Quebec, elegancia francesa en América

Ciudad Baja, Quebec.

“Je me souviens”

La ciudad de Quebec, fundada a principios del siglo XVII y capital de la provincia del mismo nombre, es una de las más bonitas que podéis encontrar en la zona este canadiense.

Se encuentra situada a orillas del gran Río San Lorenzo en el cabo de Diamant. Es una localización estratégica ya conocida por los aborígenes que habitaban la zona, ya que en este sector el río se estrecha y desde su alta ladera se domina la vista.

Su lema “Je me souviens”, que puede verse en las matrículas de los coches, resume a la perfección el espíritu de una tierra conquistada pero que mantiene su identidad y costumbres.

Unas pinceladas de historia de Quebec

El colonizador Samuel de Champlain en una de sus expediciones se adentró en territorio americano a través del río San Lorenzo y fundó Quebec en 1608, como base de operaciones en su pretensión de colonizar la “Nueva Francia”.

Un siglo y medio más tarde, las dos potencias europeas Francia e Inglaterra extendieron su conflicto por la hegemonía, conocido como la Guerra de los 7 años, a las colonias de América del Norte. En 1763 terminó la guerra y Francia perdió el dominio de sus colonias, incluida Quebec, como quedó reflejado en el Tratado de París.

En 1774, el gobierno británico aprobó la “Acte de Québec” o “Ley de Quebec”, recogiendo una serie de concesiones en cuanto a territorio, prácticas religiosas y conservación del idioma.

Más recientemente, la historia de Quebec se encuentra marcada por el independentismo. En 1963 se creó el grupo terrorista “El Frente de Liberación de Quebec”. Tras numerosos atentados se acabó disolviendo después de la “Crisis de Octubre», hecho que provocó la retirada del apoyo de la población.

A finales del siglo pasado se llevaron a cabo varios referéndum (1980 y 1995) y en ambas ocasiones la mayoría eligió NO a la independencia.

La ciudad de Quebec

Quebec tiene ese encanto alegre y elegante que no os dejará indiferentes. Tanto es así, que su centro histórico o Antigua Quebec fue declarado Bien Cultural por la UNESCO en 1985.

Además, en esta parte de la ciudad se concentra la mayoría de los puntos de interés. Se reparten entre la Ciudad Alta que se encuentra en lo alto del acantilado, donde antiguamente se alojaban los militares, funcionarios y miembros del clero, y la Ciudad Baja, dónde residían los artesanos y comerciantes.

Sus calles empedradas, los edificios coloniales, los restaurantes y sus pequeños comercios os harán sentir que no estáis en América sino en alguna antigua y encantadora ciudad europea. Nos gustó especialmente pasear perdiéndonos por estas calles, ver algún que otro espectáculo callejero, disfrutar de las vistas del río San Lorenzo y picar algo en alguno de los restaurantes de la zona.

En nuestro viaje, pasamos un fin de semana en Quebec y creemos que es tiempo suficiente, ya que en toda escapada que se precie hay que combinar tiempo para dedicar a conocer el lugar y su cultura pero también para disfrutar. Además la ciudad no es muy grande, así es que podréis desplazaros a pie perfectamente si os gusta andar.

A continuación os indicamos algunos de los lugares más interesantes para visitar, tanto en la Ciudad Alta como en la Baja.

Ciudad Alta

En la Ciudad Alta del Viejo Quebec se encuentran los siguientes puntos.

El Castillo de Frontenac

Este famoso hotel, construido en 1893 con forma de castillo, es uno de los más caros y fotografiados del mundo. Se encuentra situado en un enclave único, a los pies de la Terrase Dufferin y al lado del Parque de los Gobernadores (Parc des Gouverneurs).

El Castillo de Frontenac, Quebec.

La Terrasse Dufferin

Es un amplio paseo de tablas de madera por el que se puede pasear, hacer deporte, reunirse, ver algún espectáculo y sobretodo disfrutar de las vistas al grandioso Rio San Lorenzo. Es uno de los puntos con más encanto de Quebec. El paseo enlaza con la Plaza de Armas y el Funicular por el que acceder a la Ciudad Baja.

La Terrasse Dufferin, Quebec.
La Terrasse Dufferin, Quebec.

La Plaza de Armas

Es el corazón de Quebec, siempre llena de vida. Se sitúa desde donde se ramifican callecitas estrechas y sirve como escenario a muchos artistas callejeros.

