Las visitas en Sofía, la capital de Bulgaria

«Una mezcla cultural única»

Bulgaria es uno de los países que tenemos pendientes de recorrer y, desde luego, este post sobre las visitas en Sofía nos anima a hacerlo. Hace algunos años, en Febrero de 2019, tuvimos la oportunidad por motivos laborales de pasar un par de días en la capital de Bulgaria…y lo cierto es que nos impresionó mucho. Aunque pudimos hacernos una idea de la ciudad, nos faltaron puntos por visitar y es que el tiempo libre en este tipo de viajes da para lo que da.

Sofía no es una ciudad todavía muy explotada ni está excesivamente inundada por el turismo, aunque en los últimos años ha ido cogiendo cierto protagonismo. La mayoría de los visitantes aterrizan allí para comenzar su recorrido por el país, por lo que si que le dedican algo de tiempo a conocerla. Uno de sus mayores atractivos es la mezcla cultural que la caracteriza. Con todavía una imponente influencia rusa y bastantes toques soviéticos y comunistas, uno se sorprende al recorrer sus calles…y es que Sofía es auténtica. Veréis tiendas antiguas y decadentes, típicas de los años 70 en España, y a pocos metros edificios modernos y enormes, en anchas calles con tiendas de diseñadores internacionales….un contraste sin duda sumamente impactante a la vez que atractivo.

Consideramos Sofía, la todavía muy desconocida capital de Bulgaria, una visita muy interesante en Europa, una ciudad por descubrir y que tiene mucho que ofrecer. 

¿Qué ver en Sofía?

Como hemos comentado al principio, nosotras solamente estuvimos un par de días en la capital de Bulgaria, que es lo mínimo que recomendamos para poder visitar todo con tranquilidad. En los siguientes apartados os detallamos las visitas en Sofía, las imprescindibles que no os podéis perder en esta polifacética ciudad. Veréis que algunas fotos están algo oscuras (era invierno y el tiempo estuvo mayoritariamente nublado), pero hemos incluido también algunas tomadas por nuestra amiga Patricia en su recorrido por el país, en Agosto de 2023. ¡Notaréis cierto contraste!:). 

La Catedral de Alejandro Nevski 

Comenzando con las visitas en Sofía, lo primero que recomendamos es la Catedral de San Alejandro Nevski, que es la sede del Patriarcado de Bulgaria y una de las sesenta catedrales cristianas más grandes del mundo. Forma parte también de las diez catedrales ortodoxas más grandes. Es el símbolo de Sofía y principal atracción turística de la ciudad. Mide 72 metros de largo, 42 metros de ancho y 52 metros de alto, tiene una superficie de 3170 m² y capacidad para 10 000 personas. Es la segunda catedral más grande de los Balcanes, después del todavía no acabado templo de San Sava en Belgrado, Serbia. La iglesia fue proclamada monumento de la cultura en 1924. Está dedicada a Alejandro Nevski, santo de la iglesia ortodoxa. 

La verdad es que el edificio impresiona, es grandioso. Os recomendamos por supuesto que entréis y dediquéis un tiempo a visitar su interior. Aquí os dejamos algunas fotos.

Catedral de San Alejandro Nevski

Fachada de la Catedral

La Catedral de Sveta-Nedelya

Siguiendo con las catedrales, otra que no os podéis perder en vuestro recorrido por Sofía es la Catedral de Sveta-Nedelya (también llamada de Santo Domingo). Es una de las catedrales que la Iglesia Ortodoxa Búlgara posee en la capital de Bulgaria y que se encuentra situada bajo la autoridad directa de la diócesis de Sofía.

Aunque se trata de un monumento cuyos inicios datan posiblemente del siglo X (Sveta Nedelya fue originalmente, por esa época, una iglesia edificada con piedra y madera), es un templo que ha padecido frecuentes daños con el transcurrir de los siglos, habiendo sido destruido en varias ocasiones para ser nuevamente reconstruido después.

Esta catedral no es tan impactante como la anterior, pero desde luego la recomendamos en la lista de las visitas en Sofía. 

Catedral de Sveta-Nedelya

La Mezquita Banya Bashi

Como no hay dos sin tres, el siguiente punto marcado en el mapa de las visitas en Sofía es de nuevo un edificio religioso. Se trata de la Mezquita Banya Bashi.

