Pueblos y localidades de Tenerife

5/5 - (4 votos)

«Recorriendo Tenerife»

En este apartado os contamos los pueblos y localidades de Tenerife que no os podéis perder en vuestro viaje. Como decimos, la isla es grande, por lo que ofrece bastantes puntos de interés. Algunos más grandes, otros más pequeños…pero todos igualmente recomendables. ¡A continuación os dejamos la lista de los pueblos y localidades de Tenerife para vuestra escapada!.

Bajamar

Los habitantes de Bajamar, en la costa norte, vivían hasta hace algunos años de la pesca y la caña de azúcar. Sin embargo, Bajamar fue creciendo y hoy en día se ha convertido en una importante localidad turística. Los altos acantilados y los impresionantes picos del monte de Las Mercedes forman un bello paisaje de fondo para los numerosos hoteles y bungalows del pueblo. La calle principal está llena de restaurantes y cafés. Los aficionados al baño disfrutarán aquí en el conjunto de piscinas de agua salada.

Piscinas naturales de Bajamar

Oleaje en Bajamar

Unos 4 km al noreste se encuentra Punta Hidalgo, un promontorio desde donde se contempla una bella vista del litoral rocoso y los platanares. Las condiciones para el windsurf son excelentes debido a los fuertes vientos, pero las corrientes son peligrosas para los inexpertos. Desde aquí parte un sendero señalizado hasta las cuevas de Chinamada.

Punta Hidalgo, en Tenerife

Tacoronte

Tacoronte, una localidad costera situada a 450 m sobre el nivel del mar, es famosa por sus vinos. En la zona existen numerosas bodegas donde se pueden probar algunos de sus deliciosos caldos. En Tacoronte hay dos iglesias: la del Cristo de los Dolores y la de Santa Catalina (1664). La primera guarda una venerada imagen de Cristo del siglo XVII que es sacada en procesión durante las fiestas de la cosecha. También en su interior merecen la pena los relieves de madera barrocos. La segunda iglesia destaca por su bella bóveda de madera y su rica decoración.

Tacoronte

Cerca de Tacoronte, en dirección sur se encuentra El Sauzal, localidad famosa por sus vinos. En ella destaca La Casa del Vino La Baranda, ubicada en una casa antigua compuesta por un museo del vino, una sala de cata, bar y almacén, además de un excelente restaurante.

Los Realejos

Los Realejos es una localidad con serpenteantes y empinadas cuestas situada al pie de la montaña de Tigaiga. El casco urbano está compuesto por dos barrios: Realejo Bajo y Realejo Alto. Este pueblo jugó un papel importante en la historia de Tenerife, ya que fue aquí donde se rindieron ante los conquistadores españoles los tes últimos jefes guanches en 1496.

En el Realejo Alto se alza la iglesia de Santiago Apóstol (1498), la más antigua de la isla, que posee una bella bóveda mudéjar. A la entrada del pueblo, viniendo desde Puerto de la Cruz, se halla un castillo romántico (1862), una construcción cuadrada con una torre circular en sus esquinas situada en un jardín primorosamente cuidado. A diferencia de otras fortalezas de las costas canarias de los siglos XVI y XVII, este castillo nunca se utilizó con fines defensivos.

Iglesia de Santiago Apóstol

Icod de los Vinos

Si hablamos de pueblos y localidades de Tenerife, no puede faltar Icod de los Vinos. Como su nombre sugiere, esta pequeña localidad se encuentra en medio de una fértil región vinícola. Sin embargo, los turistas visitan Icod principalmente para contemplar el legendario Drago Milenario, símbolo de Canarias. A pesar de su nombre, este espécimen, el más grande del archipiélago, debe tener unos 500 años de antigüedad. Para verlo mejor, lo ideal es situarse en la plaza de la iglesia.

Drago Milenario de Icod de los Vinos

Construida entre los siglos XV y XVI, la iglesia de San Marcos es una edificación de tres naves en cuyo interior destaca el techo artesonado y el altar mayor de plata. También contiene un cuadro de Santa Ana atribuido a Bartolomé Murillo y una bella fuente bautismal de mármol (1696).

Iglesia de San Marcos

Una de sus capillas alberga el Museo de Arte Sacro. La pieza más preciada de éste es una enorme y reluciente cruz de filigrana de plata. Esculpida en Cuba entre 1663 y 1668 por Jerónimo de Espellosa y Vallabridge, mide 2,45 m y pesa 48,3 kg.

Próximo al Drago se encuentra el Mariposario del Drago, donde se puede aprender sobre el ciclo vital de estos animales. Se trata de un recinto cubierto donde vuelan libres numerosas mariposas entre plantas tropicales y jardines acuáticos.

