considerada la “Versalles” de Marruecos.

En nuestro caso estuvimos solamente un día en Meknes, pero lo cierto es que nos pareció sumamente atrayente e interesante, por lo que desde luego recomendamos su visita en vuestro recorrido por este impresionante país.

¿Qué ver en Meknes?

El tiempo de estancia en cada ciudad marroquí depende mucho de cada uno y de cuál sea vuestro plan, es algo ciertamente personal. Son lugares para pasear, disfrutando de su imponente cultura. En nuestro caso, Meknes fue la última ciudad imperial que visitamos, tras haber estado en distintos puntos del país, por lo que por ejemplo toda la zona de la Medina la recorrimos algo más rápido. En realidad todas estas ciudades tienen muchos puntos en común. Desde luego un par de días puede ser una buena recomendación de tiempo para visitar Meknes, pues como veréis además se pueden hacer excursiones interesantes desde allí.

Los puntos que no os debéis perder en esta interesante ciudad imperial son los siguientes.

Puerta Bab El Mansour

Aunque Marruecos está llena de puertas imperiales, ésta es, sin duda, una de las que más nos han impactado. Es la más grande del país y el símbolo de Meknes. Fue construida en 1732. Se considera una de las construcciones más hermosas realizadas durante el gobierno de Mulay Ismail, y es la puerta más grande de Marruecos y África del Norte. Se cree heredó el nombre del esclavo cristiano que la diseñó. Mide unos 16 metros de alto y está rematada por un arco de herradura apuntado. La decoración es de mosaicos, en su mayoría verdes, y motivos entrelazados.

Puerta Bab El Mansour

Puerta Bab El Mansour

Plaza el-Hedim

Es la plaza principal de Meknes, ubicada muy cerca de la Puerta Bab El Mansour. La Plaza de El-Hedim es un lugar bullicioso y pintoresco que es imposible pasar por alto en la visita a Meknes. Está situada entre la ciudad vieja y la parte imperial y, al igual que otra de las plazas famosas de Marruecos, suele estar más concurrida al atardecer. Los turistas se mezclan con los vecinos de la ciudad que tratan de vender todo tipo de artículos, o simplemente muestran sus habilidades. Encontraréis muchos vendedores ambulantes de todo tipo de objetos, puestos de frutas y especias, tiendas de tejidos, babuchas, alfombras, etc.

Plaza de El-Hedim

Plaza de El-Hedim

Museo Dar Jamai

El Museo Dar Jamai, ubicado en un impresionante palacio con vistas a la plaza el-Hedim, es otra de las atracciones de Mekness.

El Palacio Dar Jamai se encuentra en el límite de la plaza El Hedim y Medina. Fue construido en el siglo XIX por el visir Mokhtar Ben Larbi Jamai. Este hermoso monumento se transformó en museo a partir de 1920 bajo el nombre de “Museo de las artes indígenas”, y luego pasó a llamarse “Museo Dar Jamai”. Al visitarlo os daréis cuenta del lujo que disfrutaba el visir. El museo Dar Jamai consta de las siguientes salas de exhibición: la sala de cerámica de Fes Tafilalet, la sala de cerámica de Meknes-Fez, la sala de madera pintada y tallada, el patio central (los trajes tradicionales, bordados, colecciones de joyas urbanas y rurales), el baño árabe (con objetos habituales utilizados en el hammam), la sala de herrería, la cerámica Zerhoun y la sala de cerámica, el comedor, la sala de tejido textil, la habitación de la novia, el Qobbat en el primer piso (salón ceremonial según la tradición de Makhzen) y la sala reservada para las armas.

Medersa Bou Inania

La madraza Bou Inania, que posee el mismo nombre que la madraza que se encuentra en la ciudad de Fez, fue edificada por el sultán meriní Abu El Hassan en 1350. No obstante, esta auténtica joya de la arquitectura marroquí no fue terminada hasta el año 1358, fecha en la que el hijo de Abu El Hassan, Abu Inan, concluyó las obras y le puso su mismo nombre a uno de los más significativos monumentos de Meknes.

La Medina

Como en muchos lugares de Marruecos, Meknes también tiene su Medina. Perderse por sus estrechas callejuelas repletas de animados zocos es toda una experiencia. Al ser menos turística que otras ciudades imperiales, no resulta tan agobiante y podréis disfrutar de los mercados con más tranquilidad.

Alrededores de la Medina de Meknes

Lugares religiosos

En Meknes, una ciudad rica en historia y cultura, se pueden encontrar numerosos monumentos religiosos que reflejan la importancia del islam en la región. Algunos de los monumentos religiosos destacados son los siguientes:

  • Mausoleo de Moulay Ismail. Este mausoleo, construido por Ahmed Eddahbi, se encuentra en la medina de Meknes. Es el lugar de descanso final de uno de los sultanes más famosos de Marruecos, Moulay Ismail. El acceso al interior del mausoleo puede estar restringido para los no musulmanes, pero los patios y las elegantes habitaciones decoradas con azulejos zellij y yeserías son dignos de admiración.
  • Mezquita Nejjarine. Esta mezquita, construida en el siglo X, se encuentra en el centro de la medina de Meknes. Es un lugar sagrado donde los fieles se congregan para realizar sus oraciones y buscar la guía espiritual.
  • La Gran Mezquita. Fundada posiblemente en el siglo XI por los almorávides, esta mezquita destaca por su arquitectura impresionante. Con 11 puertas y 143 arcos, su estructura y bellos tejados esculpidos son un testimonio de la habilidad artesanal de la época.
La Gran Mezquita

