Las iglesias de Milán

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«No todo es moda en Milán»

Las iglesias de Milán son otro de los puntos fuertes allí. No todo es moda y elegancia, veréis que la ciudad cuenta con construcciones realmente antiguas y perfectamente conservadas. Destacamos las siguientes iglesias.

Basílica de San Ambrosio

La Basílica de San Ambrosio se consagró en el año 387 por el santo que le dio nombre. En el siglo XI  fue reconstruida con un estilo desconocido hasta el momento, el románico lombardo. Se convirtió en el modelo para todas las iglesias que se construyeron posteriormente en el mismo estilo.

Iglesia de San Mauricio

La Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore se concibió como parte del convento de las benedictinas, la congregación más importante de Milán. En la actualidad presenta un estado de conservación inmejorable. El convento funciona como sede del Museo Arqueológico de Milán.

El sobrio aspecto exterior de la iglesia oculta una belleza inigualable en su interior. Las paredes se encuentran cubiertas por preciosos frescos del siglo XVI perfectamente conservados.

Iglesia de San Lorenzo Maggiore

San Lorenzo Maggiore se edificó en el siglo IV y es la más antigua de las iglesias Milán. Frente a ella se encuentran diversos restos romanos del siglo III.

Dedicada al mártir cristiano San Lorenzo, la Iglesia de San Lorenzo Maggiore fue construida con los restos extraídos de otros yacimientos romanos.

Abadía de Chiaravalle

Situada a las afueras de Milán, la Abadía de Chiaravalle es una bella construcción perteneciente a los monjes de la orden cisterciense.

Se edificó a principios del siglo XII con una combinación de estilo gótico francés y románico lombardo. En el año 1221 fue consagrada a la Virgen María.

Cuando Napoleón abolió la orden cisterciense en 1798, los monjes se vieron obligados a abandonar la abadía y ésta quedó muy deteriorada. Tras ser restaurada y devuelta a sus legítimos dueños, en la actualidad vuelve a brillar con el esplendor de tiempos pasados.

Iglesia de San Bernardino alle Ossa

La Iglesia de San Bernardino alle Ossa es un templo que se diferencia del resto debido a la extraña y macabra decoración de una de sus estancias, compuesta a base de huesos humanos. Puede que muchos visitantes consideren esta visita desagradable. Es la más curiosa de las iglesias de Milán.

En 1145 se construyó un hospital cerca de la Iglesia de Santo Stefano Maggiore. El cementerio de la iglesia se llenó en poco tiempo y tuvieron que construir una sala para recoger los huesos. En 1269 se construyó junto a esta sala la Iglesia de San Bernardino alle Ossa.

El osario pasó a convertirse entonces en un lugar algo siniestro en el que se colocaron los huesos sobre las paredes para formar parte de la decoración, al igual que en la cripta de la Iglesia de Santa María de la Concepción de Roma.

 

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