La Basílica-Catedral de Notre-Dame

Como en toda buena ciudad colonia francesa no podría faltar un tributo a “Nuestra Señora”. Este edificio de estilo neogótico se inauguró en 1829.

El edificio del Parlamento

Es un edificio impresionante de estilo segundo imperio. Compuesto de ocho plantas está formado por el Teniente Gobernador y la Asamblea Nacional. La construcción fue diseñada por el arquitecto Eugène-Étienne Taché. Se construyó entre 1877 y 1886.

Ciudad Baja

Para moveros hasta la Ciudad Baja, se puede andar o coger el antiguo funicular que se encuentra situado al principio de la Terrasse Dufferin, muy cerca de la Plaza de Armas. Tomando este medio de transporte tendréis una buena vista del Río San Lorenzo, además de ahorraros la caminata.

La Ciudad Baja del viejo Quebec, es también la más antigua y se extiende hasta el puerto. Aquí podéis ver los siguientes puntos.

La Place Royale

Se apoda “la cuna de la civilización francesa en América” y era el centro del comercio local. En esta plaza encontraréis la Iglesia de Notre-Dame-des-Victoires, que es la iglesia de piedra más antigua de Norteamérica.

La Place Royale, Quebec.
La Place Royale, Quebec.

El Quartier Petit Champlain

Este barrio de estrechas calles adoquinadas está repleto de tiendas y restaurantes, ¡es una zona muy animada!.

El Viejo Puerto

Este puerto es uno de los destinos más importantes de los cruceros. En esta zona encontraréis el Museo de la Civilización.

La Ciudadela

Es uno de los puntos más conocidos de la ciudad y data de 1820. Es una fortificación de origen británico y se puede visitar con guía.

La Muralla y sus puertas

Esta muralla rodea todo el casco antiguo, dando una apariencia medieval a la urbe. Es posible pasear a lo largo de toda su extensión. De las puertas originales solo se conservan tres y seis accesos en total para atravesar la muralla. Algunas de las puertas se demolieron ya que el paso era demasiado angosto e impedían el tráfico. Las que quedan en pie son las siguientes: la Porte de Saint Louis, la Porte Kent y la Porte de Saint-Jean.

Otros puntos de interés

Por último, si tenéis tiempo y os apetece conocer algo más, podéis explorar las afueras de la ciudad, donde encontraréis también algunos puntos que consideramos imprescindibles. En nuestro caso visitamos las Cascadas de Montmorency.

Las Cascadas de Montmorency

Estas impresionantes cascadas, situadas en la desembocadura del río Montmorency, tienen 83 metros de altura, siendo las más grandes de toda la provincia de Quebec.

Se puede acceder por un camino desde el parking y cruzar sobre una pasarela por encima de la cascada. Una vez al otro lado, se accede a su base mediante unas largas escaleras de madera. Las vistas son impresionantes desde varios puntos del recorrido. Si queréis acercaros un poco a la base, ¡es bueno que os acordéis de coger el chubasquero!.

Cascadas de Montmorency

Cascadas de Montmorency
Cascadas de Montmorency, Quebec.

Hasta aquí el periplo por tierras quebequianas. En general, nos pareció una ciudad realmente bonita, con mucha vida y alegría en sus calles. El tiempo acompañó en todo momento, lo que también fue una ventaja. Muy recomendable para hacer una parada si viajáis por la zona este canadiense. Ya sabéis que nos encanta la naturaleza y la visita a las cascadas fue un estupendo colofón para nuestro viaje a Quebec.

Transporte

La ciudad de Quebec no es excesivamente grande, por lo que todos los puntos de interés se pueden recorrer andando. Podéis alquilar un coche para moveros por la zona y conocer otros lugares en los alrededores.

Información general de Canadá

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2 opiniones en “Quebec, elegancia francesa en América”

  1. Precioso el reporte dan ganas de verlo en persona, el problema es la lejanía, por las fotos se ve que era época de verano entiendo que es la mejor para visitar esa Ciudad.

    1. Si, viajamos en Agosto y nos hizo un tiempo estupendo!
      Quebec es precioso, lo malo es la lejanía pero si pensáis viajar a la costa este americana, puede ser una buena opción! También como parte de una ruta por ejemplo Motreal – Quebec – Nueva Escocia! 😉

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