Visitas imprescindibles en París

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París cuenta con numerosas atracciones interesantes que visitar. Sin embargo, como en cualquier otro lugar, hay ciertos sitios imprescindibles que no os podéis perder. Son los siguientes.

Torre Eiffel 

La Torre Eiffel es una construcción de hierro de 300 metros de altura. Fue creada para la Exposición Universal de París de 1889. Actualmente constituye el símbolo más representativo de la ciudad.

Con un diseño de Gustave Eiffel, la construcción duró poco más de dos años. En ella trabajaron 250 obreros.

Inicialmente la torre fue objeto de controversia. Los artistas del momento la consideraron monstruosa. Dada su baja rentabilidad al terminar la exposición, se planteó la posibilidad de derruirla en diferentes ocasiones.

A principios del siglo XX, con la llegada de las guerras mundiales, las autoridades encontraron su utilidad como antena de radiodifusión. Con ella captaron mensajes que ayudaron a los aliados de forma decisiva.

Actualmente y gracias al auge de París como destino turístico internacional, la Torre Eiffel es el monumento más visitado del mundo con más de 7 millones de visitantes anuales.

Subir a lo alto es una experiencia única que por supuesto os recomendamos. Para ahorraros las colas lo mejor es que compréis los tickets con antelación por internet.

También la vista desde el mirador del Trocadero, justo en frente, es una estampa que todos hemos visto alguna vez, aunque sea en foto…sobran las palabras, ¡espectacular!.

Vista nocturna de la Torre Eiffel

Notre Dame de París

Construida entre 1163 y 1245 en la Île de la Cité, la Catedral de Notre Dame de París es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. El nombre significa Nuestra Señora y está dedicada a la Virgen María.

En sus ocho siglos de historia, la Catedral de Notre Dame fue reformada en varias ocasiones, siendo la más importante antes de 2019 la de mediados del siglo XIX. A lo largo de estos años se sustituyeron los arbotantes, se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas.

En Notre Dame se han celebrado importantes acontecimientos, entre los que cabría destacar la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.

Como todos sabemos, desgraciadamente un incendió destrozó en Abril de 2019 parte de su fachada….actualmente está en labores de restauración. Las fotos que incluimos en este post son anteriores a aquel desgraciado acontecimiento…Antes de esta triste noticia, podíamos decir que Notre Dame poseía dos torres de 69 metros en su fachada. Accediendo a la parte superior de las mismas además se podían apreciar las fantásticas vistas, visitar el campanario en el que vivió el mítico Jorobado de Notre Dame y ver de cerca las múltiples gárgolas. Aunque siempre había largas colas…¡merecía la pena!. La subida era a pie.

Actualmente desconocemos tras el incendio lo que se puede visitar…por lo que al legar allí os informarán. ¡Esperemos que Notre Dame vuelva a lucir pronto en todo su esplendor!.

Catedral de Notre Dame, antes del incendio de Abril de 2019

Arco del Triunfo de París

El Arco del Triunfo es, junto a la Torre Eiffel, el monumento más representativo de París. Con unas dimensiones de 50 metros de alto y una base de 45 por 22 metros, representa las victorias del ejército francés bajo las órdenes de Napoleón.

La construcción del Arco del Triunfo duró treinta años: Napoleón la ordenó en 1806 al finalizar la batalla de Austerlitz y el Arco se concluyó durante el mandato de Louis-Philippe. El arquitecto fue Jean-François Chalgrin.

El Arco del Triunfo ha sido testigo de innumerables momentos históricos entre los que podríamos destacar el paso de los restos mortales de Napoleón el 15 de diciembre de 1840 y los desfiles militares de las dos guerras mundiales en 1919 y 1944.

En la base del Arco del Triunfo encontraréis la Tumba del Soldado Desconocido, un monumento erigido en 1921 que con una llama siempre encendida representa a todos los franceses que murieron en la Primera Guerra Mundial y nunca fueron identificados.

En los cuatro pilares del arco están grabados los nombres de las batallas ganadas por los ejércitos napoleónicos y los de 558 generales franceses, algunos de los cuales murieron en combate y sus nombres se encuentran subrayados.

Aunque la altura es inferior a la de la Torre Eiffel, subir al Arco de Triunfo también merece la pena. Ver las vistas desde lo alto de las distintas avenidas que confluyen en la plaza es sin duda una de esas panorámicas que no se olvidan.