Garachico

Siguiendo con los pueblos y localidades de Tenerife, tenemos Garachico. Fundada en el siglo XVI en la costa de Tenerife por mercaderes genoveses, Garachico forma un bello y armonioso conjunto arquitectónico compuesto por casas de estilo tradicional y varios edificios antiguos.

Garachico fue en su día el principal puerto de la isla y posteriormente también un importante centro azucarero. Sin embargo, la erupción del volcán Negro, en 1706, puso fin a su prosperidad. La lava enterró barrios enteros y la mayor parte del puerto, salvándose solo un puñado de casas y el castillo de San Miguel (1575), que protegía la bahía de Garachico. De la antigua Iglesia de Santa Ana solo se salvó la fachada, del siglo XVI. Su interior contiene una fuente bautismal barroca y un crucifijo atribuido a Martín de Andújar.

Castillo de San Miguel, en Garachico

Otros vestigios son el Palacio de los Condes de la Gomera, situado en la Plaza de la Libertad, y los conventos de Santo Domingo (siglo XVIII), convertido en museo de arte moderno, y de San Francisco de Asís (siglo XVIII). Algunas dependencias de este último están ocupadas por el modesto museo de la Casa de la Cultura. En la misma Plaza de la Libertad se alza el monumento a Simón Bolívar, héroe de la independencia americana. De la plaza sale la calle Estaba de Porte, donde quedan algunas casas con bellos balcones.

En invierno Garachico sufre las tormentas del Atlántico, que provocan unas espectaculares olas, sobre todo cuando el nivel del mar baja hasta mostrar el vasto Roque de Garachico. 

Masca

Es uno de los más famosos de los pueblos y localidades de Tenerife. Los visitantes alojados en las principales ciudades turísticas suelen suelen realizar una excursión de un día a Masca, localidad situada en un bello paraje a 600 m de altitud. Justo por encima de Masca existe un mirador con una impresionante vista, sobre todo al atardecer, que abarca el Teide a un lado y el Atlántico al otro.

Masca fue antiguamente un refugio de piratas al que solo se podía llegar en mula. Incluso hoy el camino no es fácil, ya que se ha de tomar una serpenteante y accidentada carretera. Dicha vía, aunque estrecha, está dotada de arcenes para permitir los adelantamientos. Las increíbles vistas que se contemplan desde la carretera cuando ésta asciende serpenteante por las montañas justifican con creces la visita.

Vista panorámica de Masca

Masca es una bonita localidad con viejas casas de piedra y tejados de tejas. Rodeado de frondosas palmeras, el pueblo cuelga a los lados del barranco. En la carretera se venden higos chumbos y naranjas.

La cosecha crece en pequeños bancales que descienden hasta el barranco de Masca. Los lugareños también crían abejas que liban el néctar de las flores de los prados cercanos. Desde Masca salen varios senderos, uno de los mejores atraviesa el barranco de Masca y llega hasta la costa.

Otros puntos cerca de Masca

Pasada Masca la carretera continúa en dirección norte a través del macizo de Teno hacia las tierras bajas del litoral. A unos 10 km por esta carretera se encuentra el bonito pueblo de El Palmar, y cerca de aquí, la montaña de Talavera, a la que han arrebatado algunas partes para proporcionar tierras a los platanares.

Ocho kilómetros más adelante se encuentra Buenavista, el pueblo más occidental de la isla, que cuenta con un puerto pesquero y una playa de guijarros.

A corta distancia de aquí, en dirección suroeste, se encuentra Los Silos, un tranquilo pueblecito rodeado de platanares con un pequeño casco antiguo del siglo XIX. En su centro hay una plaza con un café al aire libre y casonas con balcones de madera.

Zona de Los Silos

Santiago del Teide

Santiago del Teide está especialmente bello en el mes de febrero, cuando los campos se llenan del rosa y blanco de los innumerables almendros en flor. Rodeada de viñedos y maizales, esta pequeña localidad tinerfeña se encuentra escondida en las estribaciones del macizo de Teno. A lo lejos el visitante puede divisar La Gomera. La barroca iglesia de San Fernando, construida a mediados del siglo XVI, es sin lugar a dudas el orgullo de la ciudad. Situada al final de la calle principal, su fachada asimétrica luce un balcón de madera con rejas. En el lado norte de la fachada se ha añadido un alto campanario. La pequeña cúpula morisca que lo corona da al edificio un aspecto muy singular.

Iglesia de San Fernando

En uno de los altares laterales de la iglesia hay una curiosa imagen de Cristo montado a caballo, ataviado con sombrero negro y una espada.

De la carretera que accede por el sur a Santiago del Teide sale el Camino de la Virgen de Lourdes. Éste pasa por un puente y discurre por la ladera de la montaña hasta un santuario situado en una gruta.