La Gran Mezquita de Meknes

  • Mezquita Jamai Roua. Esta mezquita fue construida en 1790 por Sidi Mohamed Ben Abdellah. Es un lugar de culto importante en Meknes y refleja la arquitectura típica de la época en la que se construyó.
  • Mausoleo Sheikh Kamel: Construido por Sidi Mohamed Ben Abdellah, este mausoleo alberga la tumba de El Hadi Benaissa, fundador de la hermandad “Aissaúas”. Es un lugar de peregrinación para aquellos que siguen esta hermandad y buscan la conexión espiritual.

Estos monumentos religiosos en Meknes son ejemplos impresionantes de la arquitectura islámica y la importancia cultural y religiosa de la ciudad. Visitar estos lugares permite sumergirse en la rica historia de Meknes y apreciar la belleza y la devoción que se encuentran en cada rincón de la ciudad.

Otros lugares de interés en Meknes

Además de todo lo anterior, algunos lugares más de interés que ver en Meknes son los siguientes:

  • Prisión de Qara. La prisión de Qara es una vasta cárcel subterránea construida a finales del siglo XVII o principios del XVIII. Es un lugar en donde el vacío que guarda entre sus muros produce una sensación difícil de olvidar. Se trata de una cárcel gigante, que según cuenta la leyenda, fue obra de un preso portugués al que el sultán Mulay Ismail, le prometió la libertad a cambio de construir este lugar para 40.000 personas.
  • Palacio de Dar El Makhzen. Este palacio fue la residencia oficial del poderoso sultán Moulay Ismail, durante su reinado entre 1672 y 1727. Aunque no se puede entrar en su interior, merece la pena acercarse andando o en taxi para ver las fantásticas puertas y las enormes dimensiones de este complejo, conocido como el «Versalles marroquí».
  • Caballerizas reales. Alejadas del centro se encuentran las caballerizas reales. Son unos establos que fueron construidos por el sultán Mulay Ismail para albergar a una gran cantidad de caballos reales. Hoy en día están un poco en ruinas, pero si tenéis tiempo, os recomendamos dar un paseo y visitarlas. Cerca se encuentra el estanque Swani, un lugar estupendo para relajarse y olvidarse del bullicio de la medina a la paz que se respira en este paraje. Desde su creación, este estanque almacena el agua para la ciudad pero aún hoy en día se desconoce de dónde viene porque, según la gente del pueblo, las entradas acuíferas están ocultas. En esta zona también se encuentran los graneros reales.
Estanque Swani

Estanque Swani

Visitas cercanas

Cerca de Meknes también hay algunos puntos interesantes que visitar. Los más conocidos son Volubilis y Mulay Idrís. En nuestro caso pudimos acercarnos a ver el primero y por supuesto recomendamos esta excursión.

Volubilis es uno de los yacimientos romanos mejor conservados del norte de África e incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de Unesco. Fundada por los cartagineses en el siglo III a.C., y ocupada posteriormente por los romanos, este enorme complejo esconde varias joyas del pasado que no os podéis perder. Para llegar hay distintas opciones, nosotras optamos por el taxi. Nuestra recomendación es que vayáis con tiempo para esta visita, es sumamente interesante. Aquí os dejamos unas fotos de nuestro paso por Volubilis.

Volubilis

Mulay Idrís, ubicado en lo alto de una colina rocosa a tan solo 4 km de Volubilis, es famoso por albergar el santuario de Idrís I, descendiente directo del profeta Mahoma. Constituye un lugar sagrado e importante centro de peregrinaje para los musulmanes. Nosotras no tuvimos tiempo para ir, pero hemos leído que merece mucho la pena.

Planes imprescindibles

Una de las cosas que no os podéis perder en Meknes es disfrutar de un Hammam, o baño árabe. En realidad en cualquier ciudad marroquí se puede hacer, pero al ser Meknes algo menos turística que otras, este tipo de experiencia será más auténtica. A nosotras nos encantó, fue una vivencia magnífica. Asistimos además a un proceso de exfoliación de la piel, de lo más natural y tradicional. Estupendo.

Transporte en Meknes

Meknes está situado a 70 km al oeste de Fez. Para llegar, una de las opciones más cómodas es el tren, como hicimos nosotras. Tarda unos 40 minutos y tiene un precio de unos 3 euros. Estos trenes que acostumbran a salir cada hora os dejarán en la estación Meknes Al Amir, situada a unos 2 kilómetros del centro histórico y donde podréis coger un taxi por unos 10 dirhams para llegar al hotel.

Salvo para algunos puntos, como Volubilis y Mulay Idrís, para los que tendréis que coger un taxi, al resto de atracciones se puede llegar caminando y por supuesto es lo que recomendamos. Las ciudades marroquíes tienen un encanto muy especial y hay que disfrutar de cada rincón, sin horarios ni prisas. Es la mejor manera de adentrarse en la impresionante cultura de este impactante país.

Información general de Marruecos

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