El Vaticano, la plaza más conocida del mundo

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La Ciudad del Vaticano, o comúnmente llamada El Vaticano, es una ciudad-estado que se encuentra situada en el corazón de Roma. Es el país más pequeño de Europa, mundialmente conocido por ser el centro neurálgico de la Iglesia Católica.

Para hacernos una idea de las dimensiones, tenemos que pensar que son sólo 0,44 kilómetros cuadrados y entre sus murallas viven menos de 1.000 personas. En un espacio tan limitado se encuentra la residencia del Papa, un palacio rodeado de jardines que pueden visitarse bajo reserva previa.

La independencia de la Santa Sede respecto a Italia se declaró el 11 de febrero de 1929 mediante los Pactos de Letrán.

¿Qué ver en el Vaticano?

En la Ciudad del Vaticano hay tres visitas que brillan con luz propia: la Plaza de San Pedro, la Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos, recinto en el que se encuentra la Capilla Sixtina.

La Plaza de San Pedro

La Plaza de San Pedro es tal vez la plaza más conocida del mundo y una de las más grandes y bonitas. Se encuentra a los pies de la Basílica del mismo nombre. Fue construida por Bernini a mediados del siglo XVII y puede acoger a más de 300.000 personas.

Lo más impresionante de la plaza, además de su tamaño, son las 284 columnas y 88 pilastras que la bordean en un pórtico de cuatro filas. En lo alto de las columnas hay 140 estatuas de santos realizadas en 1670 por los discípulos de Bernini.

En el centro de la plaza destaca el obelisco y las dos fuentes, una de Bernini (1675) y otra de Maderno (1614). El obelisco, de 25 metros de alto, fue llevado a Roma desde Egipto en 1586.

La forma más espectacular de llegar a la Plaza de San Pedro es por la Via della Conciliazione, una larga calle que comienza en el Castillo de Sant’Angelo.

La Plaza de San Pedro

Basílica de San Pedro

La Basílica de San Pedro acoge en su interior a la Santa Sede, siendo el templo religioso más importante del catolicismo y la iglesia donde el Papa celebra las liturgias más importantes.

La construcción de la basílica comenzó en 1506 y finalizó en 1626, siendo consagrada el 18 de noviembre de ese mismo año. En su construcción participaron diversos arquitectos entre los que podríamos destacar a Bramante, Miguel Ángel o Carlo Maderno.

El nombre de la basílica se debe al primer Papa de la historia, San Pedro, cuyo cuerpo está enterrado allí.

La Basílica de San Pedro tiene una capacidad para 20.000 personas. En su interior hay preciosas obras, como la Piedad de Miguel Ángel. Por supuesto, os recomendamos que subáis a la cúpula…desde allí observaréis unas vistas increíbles.

La Basílica de San Pedro
Interior de la Basílica de San Pedro

Los Museos Vaticanos

Con más de 6 millones de visitantes anuales, los Museos Vaticanos son una de las principales atracciones turísticas de Roma. En su interior se encuentran miles de obras de arte recogidas por la Iglesia Católica Romana durante más de cinco siglos.

Los orígenes de estos museos se remontan a 1503, año en que el recién nombrado Papa Julio II donó su colección privada. Desde ese momento tanto familias particulares como otros papas han ido aumentando la colección de los museos hasta convertirla en una de las más grandes del mundo.

Sin duda, la visita a los Museos Vaticanos es un imprescindible en Roma pero, sobre todo, porque constituyen la entrada a la Capilla Sixtina.

Interior de los Museos Vaticanos

La Capilla Sixtina

Considerada como la obra maestra de Miguel Ángel, la Capilla Sixtina es uno de esos lugares que todo el mundo debería ver al menos una vez en la vida. Constituye uno de los mayores tesoros del Vaticano, de Roma y del mundo en general. Es conocida tanto por su decoración, como por ser el templo en el que se elige y corona a los Papas.

La construcción del edificio se llevó a cabo entre 1473 y 1481 durante el mandato del Papa Sixto IV, a quien debe su nombre actual. El arquitecto encargado de la construcción fue Giovanni de Dolci, siendo la única obra por la que se le recuerda.

Lo que llama la atención de la Capilla Sixtina no es su arquitectura, sino los frescos que la recubren por completo. Los del techo son obra de Miguel Ángel, que tardó cuatro años en pintar la bóveda, desde 1508 hasta 1512. Otros artistas que trabajaron además en ella son Botticelli, Perugino y Luca. 

Interior de la Capilla Sixtina, la capilla más famosa del mundo

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