La Mezquita de Banya Bashi se encuentra en el centro de Sofía, justo enfrente del Mercado Central. El templo fue construido a finales del siglo XVI durante el período de dominación otomana, lo que la hace una de las mezquitas más antiguas de Europa. El edificio fue levantado sobre unos baños termales y, de hecho aun en la actualidad el vapor de agua se filtra al exterior por algunos respiraderos que hay en los muros del edificio. El templo es famoso por su gran cúpula (de 15 metros de diámetro) y por su minarete que puede ser visto desde algunas calles próximas. En la actualidad la Mezquita de Banya Bashi es la única mezquita que sigue abierta al culto islámico en Sofía debido no sólo a las coacciones de algunos grupos radicales que han presionado para cerrar al culto la mezquita (y prohibir la apertura de otras nuevas) sino también a las protestas de los vecinos mosqueados por el ruido de los altavoces a las horas de llamar al rezo. La mezquita sirve a una comunidad islámica de unos 10.000 fieles en Sofía y en su interior caben unas 700 personas. 

Mezquita Banya Bashi

La Iglesia Rusa

No queremos que penséis que Sofía solamente tiene monumentos religiosos que visitar (si seguís leyendo el post ya os daréis cuenta de que no), pero es cierto que son protagonistas en esta ciudad. La Iglesia de San Nicolás (conocida comúnmente como la Iglesia Rusa) es otro ejemplo de la cultura religiosa del país y por supuesto una de las que también encabezan la lista de visitas en Sofía. 

Construida en 1912 por trabajadores rusos emigrados a Bulgaria, se levantó para ser la iglesia de la comunidad rusa de Sofía. Hoy en día la Iglesia de San Nicolás es una de las iglesias ortodoxas más bellas de la capital. El templo se encuentra en el centro de la ciudad, en la confluencia de la calle Benkovski con el concurrido bulevar Tzar Osvboditel.

Con un estilo inspirado en las iglesias rusas del siglo XVII, destacan las cinco cúpulas exteriores revestidas de oro. Su interior está decorado con pinturas e iconos.

La Iglesia de San Nicolás

La Iglesia de Boyana

La iglesia de Boyana es una iglesia ortodoxa búlgara medieval situada en las afueras de Sofía, en el barrio de Boyana, al pie del macizo de Vitosha. El monumento fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979.​

El edificio, de dos pisos, está formado por tres alas. El ala este fue construida a finales del siglo X o principios del siglo XI. En el siglo XIII, durante el Segundo Imperio búlgaro, se añadió el ala central. La iglesia se completó con el ala oeste a mediados del siglo XIX. Un total de 89 escenas con 240 imágenes humanas están pintadas en la pared de la iglesia.

La Sinagoga de Sofía

Y como no, después de hablaros de todos los posibles edificios religiosos, faltaba una sinagoga…y por supuesto Sofía cuenta con la suya. La Sinagoga de Sofía es la tercera más grande de Europa y fue construida para el culto de la comunidad judía de la capital búlgara a comienzos del siglo XX. El estilo de su arquitectura es neorárabe con elementos de arquitectura veneciana en la fachada. Aunque nosotras no entramos, dicen que el interior es espectacular, por lo que no dudéis en visitarlo y apuntarlo como otra más de las recomendadas visitas en Sofía. 

El Teatro Nacional Iván Vazov

Ya saliendo de los edificios religiosos, os comentamos otros puntos que visitar. Uno de ellos es sin duda el Teatro Nacional Iván Vazov. Constituye uno de los principales centros culturales de la capital de Bulgaria. El nombre del teatro es un homenaje al poeta, novelista y dramaturgo búlgaro Iván Vazov, considerado como uno de los mejores escritores en lengua búlgara.

Modelo del arte neoclásico, este singular edificio presenta una columnata cuyos capiteles soportan un friso con motivos mitológicos. La diosa Nike doblemente presente en las esculturas que rematan los laterales y las dos torres que coronan el edificio son algunos de los rasgos distintivos del Teatro Nacional Iván Vazov, una de las joyas del arte búlgaro. La cartelera de espectáculos de Sofía siempre tiene un lugar especialmente distinguido para las obras que se representan en el Vazov.

Teatro Nacional Iván Vazov

El Yacimiento arqueológico de Serdica

El yacimiento arqueológico más importante de la antigua ciudad de Serdica se encuentra en los alrededores del metro Serdika. Hay zonas acristaladas y otras descubiertas. La entrada es gratuita y por supuesto, aunque no es de lo más impactante de la ciudad, la incluimos como recomendación de las visitas en Sofía. 