El Arco del Triunfo, en París

El Panteón de París

Construido entre 1764 y 1790, el Panteón de París fue el primer lugar desde el que se podía divisar la ciudad desde las alturas. Se encuentra situado en el Barrio Latino, muy cerca de los Jardines de Luxemburgo.

La construcción fue dirigida al inicio por Jacques-Germain Soufflot y al finalizar por Jean Baptiste Rondelet. El Panteón se diseñó con la intención de combinar la sencillez de la arquitectura gótica con la majestuosidad de la arquitectura griega.

A lo largo de su historia el Panteón de París ha tenido diferentes funciones: en el siglo XIX sirvió tanto para fines religiosos como patrióticos, dependiendo del régimen político.

Bajo la Tercera República y coincidiendo con el funeral de Victor Hugo, el Panteón se convirtió en un edificio destinado a albergar los cuerpos de los hombres ilustres.

La visita al Panteón es muy recomendable y podríamos dividirla en dos partes: el interior del edificio, dónde impresiona ver el tamaño de éste y su decoración y, por otro lado la cripta, donde actualmente se pueden encontrar las tumbas de personajes tan famosos como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Marie Curie, Louis Braille, Jean Monnet o Alejandro Dumas.

El Panteón de París

El Barrio Latino de París

El Barrio Latino de París (Quartier Latin) se encuentra ubicado al sur de la Île de la Cité y es una de las zonas más concurridas y animadas de la ciudad.

Tras atravesar la Plaza de Saint Michel, en la que se encuentra una enorme fuente con la figura de San Miguel luchando con un dragón, se entra en el entramado de pequeñas y encantadoras callejuelas que componen el Barrio Latino.

A partir de este punto todo son restaurantes y cafeterías que ofrecen agradables terrazas con precios bastante asequibles. Aunque hay varias calles, una de las principales arterias del barrio es la Rue Huchette.

Este barrio debe su nombre a la Época Medieval, cuando los habitantes de la zona eran estudiantes que utilizaban el latín para comunicarse.

Desde la Edad Media los estudiantes del Barrio Latino tuvieron una gran influencia sobre Francia, y durante los siglos XIX y XX llevaron a cabo movimientos estudiantiles de gran trascendencia política. El Barrio Latino fue uno de los puntos calientes durante la Revolución de Mayo del 68.

Fuente Saint-Michel, entrada del Barrio Latino

Montmartre 

Situado en una colina de 130 metros de altura, Montmartre es uno de los barrios más encantadores y peculiares de París.

También conocido como el «barrio de los pintores», sus pequeñas y empinadas callejuelas constituyen un entramado que incluye desde los más antiguos cabarets hasta los alrededores de la Basílica del Sagrado Corazón, repletos de restaurantes con terrazas y pintores.

Montmartre abarca dos áreas muy diferentes. En las proximidades de la Plaza Pigalle reinan las luces de neón anunciando infinitos sex-shops y algunos cabarets. Entre ellos destaca especialmente el mítico Moulin Rouge, cuyos espectáculos atraen a cientos de turistas cada noche.

El famoso Cabaret Moulin Rouge de París

Tras una empinada subida de 197 escalones, o bien utilizando el funicular, se llega hasta el Montmartre más bohemio en la Place du Tertre, situada en la parte alta de la colina. Se trata de una de las zonas más agradables del barrio, tanto para cenar en alguna de sus terrazas como para disfrutar de las obras de arte de los pintores que se extienden por la zona.

Un entramado de estrechas y empinadas callejuelas del barrio llevan hasta la Basílica del Sagrado Corazón. Constituye un precioso templo desde el que se obtienen maravillosas vistas de la ciudad. Las escaleras de debajo de la basílica suelen estar repletas tanto de turistas como de locales que acuden a pasar la tarde disfrutando de las vistas.

Basílica del Sagrado Corazón, en Montmartre

Los Inválidos

El Palacio Nacional de los Inválidos es uno de los monumentos más importantes de París y acoge la sepultura de un personaje icónico del país: Napoleón.

El imponente complejo arquitectónico formado por el Palacio Nacional de los Inválidos (Hôtel National des Invalides) fue edificado en el siglo XVII como residencia para los soldados franceses retirados del servicio.