Los Gigantes y Puerto de Santiago

Son otros dos puntos de la lista de los pueblos y localidades de Tenerife. Los acantilados de Los Gigantes forman parte de los montes de Teno, tienen 10 km de extensión y sus escarpadas paredes se hunden 500 m bajo el océano. Lo mejor para contemplar estas oscuras formaciones rocosas es apuntarse a una de las frecuentes excursiones marítimas que parten del puerto deportivo. Éstas continúan normalmente hacia el norte, lo que permite contemplar también una bellísima vista del barranco de Masca. 

Bajo los acantilados se asienta la pequeña localidad de Los Gigantes, el pueblo turístico más grande de la costa noroccidental. Los Gigantes está compuesto por urbanizaciones de apartamentos esparcidos por las laderas. En el puerto deportivo hay un centro de buceo y excursiones de pesca con caña.

Acantilados de Los Gigantes

En el pueblo los bloques de apartamentos y los hoteles se apiñan, separados por calles muy pequeñas.

El paseo marítimo llega hasta Puerto de Santiago, una localidad con las mismas características que Los Gigantes pero a una escala más pequeña. El principal atractivo aquí son las playas de arena volcánica oscura y, muy especialmente, la Playa de la Arena, situada al sur. La mayoría de los pescadores han colgado sus redes y se dedican a llevar de excursión a los turistas en sus embarcaciones.

Playa de La Arena

Vilafor

Con una altitud de 1.400 m, Vilafor es la localidad más alta de Canarias. En el siglo XIX alcanzó notoriedad por sus bordados. Junto a la aldea, rodeada de pinares, se encuentra el pino Gordo, de más de 40 m de altura. En la plaza, situada en la parte alta del pueblo, se alza la iglesia de San Pedro (1550), que guarda una imagen del santo que le da nombre.

Desde Vilaflor sale un sendero que lleva al llamado paisaje lunar, una curiosa formación rocosa formada por conos erosionados de piedra arenisca.

Paisaje lunar, en Vilaflor

El Médano

La antigua localidad pesquera de El Médano es famosa por su bahía, a cuyos lados se extienden grandes playas de arena. Éstas llegan en dirección sur hasta Punta Roja, un promontorio dominado por el volcán Montaña Roja, que es un espacio protegido. Es una zona ideal para la práctica del windsurf debido a los fuertes vientos alisios (aquí se organizan competiciones internacionales de este deporte). Los vientos son aprovechados además en el Parque Eólico de Granadilla, que abastece de electricidad a más de 3.000 hogares.

A unos 5 km al noroeste, al final de las pistas del aeropuerto Reina Sofía, se encuentra la cueva del Hermano Pedro, convertida en un santuario dedicado al primer santo canario (1626-1667).

Candelaria

Muy famosa también entre los pueblos y localidades de Tenerife. No muy lejos de Santa Cruz se encuentra Candelaria, la cual es conocida por hallarse en ella el santuario más importante de la isla. Dos veces al año, multitud de peregrinos acuden a la basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, para rezar a la Virgen Negra, la patrona de Canarias.

Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria

Según la tradición, en 1390, dos pescadores de una tribu guanche encontraron en la playa una milagrosa estatua (probablemente procedente de un naufragio) muy deteriorada. La tribu la colocó en una cueva de la costa como objeto de culto y aquí permaneció hasta 1826, año en que fue arrastrada por una tormenta.

La basílica se construyó en 1958 sobre los cimientos de una iglesia del siglo XVI. La estatua actual de la Virgen fue realizada por Fernando Estévez en 1827 y ocupa una hornacina situada sobre el altar mayor.

La pared que rodea el nicho tiene cuadros de José de Aguiar y Manuel Martín González. El pórtico principal luce un gran cuadro de la Virgen Negra de Dimas Coello (1986).

Anexa a la Basílica de halla la iglesia de Santa Ana (siglo XVII). Ambas capillas se encuentran en el lado noroccidental de la plaza de la Patrona de Canarias, donde se alzan nueve estatuas de bronce con figuras de menceyes, los legendarios jefes guanches.

Güímar

La segunda ciudad más grande del suroeste tinerfeño posee una variopinta mezcla de casas del siglo XIX. En una plaza del centro se alza la iglesia de San Pedro Apóstol, del siglo XVIII.

Güímar es famosa por las pirámides escalonadas de piedras que fueron desenterradas en el barrio de Chacona en los años 90. El antropólogo Thor Heyerdahl y el armador Fred Olsen convencieron a las autoridades de cercar la zona y crearon en ella un parque etnográfico (Parque Etnográfico de Pirámides de Güimar).

Parque etnográfico de Pirámides de Güímar

Marcar el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.