Yacimiento arqueológico de Serdica

La Estatua de Santa Sofía

La estatua de Santa Sofía se encuentra en el centro histórico de la ciudad, muy cerca de las ruinas romanas de Serdica y situada en una de las intersecciones más concurridas. La estatua se colocó en un pedestal a mas de 20 metros de altura en el año 2000 en el mismo lugar que ocupaba anteriormente una estatua de Lenin. Representa a Atenea, diosa de la Sabiduría, ostentando los 3 símbolos: la sabiduría (el búho), el poder (la corona) y la eternidad (la corona de laurel).

Estatua de Santa Sofía

El Boulevard Vitosha

Como toda ciudad que se preste, Sofía también cuenta con su «calle de las tiendas y terrazas», que no es otra que Vitosha. La calle o boulevard Vitosha viene a considerarse como el centro de la ciudad. Es la principal calle comercial de Sofía y por ello es uno de los lugares con más actividad de la capital y más concurridos por los sofiotas. La avenida es un recorrido semipeatonal que se extiende desde la plaza de Sveta Nedelya hasta la plaza en la que se encuentra el Palacio de Cultura. Paseando por esta calle se puede ver el incipiente postureo que se deja ver por las terrazas de las cafeterías y en donde las tiendas carasoutlets y boutiques de marcas internacionales se han ido estableciendo en los últimos años, sustituyendo a los comercios y tiendas tradicionales de toda la vida.

Las calles aledañas a la avenida son zonas residenciales aunque se pueden encontrar algunos edificios y rincones que pueden llegar a despertar nuestro interés. A nosotras nos gusta mucho el arte urbano y encontramos algunas pinturas que nos llamaron la atención.

Ni que decir tiene que si viajamos ajustando el presupuesto, en esta zona los restaurantes, cafeterías o sitios para tomar algo son más caros que en otros distritos aunque nunca está de más darse una vuelta porque seguro que siempre se puede descubrir algo nuevo o que nos sorprenda.

Calles del centro de Sofía

La Plaza de la Independencia (El Largo)

También conocida como El Largo, es una de las plazas principales de Sofía. Alberga distintos edificios de entidad, como el Palacio Presidencial, la Asamblea Nacional de Bulgaria o el Consejo de Ministros. El boulevard donde se encuentra se llama Osvoboditel.

La Asamblea Nacional es el parlamento de Bulgaria. Construida en tres etapas de 1884 a 1928, la Asamblea Nacional de Bulgaria responde a un estilo neo-renacentista y fue una creación del arquitecto vienés Yovanovich, el mismo que erigió también el parlamento serbio. Su lema, «la unión hace la fuerza», figura esculpido sobre la puerta principal.

El parlamento búlgaro es uno de los escasos parlamentos unicamerales de un Estado soberano, junto a casos como los de Dinamarca, Portugal, Grecia, Croacia o Nueva Zelanda. La Asamblea Nacional es por lo tanto la única cámara representativa de la voluntad popular, y el único órgano legislativo de Bulgaria. Sus doscientos cuarenta diputados son elegidos cada cuatro años en circunscripciones plurinominales.

La Asamblea Nacional de Bulgaria

Los Baños Centrales

Siguiendo con las visitas en Sofía, tenemos la Casa de los Baños o los Baños Centrales de Sofía. Fueron construidos en 1906 en donde se encontraban unos antiguos baños turcos. El edificio está construido en estilo Secesión, integrando elementos ornamentales típicamente búlgaros, bizantinos y ortodoxos. El interior comprende unas piscinas cubiertas y varias salas para tratamientos corporales.

Desde su inauguración, los Baños estuvieron en funcionamiento hasta 1986, año en el que las instalaciones fueron cerradas dado su mal estado y abandono que presentaban. De hecho, el cobre que recubría las tres cúpulas (la de la torre principal y las de las torres laterales) que coronaban el edificio fue robado a finales de los años 80 para vender el metal en el mercado negro.

El edificio se encuentra en el centro de la ciudad, justo enfrente de la mezquita de Banya Bashi y a un paso de los bloques de edificios administrativos del centro de la capital. La construcción está en proceso de restauración y una vez esté finalizada está planeado hacer allí el Museo Histórico de Sofía. En los exteriores, por el contrario, siguen manando las aguas termales que abastecían las piscinas del balneario. Existen una serie de fuentes a las que los vecinos van a llenar sus garrafas de agua, por lo que es un lugar perfecto de parada para beber si estáis paseando por el centro de Sofía.