Durante el año 1674 comenzaron a llegar los primeros huéspedes de los Inválidos, llegando a ser más de 4.000 a finales de siglo. Los soldados que habían prestado servicio a la armada francesa durante más de diez años podían retirarse. Lejos de lo que pudiera pensarse, no dedicaban su tiempo a contar anécdotas sobre la guerra y a jugar a las cartas. Lo aprovechaban para culturizarse y realizar algunos trabajos arreglando uniformes o zapatos, entre otras tareas.

La iglesia de Los Inválidos fue concebida para servir al rey y a los soldados. Aunque todos asistían a misa de forma simultánea, debían acceder al templo por lugares diferentes:

  • La iglesia del domo. Construida entre 1677 y 1706, la capilla real pasó a convertirse en un panteón militar en el que se guarda el sarcófago con las cenizas de Napoleón I. Desde el exterior, la cúpula dorada de 100 metros de altura resulta llamativa desde diferentes partes de la ciudad
  • La iglesia de los soldados. Esta parte de la iglesia está decorada con un centenar de trofeos que fueron arrebatados al enemigo. Representan la historia del ejército francés desde 1805 hasta el siglo XX
Palacio Nacional de los Inválidos, en París

Los Campos Elíseos

Con una longitud de casi dos kilómetros, los Campos Elíseos (Champs-Élysées) componen la arteria más bella y conocida de París. Además es una de las avenidas más famosas del mundo.

Su historia comenzó en 1640 con la plantación de una gran alineación de árboles. Posteriormente se convertiría en la avenida. El nombre de los Campos Elíseos procede de la mitología griega y designaba un lugar equivalente al Paraíso cristiano.

En 1724 la avenida adquirió su trazado actual. Posteriormente en 1994 se realizó una importante remodelación que mejoraría considerablemente su aspecto. Actualmente constituye un importante espacio para los amantes de las compras, además de uno de los más preciosos parajes para pasear de toda la ciudad.

Los Campos Elíseos también son un lugar importante para el ciclismo. Es donde se sitúa la meta del Tour de Francia.

Estructura de la avenida

La avenida se encuentra dividida en dos partes que se pueden diferenciar fácilmente. La zona más baja de los Campos Elíseos está situada junto a la Plaza de la Concordia. Se encuentra rodeada de jardines presididos por imponentes edificios como el Palacio del Descubrimiento, el Petit Palais y el Grand Palais.

La parte alta de los Campos Elíseos comienza en la Place de l’Etoile junto al magnífico Arco del Triunfo. Está compuesta por tiendas de lujo, restaurantes, cines y algunos grandes almacenes.

Al finalizar la Avenida de los Campos Elíseos, en el lado opuesto al Arco del Triunfo se extienden la Avenida de la Gran Armada y la Avenida de Charles de Gaulle. Llevan hasta el Gran Arco situado en el moderno barrio de La Defensa, uno de los principales centros de finanzas de la Unión Europea.

Desde el Gran Arco se obtienen unas vistas sin igual de la Avenida de los Campos Elíseos.

Los Campos Elíseos, con el Arco del Triunfo al fondo

Palacio de Versalles

Con una imponente arquitectura y más de 800 hectáreas de jardines, el Palacio de Versalles constituye un lugar muy visitado en Francia.

Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde hace más de treinta años. Es uno de los palacios más conocidos a nivel mundial. No sólo por su imponente arquitectura sino también porque constituye una parte importante de la historia de Francia.

La visita al Palacio aúna historia y cultura y es altamente recomendable. Queda algo alejado por lo que si no disponéis de coche, tendréis que coger el tren para llegar. Puesto que tanto el interior como el exterior merecen la pena, lo suyo es dedicar algunas horas a Versalles.

Historia del Palacio

Luis XIV fue el primero en transformar y ampliar el pabellón de caza de su padre, Luis XIII. Allí se instalaría la Corte y el gobierno en el año 1682. Desde entonces y hasta la llegada de la Revolución Francesa, diferentes monarcas se fueron sucediendo en el trono y continuaron embelleciendo el palacio.

En 1661 se iniciaron las obras para la creación de los Jardines de Versalles.  No se verían finalizadas hasta cuarenta años después. La construcción fue un duro trabajo. El terreno estaba ocupado por bosques y zonas pantanosas. Se necesitó la ayuda de miles de hombres que se ocuparon de transportar tierra y todo tipo de árboles.

En 1789 el palacio dejó de funcionar como sede oficial del poder. Posteriormente se convirtió en el Museo de la Historia de Francia.

Palacio de Versalles, en París

Información general de Francia

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