Oviedo, la capital de Asturias

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«La ciudad del Prerrománico Asturiano»

Oviedo es la capital de Asturias y una de los puntos más interesantes del norte de España. Es una ciudad acogedora y elegante, a la vez que clásica y tranquila. 

A continuación os sugerimos las mejores cosas que ver y hacer en Oviedo.

Las 11 mejores cosas que ver y hacer en Oviedo

Admirar el Prerrománico Asturiano

Oviedo, como ciudad regia que fue, conserva vestigios de la corte y el reino que acogió en su seno. Dichos vestigios han llegado hasta nuestros días y se han convertido en Patrimonio de la Humanidad por su importancia en la historia y la cultura europea. Hablamos del Arte Asturiano, también conocido como Prerrománico Asturiano.

Podría denominarse como la ciudad del Prerrománico, porque de toda Asturias es la que más monumentos de esta época tiene, tanto en el centro de la ciudad como en el entorno. Si estamos por el corazón urbano, magníficos ejemplos son algunos detalles de la antigua Iglesia de San Tirso El Real, la iglesia de San Julián de los Prados (también conocida como Santullano) o la Fuente de la Foncalada, cuyas piedras impregnadas de musgos y aguas rezuman antigüedad. Mención especialísima requiere la Cámara Santa, creada por el gran monarca asturiano Alfonso II.

Además, en los alrededores más verdes y panorámicos de Oviedo, es decir, en la falda del afamado Monte Naranco, se encuentran dos joyas increíbles, cuya visita es imprescindible: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. Además en esta zona está el Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano que, ubicado en unas antiguas escuelas, sirve para poner en situación a los viajeros acerca de la importancia y contexto histórico de estos monumentos.

Santa María del Naranco

San Miguel de Lillo

Visitar la plaza del Fontán

La plaza del Fontán siempre ha sido un lugar especial para Oviedo y un punto neurálgico de la ciudad. Hace siglos allí había una laguna natural nutrida por manantiales y fuentes (de ahí el nombre de esta plaza), entonces a las afueras de la ciudad, y que muy pronto se convirtió en lugar de recreo de los nobles ovetenses. Esta circunstancia hizo que los campesinos de la zona acudiesen al lugar a vender sus productos (leche, verduras, quesos, gallinas, etc.). De esta manera surgió uno de los mercados más antiguos que recuerda la memoria asturiana.

Desde entonces hasta hoy el Fontán ha experimentado muchos cambios. Atrás queda también su pasado como corral de comedias o como centro de encuentros sociales, pero su alma sigue indemne. El Fontán continúa a día de hoy siendo uno de los lugares más animados y frecuentados de la ciudad, sobre todo en las horas del mercado. Por si fuera poco, muy cerca está la Plaza de Abastos y también la Plaza del Ayuntamiento, además de la iglesia de San Isidoro.

Plaza del Fontán

Recorrer el Oviedo Antiguo: las cinco torres

El Antiguo, como se conoce popularmente al casco histórico de Oviedo, conserva casi intacta su faz de “regia sedes”, de urbe vinculada a la monarquía asturiana en sus recios orígenes. Por esta razón una vuelta por la ciudad antigua es un mano a mano con la historia. Entre las estrechas y sinuosas calles del Antiguo os toparéis con muchos siglos de historia.

En el paseo por esta “regia sedes” existen cinco torres, que son el testimonio sostenido en pie a lo largo de siglos y siglos de cómo surgió y fue evolucionando la ciudad y Asturias. Estas torres son la de Santa María La Real de la Corte, colindante al convento de Las Pelayas, que también tiene su torre, la torre románica de La Catedral, así como su torre gótica, y la torre de San Tirso el Real, Iglesia fundada por Alfonso II el Casto y que aún conserva el alfiz (moldura que sustenta un arco prerrománico) más antiguo de la cristiandad europea occidental.

Catedral de Oviedo

Estas cinco torres, ubicadas en tan breve recorrido circular, le confieren a la ciudad un aire histórico, medieval, renacentista y dieciochesco, un aire ecléctico y único en Europa.

Visitar el Museo de Bellas Artes de Asturias

Prueba fehaciente de que Oviedo es una ciudad de arte y con arte es su Museo de Bellas Artes, recientemente rehabilitado y ampliado, y que exhibe, en unos espacios expositivos absolutamente novedosos, una más que interesante colección de arte de distintas etapas históricas llegando hasta las vanguardias contemporáneas.

El Museo de Bellas Artes, emplazado en pleno casco histórico, y con una parte de su fachada asomada a la plaza de la Catedral, es arte en sí mismo. En su caso se puede afirmar sin temor a equivocarse que el arte no solo está en sus contenidos expositivos sino también en el continente.

Interior del Museo de Bellas Artes de Oviedo

Visitar el Museo Arqueológico de Asturias

El Oviedo Antiguo acoge también en su rico seno el Museo Arqueológico. Ubicado en una parte del que fuera histórico convento de San Vicente (cuya historia está muy ligada a la figura de Fray Benito Jerónimo Feijoo), el Arqueológico es un exhaustivo y entretenido recorrido por la memoria prehistórica e histórica del devenir de Asturias, y por tanto de la evolución continental.