Los Baños Centrales de Sofía

El Mercado Central de Sofía

Otro de los puntos a incluir en las visitas en Sofía es el Mercado Central, un mercado cubierto en el centro la ciudad, en el Boulevard María Luisa. Fue inaugurado en 1911 y es hoy en día un importante centro comercial. La construcción del edificio, que se extiende por más de 3.200 m², se inició en 1909 partiendo del diseño del arquitecto Naum Torbov que fue el seleccionado para la obra en 1907. Tardó dos años en completarse. Hasta finales de la década de 1940 el municipio de Sofía permitió unas 170 tiendas y puestos en el Mercado Central de Sofía.

Las rentas y la calidad de los productos estaban estrictamente regulados. El interior del edificio del mercado se modificó significativamente después de la década de 1950 y el mercado se cerró en 1988 con el fin de reconstruirlo y modernizarlo. Fue una vez más abierto en el año 2000.

Mercado Central de Sofía

Los museos

Además de todo lo anterior, en Sofía se pueden visitar museos muy interesantes, como la Galería Nacional, el Museo de Arte Socialista o el Museo Arqueológico. Todo depende del tiempo que vayáis a estar en la capital de Bulgaria. Si solo es un día o dos, nuestra recomendación es que os centréis más en visitar los exteriores y disfrutéis del ambiente de la ciudad. Si tenéis más tiempo, por supuesto la visita a alguno de los museos puede ser interesante. 

Los parques

Finalmente, terminamos la lista de visitas en Sofía con los parques…y es que aquí somos muy amantes de los espacios verdes. Sofía tiene preciosos pulmones verdes que son perfectos para una parada en vuestro recorrido. Hay muchos y de distintas clases, pero si tenemos que seleccionar 5, según muchos son los siguientes: Parque del Sur, Parque de los Médicos, Parque Zaimov, Parque de la Academia Militar y Parque de la Libertad. Cerca del Parque de los Médicos se encuentra la Biblioteca Nacional de Bulgaria (conocida como la Biblioteca Nacional de San Cirilo y San Metodio). 

Biblioteca Nacional de Bulgaria

Los parques de Sofía en general son tranquilos. Según paseéis veréis los típicos puestos de maíz o ancianas vendiendo guevretsi (unas rosquillas de pan buenísimas). También hay artistas o estudiantes de arte dibujando, músicos tocando, amigos charlando, niños jugando…no os faltará gente pero desde luego el ambiente es relajante y perfecto para descansar en vuestro periplo por Sofía. 

En los parques de Sofía

¿Dónde comer en Sofía?

Como en toda la zona de los Balcanes, en Bulgaria también se come muy bien. Veréis que hay muchos restaurantes de comida típica y es que la gastronomía búlgara es sin duda un punto fuerte del país. 

Comida típica búlgara

Como hemos comentado, nosotras estuvimos muy poquito tiempo en Sofía y nuestro viaje era por motivos laborales. Sin embargo, si tenemos que dar una recomendación gastronómica es la del restaurante ruso Arbat. Nos encantó, no solo la comida sino también las vistas…desde el ventanal teníamos una panorámica preciosa de la Iglesia de San Nicolás. Aquí os dejamos una foto que lo dice todo…¡simplemente espectacular y muy recomendable!. 

En el restaurante ruso Arbat

Transporte en Sofía

El centro de Sofía es manejable para recorrerlo andando y por supuesto es lo que os recomendamos. Como siempre decimos está muy bien la opción del free tour para conocer rápidamente lo más importante. Para algún punto, como por ejemplo la iglesia de Boyana que está más alejada, si será necesario que cojáis transporte público y no tendréis problema, porque la capital de Bulgaria cuenta con una red de transporte público bastante eficaz.

La Compañía de Transporte Público de Sofía gestiona cerca de 250 líneas de autobús, trolebús, tranvía y el metro de la ciudad. El metro de Sofía es bastante moderno. Comenzó a funcionar en 1998 tras la inauguración de la línea 1 que cruza la ciudad de Noroeste a Sudoeste (desde la estación Obelya a Tsarigradsko). Recientemente se inauguró la línea 2 que cruza la ciudad de Norte a Sur. Una tercera línea está en proyecto.

Sofía cuenta con aeropuerto, que es el principal de Bulgaria. Si vuestra idea es hacer un recorrido por el país, allí mismo podréis coger el coche de alquiler. En la propia ciudad de Sofía también hay distintas oficinas.

Información general de Bulgaria

Cine y Literatura en Bulgaria

No conocemos mucho sobre el cine y la literatura en Bulgaria. A diferencia de otros países europeos, estas dos artes no son tan famosas como en otras partes del viejo continente. A continuación os comentamos un poco sobre el cine y la literatura en Bulgaria.

