Cine y Literatura en Bélgica

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El cine y la literatura en Bélgica son dos de las artes que representan a este país. En los siguientes apartados os hablamos un poco más sobre ellas.

El cine belga

Si comentamos sobre cine y literatura en Bélgica, empezando por el primero podemos decir que el cine belga ha comenzado a hacerse conocer desde hace algunos años gracias a distinciones. Muchas de ellas han sido en el Festival de Cannes.

Cinematográficamente hablando, por bastante tiempo Bélgica vivió a la sombra de otros países como Francia, a donde numerosos realizadores y actores iban a proseguir su carrera.

Sin embargo, en los últimos años el cine belga ha cogido fuerza y varias son las películas que han destacado. Podemos citar las siguientes:

  • «Las vidas posibles de Mr. Nobody» (título original «Mr. Nobody», 2009, Jaco Van Dormael)
  • «Alabama Monroe» (2012, Felix Van Groeningen)
  • «Dos días, una noche» (2014, Jean-Pierre Dardenne)
  • «El niño de la bicicleta» (2011, Jean-Pierre Dardenne)
  • «El Veredicto» (2013, Jan Verheyen)

La literatura belga

Si continuamos hablando de cine y literatura en Bégica, debemos decir que, al ser un país bilingüe, la literatura actual de Bélgica está escrita en las dos principales lenguas habladas en el país, el francés y el neerlandés. Existe también una literatura escrita en idiomas regionales. Destaca la escrita en valón.

La literatura belga ha estado desde siempre enclavada en las tradiciones literarias de Francia y los Países Bajos. De hecho, los escritores belgas siempre han tenido que lidiar con las cuestiones del lenguaje, la identidad y la nacionalidad. Un ejemplo sería el de Charles de Coster quien, en 1867, más de treinta años después de la independencia de Bélgica, publicó La Leyenda de Ulenspiegel, donde aún se trataba el tema de un bufón flamenco que intentaba librarse de la autoridad de un rey español.

Curiosamente, a pesar de los años, el libro se convirtió en símbolo del regionalismo flamenco, aunque pocos se percataron de la ironía francesa con la que estaba escrito. Dentro de la literatura del país tenemos que citar al célebre Grupo Surrealista de los Lunes, quienes afirmaban en 1937 que la literatura belga no existía y que los escritores belgas de habla francesa debían incluirse precisamente en eso, en literatura francesa.

Fue precisamente la literatura francesa fuera de Francia uno de los grandes temas en esa época de la literatura belga. De hecho muchos de los escritores expatriados son belgas. El poeta surrealista, Henri Michaux, viajó hasta África, e incluso adquirió la ciudadanía francesa al final de su vida. Algo parecido se podría decir de la joven novelista Amelie Nothomb en sus incursiones por Asia.

El mundo del cómic y las novelas de misterio

Pero si hay algo que sí tenemos que agradecerle con creces a la literatura belga es el mundo del cómic y el haber dado a luz a uno de los novelistas de misterio más grandes de la literatura universal. En el siglo XX, el talento belga parece que se desbordó en las viñetas de los cómics y en las novelas de misterio. Tal vez, en homenaje a ello, el detective más conocido y querido por la fabulosa Agatha Christie, el señor Hércules Poirot, era belga como recordaremos.

En Bruselas y otras ciudades belgas hay muchos museos dedicados al mundo del cómic. Nunca olvidaremos al querido Georges Remi, más conocido por todos como Hergé, creador de Tintín. Siempre recordaremos también a Pierre Culliford, conocido como Peyo, el creador de los Pitufos.

En cuanto a las novelas de misterio, no podemos irnos sin hablar del genial Georges Simenon. Escribió un total de 76 libros con el sagaz personaje del Comisario Maigret.

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