Museo Arqueológico de Asturias

Probar los dulces típicos en alguna pastelería

Oviedo es una ciudad dulce en todos los sentidos, y en el gastronómico también. Es ampliamente conocida su tradición de excelentes confiterías, con creaciones únicas como los carbayones o las moscovitas.

En un paseo por el centro de Oviedo, es muy fácil encontrarse confiterías de renombre y tradición donde adquirir un dulce para continuar el paseo, o degustarlo allí mismo, en un ambiente siempre cálido y familiar. E incluso algunas confiterías son tan antiguas y están tan bien conservadas que se prestan a tomar fotografías inolvidables, tal como sucede con Camilo de Blas y sus afamados carbayones, o con Rialto y sus moscovitas.

Visitar el Teatro Campoamor de Oviedo

Desde finales del siglo XIX, cuando la ciudad va creciendo y el ritmo de la vida urbana amplia horizontes, se crea el Teatro Campoamor, que ya pertenece a tres siglos – XIX, XX y XXI -, y que ha sido y es eterno epicentro cultural de la ciudad, acogiendo en su seno todo tipo de espectáculos al más alto nivel, y con un festival de ópera que trae y atrae a las grandes figuras líricas del panorama internacional.

Visitar Oviedo y asistir a su festival de Ópera se ha convertido en una cita clásica para los amantes del arte, y también para los que quieren estrenarse en estas lides. De la misma manera que ya es otra cita clásica la de los Premios Princesa de Asturias, que desde su creación con la restauración monárquica en la segunda mitad del siglo XX, celebran su gala anual de entrega de galardones en este teatro, que por un día se convierte en escenario protagonista de unos premios de gran impacto mundial.

El Teatro Campoamor y su gran explanada, enmarcada en la arquitectura civil de principios del siglo XX es una ineludible referencia en la ciudad.

Teatro Campoamor

Admirar las esculturas en las calles de la ciudad

Una de las cosas que más nos llamó la atención de Oviedo es la cantidad de esculturas que posee…y es que el paisaje urbano de esta ciudad, se ve adornado por obras escultóricas, muchas de bronce. Generalmente son monumentos conmemorativos dedicados a personajes de especial relevancia en un primer momento, y más puramente artísticas desde finales del siglo XX. Así podréis ver obras de Botero y de otros artistas más desconocidos. Aquí somos muy fans de Woody Allen, ¡así que no pasamos por alto la que él tiene cerca del Teatro Campoamor!. Pero además hicimos fotografías de muchas…algunas son preciosas…¡llaman la atención!.

Escultura de Woody Allen, en Oviedo

Ir de compras por la calle Uría de Oviedo

La Calle Uría es el eje comercial por excelencia de la ciudad de Oviedo. Proyectada y construida a finales del siglo XIX con la idea de enlazar el centro urbano con la estación de tren, esta calle es por su ambiente comercial y por su arquitectura uno de los lugares emblemáticos ovetenses.

Toma su nombre de un político de la época y, aunque conserva su espíritu fundacional, han sido muchos los avatares y cambios sociales y urbanísticos que ha vivido en su ya extensa historia. Si disponéis de tiempo, ¡pasar una tarde de compras por esta calle es un plan que sin duda no puede faltar!.

Calle Uría, en Oviedo

Dar un paseo por el Campo de San Francisco

La historia del Campo de San Francisco es muy curiosa. Se remonta a muchos siglos atrás. El que hoy es uno de los parques más clásicos y conocidos de España, tuvo su origen en un monasterio franciscano, siendo este campo el huerto del convento. Poco a poco se fue convirtiendo en un espacio de ocio y relax para los habitantes de la ciudad, y se consolidó como tal cuando se ultimó el trazado de la calle Uría, a cuya historia y evolución está íntimamente ligado.

El Campo o Parque de San Francisco es un espacio con vida propia, lleno de calles y avenidas de amplio trazado, repleto de árboles y zonas verdes donde las ardillas tienen su refugio o donde los cisnes y pavos reales campan a sus anchas por estanques y surtidores.

Constituye sin duda el sitio perfecto para relajarse en vuestro recorrido por la ciudad.

Campo de San Francisco, en Oviedo

Disfrutar de los planes gastronómicos de Oviedo

Esto por supuesto es para cualquier lugar que se tercie en Asturias…y Oviedo no es la excepción. En la capital asturiana hay muchos restaurantes estupendos y para todos los bolsillos y preferencias. En nuestro caso, nos tomamos un cachopo en La Corte de Pelayo que nos pareció impresionante. No obstante, hay muchísimas opciones para comer, ¡os será difícil elegir!:).

En el sentido gastronómico Oviedo es una ciudad que lo tiene de todo: animados cafés, chigres, restaurantes tradicionales, locales de diseño, bares-tienda, tiendas gourmet, sidrerías, vinotecas, etc. Una de las mejores zonas es la famosa calle Gascona, también conocida como Boulevard de la sidra, ambientada a todas horas del día y de la noche, tanto por propios como por foráneos.

Para ir de vinos las preferidas son las calles Campoamor y Manuel Pedregal, donde encontraréis locales muy ambientados y de cuidado diseño. Otra zona gourmet es la de la Avenida de Galicia y aledaños.

En definitiva en cualquier rincón de la ciudad hay buenos sitios para deleitaros con la estupenda gastronomía asturiana.

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