El cine búlgaro

Los inicios

Comenzando a hablar sobre cine y literatura en Bulgaria, si empezamos por el primero podemos decir que, como muchos países europeos, la industria del cine en esta pequeña nación balcánica se inicia a comienzos del siglo XX. Pocos años después de la histórica proyección de los hermanos Lumiere en el Gran Café de París, los primeros teatros de proyección ambulantes comenzaron a popularizarse en Bulgaria. En 1908 la primera sala de cine abrió sus puertas.

En este periodo inicial destacaron producciones de directores y escritores aficionados, con apoyo de un selecto grupo de intelectuales. Como en otros países, las historias llevadas a la pantalla grande fueron en su mayoría basadas en la literatura popular del momento. Los actores tenían experiencia únicamente sobre las tablas de los teatros del país. Esta época, comprendida hasta la mitad de los años 30, vio surgir a pioneros del cine búlgaro como son Vassil Gendov, Boris Grejov, Alexander Vazov, Petar Stoychev y  Vassil Bakardjiev.

Vassil Gendov, uno de los pioneros del cine búlgaro

Las cosas marcharon prácticamente igual hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando el país quedó bajo el dominio comunista. Se nacionalizaron las compañías para servir de trampolín a la nueva ideología del estado. La industria del cine, a pesar de estar marcada por la fuerte restricción y censura de sus producciones, disfrutó de una sustancial inyección de dinero que permitió profesionalizar a sus miembros en poco tiempo.

La era soviética

Durante la era soviética, entre 1945 y 1990, los argumentos más frecuentes en el cine búlgaro eran los dramas sociales del desplazamiento del campo a las ciudades, el existencialismo y el romance. Durante este tiempo también surgió un importante movimiento de cine animado.

Con la caída del Muro de Berlín y el bloque soviético, se dio vía libre a la consolidación de empresas privadas de producción y grabación. No obstante, el presupuesto estatal destinado al apoyo a la industria disminuyó considerablemente.

La década de los 90

No fue hasta 1991 cuando llegaron los cambios importantes. Nuevas empresas como Boyana (películas), Vreme (documentales), y Sofia (animación) comenzaron a producir de manera independiente tratando de mantener la industria a flote. A pesar de la difícil situación, los primeros filmes independientes vieron la luz en 1992 con proyectos como «Balas del Paraíso» (Kurshum za raya) de Sergei Komitski, y «El Colegio» (Kolezhat) de Ralitsa Dimitrova.

Durante la década de los noventa, directores como Ilian Simeonov, Hristian Notchev («La Frontera», 1994) y el veterano Georgi Dyulgerov  («Chernata Lyastovitsa», 1997) tuvieron como argumento principal en sus películas las agudas críticas al fracasado régimen comunista y su modo de vida. Estas cintas fueron duramente criticadas por la prensa especializada por su “insuficiencia actoral”.

Sin embargo mejores producciones llegaron en los diez años siguientes con directores como Iván Pavlov con «Starting from Scratch» (Vsichko ot nula, 1996), Stanimir Trifonov con «Batalla de Lobos» (Hayka za valtsi, 2000), Iglika Triffonova con «Carta a América» (Pismo do America, 2000.), e Iván Nichev (quizá el director referente y  más prolífico del país desde la década de los 70) con «Después del Fin del Mundo» (Sled kraya na sveta, 1998).

Escena de la película «Carta a América»

Iván Nichev

En la historiografía del séptimo arte búlgaros de siglo XX debemos destacar además a tres cineastas más: Metodi Andónov, Vulo Rádev y Ránguel Vulchánov. Este último fue votado votado como el mejor director de cine búlgaro del siglo XX. Es, además, miembro de la Academia de Cine Europea.

Siglo XXI

A partir del 2000 varias producciones búlgaras empezaron a ganar premios en festivales como el Gran Premio de Sarajevo en 2004 para Zornitza Sophia con «Mila de Marte» (Mila ot Mars, 2004). En 2005 la joven actriz Vessela Kazakova recibió el Premio a Mejor Actriz en Moscú por «Ojos Robados» (Otkradnati ochi, 2004), una película de Radoslav Spasov que también ganó un Oso de Oro en la edición 2006 del Festival Internacional de Cine de Berlín.

Escena de la película «Mila de Marte»

Recientemente, las condiciones económicas han puesto en riesgo la producción de cine en el país. Tras la crisis económica del 2010, el gobierno central anunció un recorte en el apoyo al cine al establecer el apoyo a solamente siete largometrajes por año.

La literatura búlgara

Si seguimos hablando de cine y literatura en Bulgaria, continuando por la segunda podemos decir que la literatura búlgara es la más antigua de las literaturas eslavas. Sus orígenes se remontan al siglo IX, cuando los monjes Cirilo y Metodio crearon el alfabeto glagolítico. Además tradujeron varios libros cristianos del griego al búlgaro antiguo (también conocido como antiguo eslavo eclesiástico).

Si hablamos de literatura búlgara contemporánea, sabemos que en la segunda mitad del siglo XX el tesoro literario búlgaro es enriquecido por la narrativa de Dimitar Talev, Dimitar Dimov, Svoboda Bachvarova y la poesía de Elisaveta Bagriana, Dora Gabe, Lyubomir Levchev, Damián Damianov, etc.

Emilián Stanev

Destacada figura de la literatura búlgara del siglo XX es Emilián Stanev, un clásico conocido por sus cuentos e historias de animales. Gracias a la traducción de sus obras en Europa, en Asia y en América Latina, y a la difusión de las películas que se inspiran en sus novelas (“El ladrón de melocotones”, “La Reina de Turnovo”, etc.), Emilián Stanev contribuye al diálogo intercultural de diferentes pueblos y civilizaciones.

Emilián Stanev

Antón Donchev

Antón Donchev es el gran maestro del género épico que disfruta de popularidad internacional. Donchev fue propuesto al Premio Nobel de literatura por la Academia Búlgara. Sus libros son traducidos a más de 30 idiomas. Su obra más importante, “Tiempo dividido”, fue llevada a la pantalla grande bajo el título “Tiempo de violencia”. El filme fue un éxito de taquilla nacional, además de aclamado en Europa y en EEUU.

Antón Donchev

Nikolay Haytov

Al originalísimo escritor Nikolay Haytov, que ha dejado una gran herencia en casi todos los géneros, se le conoce mundialmente por sus cuentos, que no tienen parangón en nuestras letras. Su famoso libro «Narraciones salvajes» está traducido a 28 idiomas, entre ellos, el chino, y está incluido en la Colección histórica de la UNESCO. Además Haytov es autor de unos interesantes apuntes de viaje, “Notas peruanas”, que publicó tras su visita a ese país en 1974. 

Nikolay Haytov

Yordán Radíchkov

Un emblemático exponente de la literatura búlgara moderna es Yordán Radíchkov, escritor para quien las normas de la narrativa perdieron su papel tradicional. Radíchkov es padre de criaturas sobrenaturales salidas directamente de su imaginación o tomadas de prestado del folklore nacional. Escribió también varios libros de niños aclamados en el país e internacionalmente. Por sus “Historias pequeñas de ranas” ganó el Premio Hans Christian Andersen para literatura infantil. Sus obras dramatúrgicas son puestas en escena en muchos teatros europeos y en los Estados Unidos.

Yordán Radíchkov

Gastronomía búlgara

La gastronomía búlgara es sin duda una de las cosas que identifican al país y que uno no puede perderse en el viaje. La comida búlgara es sabrosa, fresca y se sirve en grandes cantidades. Bulgaria es famosa por sus verduras y por sus productos lácteos de calidad, además de su variedad de especias suaves.

La carne de cerdo y el pollo son las carnes más comunes en los platos, aunque el pescado y ternera son también muy populares. Eso sí, el cordero tiene un lugar especial en la cocina tradicional búlgara.

Son muchos los alimentos básicos de la gastronomía búlgara. Os resultarán familiares sus sabores a platos de Turquía, Grecia o Serbia…No obstante Bulgaria tiene su propia esencia en algunos clásicos que la distingue de la versión de los vecinos de los Balcanes.

Desde ensaladas o deliciosos pasteles hasta clásicos de carne a la parrilla, a continuación os enumeramos los platos búlgaros absolutamente necesarios para probar durante vuestra estancia en este interesante país.

Banitsa 

La banitsa es una pieza de pastelería que se puede comprar en las panaderías de todo el país. Su variedad estándar incluye un relleno de queso feta, aunque son muchas otras las variedades llenas de cebollas, repollo, espinacas, champiñones o de calabaza. Para los amantes de los sabores dulces, también se puede probar el banitsa con manzanas y nueces.

Banitsa en cualquiera de sus formas es una parte inseparable de un desayuno tradicional búlgaro. Combinarlo con una bebida fermentada de trigo gruesa es una de las mejores experiencias búlgaras por excelencia.

Banitsa

Kebapche 

El kebapche es uno de los básicos de la gastronomía búlgara y el plato perfecto para un vaso de cerveza local fría en un día de verano. La importancia del Kebapchete es que incluye patatas fritas con queso rallado por encima, para hacer el clásico “tres Kebapcheta con lados”.

El plato en sí es una pieza alargada de carne picada a la parrilla, comparable en tamaño y forma a un perrito caliente. Al igual que con los cevapcici más pequeños que se pueden degustar en Serbia, la carne suele ser una mezcla de carne de cerdo y carne de res, aunque también puede ser exclusivamente de cerdo.

Existe una versión carne, pero es poco común y normalmente será etiquetado como tal. Por lo general, las especias como la pimienta y el comino negro se añadirán a la carne, para dar un sabor ligeramente picante.

Kebapche

Salata Shopska 

Esta ensalada de renombre internacional de Bulgaria es una simple mezcla de tomates cortados en cubitos, pepinos, cebollas y pimientos, con el queso rallado y el perejil sirena en la parte superior. Ya sea una comida centenaria del grupo etnográfico Shopi (como su nombre indica) o una invención 1950 del tour operador estatal de la Bulgaria comunista Balkantourist, la ensalada Shopska es el acompañamiento perfecto para el comienzo de una comida búlgara.

Curiosamente, los colores más prominentes de esta ensalada son el blanco (el queso), el verde (los pepinos) y el rojo (los tomates y pimientos), los cuales son los de la bandera nacional de Bulgaria.

Salata Shopska

Musaka 

Este plato se disfruta en muchas variedades a lo largo de la región de los Balcanes. Las versiones búlgaras implican patatas, huevos y la carne de cerdo picada.

Si bien la variedad griega de musaka puede basarse en la berenjena, el plato de Bulgaria se basa estrictamente en las patatas con carne. Al final, se cubre con yogur búlgaro de espesor en la parte superior.

Musaka búlgara

Lyutenitsa 

Este espeso condimento de tomates y pimientos es el mejor que se puede poner sobre el pan tostado. Hoy en día se produce comercialmente y se vende en frascos pequeños, a pesar de que todavía se hace casero por muchas familias búlgaras.

Lyutenitsa

Shkembe Chorba 

Chorba Shkembe es una sopa de callos con  vinagre, aceite, sal y pimienta al gusto crudo. Uno de los platos más difíciles de probar debido a su fuerte sabor.

Chorba Shkembe

Tarator 

A diferencia del sabor picante de Shkembe de Chorba, el Tarator es ligero, refrescante y frío.

Se trata de una sopa de yogur a base de pepinos, ajo y nueces. Constituye una forma ideal para comer yogur búlgaro, famoso en el mundo por sus beneficios para la salud.

Tarator

Bulgaria, rosas y girasoles a orillas del Mar Negro

Bulgaria es una nación balcánica con un terreno diverso que rodea la costa del mar Negro, un interior montañoso y ríos, entre ellos el Danubio. Es un crisol cultural con influencias griegas, eslavas, otomanas y persas, y posee una rica tradición de danzas, música, trajes y artesanía. A los pies del monte Vitosha, que tiene forma de cúpula, se encuentra la capital, Sofía, que data del siglo V a. C.

Miembro de la Unión Europea desde 2007, Bulgaria es el destino más barato entre los países que pertenecen a ella. Actualmente es mucho más turístico que hace algunos años…y es que recorrer este país balcánico es un placentero viaje entre campos de girasoles, el valle de las rosas, monasterios y pueblos con mucha historia. No obstante nos quedamos con que, a pesar de estar algo de moda últimamente, no ha perdido en exceso su esencia.

¿Qué conocemos de Bulgaria?

De este interesante país solo conocemos su capital, Sofía. Estuvimos apenas un par de días pero fueron suficientes para darnos cuenta del gran aporte cultural de esta ciudad. Era el mes de Febrero y hacía mucho frío.

La verdad es que leyendo sobre Bulgaria nos han entrado muchas ganas de hacer un road trip por allí. Ofrece auténticos tesoros históricos, así como paisajes de ensueño y buenas playas…¡lo haremos algún día!:).

¿Cuándo viajar a Bulgaria?

La mejor época para visitar Bulgaria es de mayo a septiembre, cuando las temperaturas superan los 15 grados. Los inviernos son fríos y húmedos, y muchos de los sitios turísticos están cerrados. En verano se pueden disfrutar de las agradables playas del Mar Negro y de un clima ideal. Por supuesto, quienes vengan a Bulgaria para esquiar, optarán por los meses de diciembre a febrero. 

¿Es necesario Visado?

No se requiere visado para viajar a este país. Los ciudadanos españoles podrán permanecer en la República de Bulgaria hasta 90 días por semestre sin necesidad de otro documento que el DNI o pasaporte vigente, utilizado para entrar en el país. Para estancias superiores a la señalada, es necesario solicitar un certificado en el Servicio Nacional de Policía que habilita para un periodo de larga duración,  de hasta un máximo de 5 años. 

¿Qué moneda hay?

El lev es la moneda en uso en Bulgaria desde 1881 y se divide en 100 stotinkas. Actualmente están en circulación monedas de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 stotinkas y de 1 lev. 1 lev búlgaro equivale a 0.51 euros.

Franja horaria

El huso horario en Bulgaria es una hora más que en la Península Ibérica. 

Idioma

El búlgaro es el idioma oficial y hablado por toda la población. Asociados a sus comunidades étnicas, también se habla el turco o esloveno. El inglés es muy infrecuente y, por supuesto, el español tampoco será de gran ayuda en un viaje a Bulgaria.

Curiosidades

Ya sabéis que somos muy fans de las curiosidades…¡Aquí os dejamos algunas sobre Bulgaria!:):

  • Bulgaria es el único país de la UE que no ha cambiado de nombre desde su fundación, en el año 681. Por ejemplo, España sólo se llama así desde el siglo XII. Bulgaria siempre se ha llamado Bulgaria
  • La shopska, la ensalada búlgara más tradicional, tiene los colores de la bandera de Bulgaria, el blanco, verde y rojo (queso búlgaro, pepino y tomate)
  • Sofía no ha sido siempre la capital de Bulgaria. Ha habido varias a los largo de los siglos: primero fue Pliska (Primer Imperio Búlgaro, 681 d.C.), luego Preslav, Ohrid, Tarnovo (Segundo Imperio búlgaro) y finalmente Sofía, que fue declarada capital el 3 de abril de 1879, tras la Liberación de Bulgaria del yugo otomano
  • La ciudad de Sofía está hermanada con Madrid. Es algo meramente simbólico pero interesante, puesto que además, actualmente hay unos 200.000 búlgaros viviendo en España, una gran parte de los cuales en la capital
  • El último rey de Bulgaria, Simeón II, vivió exiliado en España durante 50 años. Luego regresó a Bulgaria como Primer Ministro de la República, y aquí vive desde hace 20 años
  • El tesoro más antiguo del mundo se encontró en Bulgaria, concretamente en la necrópolis de Varna. Es más antiguo que los de las pirámides egipcias
  • El yogur búlgaro es el mejor del mundo, gracias a la simpática bacteria lactobacillus bulgaricus. Además de ser realmente sabroso, tiene innumerables beneficios para la salud
  • Los búlgaros asienten y niegan al revés que en el resto del mundo. Niegan con la cabeza para decir SÍ y afirman con la cabeza para decir NO. Es un follón, porque con los extranjeros a veces lo invierten por educación, o nosotros lo hacemos a su manera…y no hay quien se aclare, ¡aunque suele ser divertido!
  • En Bulgaria se inventó el alfabeto cirílico, que actualmente se usa en  más de 20 países. Los hermanos Cirilo y Metodio crearon el alfabeto glagolítico, y más tarde su discípulo San Clemente de Ohrid lo adaptó a lo que hoy se conoce como alfabeto cirílico
  • En este país se usa sólo un apellido: el del padre. Pero después del nombre de pila usan patronímico, que indica el nombre de pila del padre. Por ejemplo, si un hombre llamado Petar Yordanov tiene un hijo llamado Mihail, este hijo será Mihail Petrov Yordanov, es decir, Mihail + hijo de Petar + de la familia Yordanov
  • Bulgaria es el mayor productor mundial de rosa para uso cosmético. En el maravilloso Valle de las Rosas se cultiva cada año el 85% de la producción mundial de rosa. Muchos de los mejores perfumes del mundo llevan entre sus ingredientes rosa de Bulgaria. Para que os hagáis una idea de lo valiosa que es, la esencia de rosa de Bulgaria…¡se vende a más de 10.000 € el litro!
  • Bulgaria es el país más barato de la UE. ¡Tomad nota para venir de vacaciones!. Os guste lo que os guste, aquí lo encontraréis, y más barato que en el resto de países europeos
  • Un búlgaro, John Atanasoff, inventó el primer ordenador

Información adicional

Gastronomía búlgara

Referencias literarias y cinéfilas en Bulgaria